Por Norberto Amaya / Voces a Debate/ México, D.F.
Para una flor llamada Margarita, respetable y gente de honor y trabajo. ¡Gracias a la vida y a mi familia!
Llegas, preguntas, subes, bajas, otros rostros te observan, sabes que la vida es distinta para todos, pero somos los mismos. Recuerdas que eres mortal, sabes que todos te pueden destrozar o arruinar el futuro. A final de cuentas, yo asumo que somos los mismos y que les deseo lo mejor, en días aciagos de una patria pérdida. Ni modo.
Voy observando montañas y también realidades, me habla la gente, me platica, les comento que el país está a punto de perder soberanía, ellos contestan que hay que cambiar al sistema político, en el camión se acercan otros, me preguntan que soy. Les respondo que soy un ciudadano, que soy lo que la vida nos dio, soy más de lo mismo. Así es, que pena. Vuelvo a ser un ciudadano más en un país de aventureros y vende patrias.
No hay regreso, caminas por México y ves la miseria, t encabronas, te enojas, mientas madres contra los que gobiernan y los que son dueños de la tierra. Nada sirve si no hay organización. Sobre todo cuando llegas de la Capital y sabes que tu vives un mundo y los demás otros. Les vale madre. son los » ruidosos » me dice Raúl, con impotencia. Escogieron un camino que desafortunadamente no ayuda. ¿cómo los detenemos?
Vas en avión o autobús, llegan llamadas, te comentan noticias nuevas. Te enteras de amigos que ya no están. En tu soledad piensas ¿para qué vivir o planear? Realmente no existes, somos aves de paso. Lo que no me gusta es el «agandalle» de los» gandallas» Los voy a combatir. Tengo una razón de vivir.
El sureste de México es difícil , conocemos el centro y norte del país, la realidad nos hace suya, sabemos que somos una partícula pequeña en un mundo de adversidades. Exiges que te resuelvan, presentas tareas y proyectos buenos, la gente te quiere, sabes que debes cumplir, pero que los demás no olviden de donde vienen. Tú sabes a donde vas , sabes a donde quieres llegar. Otros esperan que ayudes a vivir la vida. El país es tan diferente y tan divergente que necesita un acuerdo social. Urgente.
Aplicas conocimientos, les dices que vamos a salir adelante. La gente te busca, otros te encuentran. En tu yo interno sabes que hay que pelear más de fondo para cambiar el país. Te llaman , contestas, son gente del poder, te dicen que hay que cumplir tareas y acuerdos, tu contestas que si, además debes hacerlo. trabajo es trabajo, pero no es vender la conciencia.
El camino es largo, el tiempo es corto, vas y regresas tu sabes a donde vas, pero no a donde vas a llegar. Éste país no tiene salidas con los neoliberales, no entienden que perdimos futuro, que los nuestros no tienes puerto de llegada. Los más. aquellos que les vale madre, no saben que futuro tiene sus hijos. Somos un país sin futuro. Olvidamos a Juárez y a Cárdenas. Somos ahora una parvada de gentes que se diluyen con quien más les convine. Venden conciencia y cuerpo. ¡Que malo!
No hay tiempo para pelear con los tuyos, las diferencias son aparte. Las coincidencias son profundas, el país es nuestro, la vida también. Definamos nosotros el rumbo y el camino. Tenemos derecho, ya no dejemos que sean los mismos los que nos controlen e impongan. Nosotros también sabemos hacer un mundo nuevo.

