Por Aracely Tello Cárdenas/ Es mi Sentir/ San Luis Potosí, S.L.P.
Que dilema encontrarnos ante la culpabilidad, la aplicación de la justicia, la inocencia y la injusticia.
Las confusiones a las que nos enfrentamos por un desequilibrio emocional, debido a la incapacidad de muchos de nuestros funcionarios, nos provoca el apoyar a veces campañas de inocencia en las cuales no sabemos que tan ciertas son o no, lo que deseamos en el momento es sumarnos a los improperios que no somos capaces de hacer a solas a nuestros gobernantes, por miedo obvio de sufrir alguna represalia.
Tenemos el caso del mexicano ejecutado el día de ayer por ser asesinar a un policía, sentencia dictada por el Juez, y ni la Suprema Corte de los Estados Unidos se inmutó ante la apelación, ni el ruego de organismos nacionales e internacionales.
Después de 20 largos años, las autoridades mexicanas prestaron atención y declaran a través de su vocero de la Secretaria de Relaciones Exteriores, que “tras haber ignorando toda apelación ante un proceso mal elaborado viola la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y contraviene el fallo de la Corte Internacional de Justicia dictado en el Caso Avena (2004)”. ¡No! ¡De veras que se les agradece tal aportación!
Como fuente formal del derecho se señalan la Legislación, la Jurisprudencia y la Costumbre, sin embargo en México existe una cuarta: la Política. Así es señores, en nuestro país pesan más los asuntos políticos que las resoluciones de un Juez o de la mismísima Suprema Corte. Ahí esta el caso tan mencionado de nuestra bella secuestradora bilingüe Florence Casses.
Ahora traemos de moda el muy lamentable caso de Esperanza Reyes Aguillón que si bien es cierto fue responsable de andar repartiendo dinero falso, también fue víctima , pues si se trata de inculpar a alguien, yo comenzaría por quien la denunció, y sin temor a equivocarme les aseguro que fue mas por pugnas personales de pueblo, usos y costumbres, a un acto de honorabilidad y apego a la Ley … y si sí fue por esto último, que nos la presenten para darle un puesto en el Supremo Tribunal de Justicia.
Pero que interesante se convierte todo cuando una ONG Potosina RENACE AC, encabezada por el Lic. Mario de la Garza decide meter la nariz en el asunto de la señora Esperanza y descubrir que fue victima de un proceso mal elaborado, comenzando por su defensor de oficio que presentó un solo escrito con 2 cartas de recomendación, que no sirvieron de nada para su defensa, al contrario se le juzgó bajo un parte policiaco viciado con declaraciones contradictorias, y gracias a la declaración realizada por la tendera de la papelería ¡DESPUES DE UN AÑO! de haber denunciado a Esperanza, misma que legalmente no debió de proceder, en donde ella recuerda “perfectamente” que: “la acusada llego a su papelería con una actitud falsa y nerviosa” suficiente para dictarle 6 años de prisión.
El querer descontextualizar el tema con historia familiares de la misma Esperanza, con las que han querido relacionar este caso y que no menciono por falta de credibilidad y de pruebas, no debemos de creerlas y mucho menos platicarlas, pues el chisme comienza desde la casa y lo único que provocamos es denostar al ser humano involucrado, aclaro lo de ser humano pues hay a quien se le olvida que lo es, o bien que esta persona pudiera ser tu madre, tu esposa, tu hija , que mas dá hacer una lista si es lo que menos importa, pues no es ninguna de ellas.
A quienes están furiosos por el éxito que ha alcanzado esta ONG “RENACE AC”, no visualizan la importancia de su intervención, sino más bien se enfocan a la incomodidad que les provoca la fama que obtenga a nivel nacional e internacional esta firma, y por ende quien la representa, así como de los recursos económicos que podrá bajar en apoyo a su asociación. Yo les preguntaría ¿Qué no es maravilloso saber que alguien se hará millonario sacando inocentes de la cárcel? ¿Qué no es maravilloso contar con personas interesadas en demostrar la incompetencia de nuestras autoridades? ¿Qué no es de admiración la cantidad de mexicanos que se han sumado a la causa a través de las redes sociales?
Yo no soy partidaria a las campañas de desprestigio en las redes sociales y mucho menos cuando no existen pruebas, o si existen no las conocemos. Y mucho menos cuando se trata de aprovechar las circunstancias para fastidiar a alguien políticamente. El Lic. Miguel Martínez Castro actual Subsecretario de Gobierno del Estado de San Luis Potosí y quien fungió en primera instancia como Abogado de Oficio en este caso, me llamó para comentarme que durante el proceso él renunció como Abogado de Oficio para cumplir con otras obligaciones. Cuando él se retiró la señora Esperanza estaba libre bajo fianza. No se como debemos de entender esto, o bien sería interesante que los juristas analizaran si fue o no ética su defensa; pero a estas alturas lo mejor sería sumarse a la lucha por lograr la libertad de quien le toco defender y quizá callarles la boca a quienes insisten en hacer escarnio por su puesto político. ¿No lo creen?
¡Quien este libre de culpa… que lo demuestre!

