Por Omar Javier Gallegos/ A PulsO/ San Luis Potosí.
Jueves 6, septiembre 2012.- El gobernador potosino Fernando Toranzo Fernández enfrenta otra vez las secuelas de cáncer en el fémur, sus médicos y amigos más cercanos le recomiendan que deje la administración pública, además, ya “tronó” desde el primer jueves negro, y él mismo manifiesta que “está harto”, porque casi todo escapa a su control y al mismo tiempo, su estado de salud le cobra facturas caras.
Hoy, otro jueves negro, con 4 cadáveres colgados en la Glorieta Juárez, con balaceras en el oriente de la ciudad desde temprana hora, tres decapitados en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez y el enfrentamiento entre los Gallardo y Urban, parece demasiado para el mandatario estatal.
Dos grupos de poder disputan el control del gobierno y una probable sucesión: Horacio Sánchez Unzueta y Cándido Ochoa. O, Cándido Ochoa y Horacio Sánchez Unzueta. Ambos tienen como aliado al gobernador y como enemigo la inseguridad, que está fuera de control.
El gobernador Fernando Toranzo Fernández desde su campaña ha sido objeto de señalamientos y ataques por el cáncer que padeció desde hace años, cuando fue atendido oportunamente y con éxito, según él mismo lo reiteró en su camino rumbo a las elecciones que lo llevarían a donde está, pero ahora, el rumor es diferente, porque se esparce en la “esfera médica” y la preocupación es real entre su gente más cercana.
Aunque lo niegan en palacio de gobierno y reiteran que el estado que guarda la salud del doctor Toranzo es bueno, entre los médicos prestigiados de San Luis Potosí, el tema ya tomó categoría de “serio” y además, él se ha vuelto casi invisible. El tema, insisto, se torna delicado, al igual que su estado de salud, sin que llegue a ser grave, o que esté en peligro de muerte por esta causa.
El padecimiento y el “hartazgo” son tan reales que el doctor Toranzo luce demacrado, cansado, sin talla, se ha enjutado notoriamente y en los corrillos de palacio se siente la preocupación. Las ausencias del gobernador en eventos públicos que requieren de su presencia son más notorias, y donde, en su lugar, han participado la doctora María Luisa Ramos, presidenta del Dif estatal y funcionarios del gabinete.
Ahora, arrecian las críticas en palacio en contra de Cándido y de Horacio, porque las ausencias de Toranzo han sido aprovechadas por ambos, pero sobre todo por el Secretario General, quien ha tomado el control del gabinete y de la administración pública de tal manera que se da el lujo de no recibir a funcionarios que, por ejemplo, llegan unos minutos tarde, como fue el caso del titular de Sedesore Fernando Chávez, a quien él mismo llamó y luego no recibió, por su tardanza.
A Cándido le critican, «echar a andar proyectos políticos personales» por encima de la política de gobierno.
Los nombramientos recientes en el gabinete han sido palomeados por él y ha sostenido reuniones con la Iniciativa Privada muy productivas, también para él, en un afán que consideran protagónico, que, desde la óptica popular, es necesario.
De las colocaciones que tiene en mente solo falta una, la de José Guadalupe Durón Santillán en el Poder Judicial, ya lo intentaron con la magistrada María Elena Sánchez, argumentando que tenía más de 15 años en servicio, sin embargo, se quejó con Teófilo Torres Corzo, y se quedó. Ahora arremeten en contra de Elsa Lostanau, a quien se cree que no tendrán problemas para quitarla, porque ya tuvo un revés en su carrera, a pesar de que está catalogada como “muy trabajadora”.
El vocero del gobernador Juan Antonio Hernández es otro de los que padecen las de “cain” con Cándido, porque sabe que carece de la visión global que la comunicación requiere en un gobierno estatal, y en este momento, el contenido del tercer informe de gobierno es su dolor de cabeza. “Mejor haz el discurso breve que dará el gobernador”, le han dicho.
Cándido Ochoa no está solo en esta aventura que busca la sucesión o quedarse definitivamente a la cabeza, siempre y cuando el doctor Torazo tome la decisión de separarse del cargo. Aparecen el exsecretario general de gobierno en la administración de Fernando Silva Nieto, Juan Carlos Barrón; el también notario José Isaac Delgado Martínez, titular de la Contraloría General del Estado; el extitular de Seguridad Pública Enrique Galindo Cevallos; Eduardo González Sierra, actual Subsecretario de Gobierno; y José Guadalupe Durón Santillán.
Todos ellos tienen proyecto y las posiciones se multiplican hacia todos lados. “No dan paso sin huarache”, sostienen en el Congreso del Estado.
Por su parte, Horacio hace lo propio y aunque solo es visible el acomodo de Antonio Esper en el Parque Tangamanga, en una posición aparentemente de muy bajo perfil, en poco tiempo se sabrá el motivo real de su llegada.
Horacio, como todo mundo sabe…come, desayuna y cena política, consecuentemente no está cruzados de brazos y seguro puede usar, al diputado electo Fernando Pérez Espinoza, hasta una figura alejada de San Luis, sin quedarse él mismo de lado, para aprovechar la posible salida del gobernador.
¿La ley qué dice? Artículo 77.- Para cubrir las faltas temporales del Gobernador del Estado, el Congreso o, en su caso, la Diputación Permanente nombrará de inmediato al Gobernador provisional.
Cuando la falta de Gobernador ocurriese en los últimos cuatro años del período respectivo, si el Congreso del Estado se encontrara en sesiones, erigido en Colegio Electoral, designará al Gobernador substituto que deberá concluir el período; si no estuviere reunido, la Diputación Permanente nombrará un Gobernador provisional y convocará al Congreso del Estado a periodo extraordinario de sesiones para que haga la elección del Gobernador substituto correspondiente.
¿Qué le pasa al doctor? Veamos…
¿Qué le duele?… Diagnóstico.
¿Qué tiene?… Identificación del mal.
¿Con qué se quita?…Medicamento.
– Regresar en «X» tiempo… Evaluación.
El doctor, como galeno, sabe cuál es su mal y conoce el remedio.
Hasta la próxima.
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