SLP en Semáforo Rojo en Crimen Organizado

San Luis Potosí y el Estado de México son los dos estados que ingresaron al semáforo rojo en presencia del crimen organizado, según informó en un comunicado de prensa de la organización Semáforo Delictivo.

Santiago Roel, titular el Semáforo Delictivo, dio a conocer que Sinaloa y Guanajuato salieron del semáforo rojo; sin embargo, hay nuevos estados en este color de semáforo como el Estado de México y San Luis Potosí.

Es la historia que ya conocemos, es como un globo, baja en un lado y sube en el otro, pero el globo no se desinfla, la violencia no cede a nivel nacional.

El reporte trimestral de Semáforo Delictivo revela los estados con mayor presencia e impacto del crimen organizado y son: Morelos, Baja California, Zacatecas, Colima y Chihuahua. Todos ellos en doble-rojo. En rojo se ubican Sonora, San Luis Potosí, Quintana Roo, Michoacán y el Estado de México.

Semáforo Delictivo reportó 14 estados con incremento en homicidio en el año. Los estados con mayor incremento son: Zacatecas con 54%, Nayarit 35% , Campeche 26%, Morelos 25% y Sonora 23%. En total, se reportan 25,392 víctimas de homicidio. Esta cifra es ligeramente inferior al mismo periodo del año pasado, pero “seguimos teniendo una de las tasas mas altas del mundo y lo que ha disminuido son los homicidios ordinarios, no así, las narcoejecuciones”, mencionó.

“Los estados con mayores tasas de homicidio son: Chihuahua, Baja California, Zacatecas, Colima y Sonora. Los carteles se siguen peleando el territorio con furia y colapsan a la sociedad, al gobierno y. al estado de derecho en muchas entidades y municipios”, continuó Roel.

Semáforo rojo en SLP y Estado de México

Semáforo Delictivo consideró que el homicidio es el delito que va de la mano con el crimen organizado y de acuerdo a su registro, disminuyó en comparación con los trimestres pasados, sin embargo, incrementaron otros rubros como la extorsión y las lesiones.

El secuestro disminuyó un 27% en comparación con el periodo del año pasado. Los estados con mayores tasas son Chihuahua, Morelos, Colima, Tlaxcala y Zacatecas. “Son buenas noticias, las unidades anti-secuestro han funcionado bien en la mayoría de los estados y se ha logrado reducir el secuestro a nivel nacional, pero las entidades con mayores tasas suelen ser también estados en donde hay lucha entre narco-mafias”, aclaró el titular del Semáforo.

La extorsión ha subido un 6%, las mayores tasas las registran Zacatecas, Estado de México, Colima, Querétaro y Baja California Sur. El narcomenudeo subió un 9% en Guanajuato, Coahuila, Chihuahua, Baja California y Colima.

El robo de vehículo, también relacionado al crimen organizado bajó un 6% en Baja California, Chihuahua, Estado de México, Morelos y Jalisco. “El robo de vehículo puede tomarse como un indicador de desempeño de la fiscalía estatal, si funciona bien este delito baja, si en cambio, hay corrupción en la fiscalía, el delito sube”, detalló Roel.

El robo a casa y a negocio bajó un 5% y 10%, respectivamente; sin embargo llama la atención que la CDMX se ubique dentro de los estados con mayores tasas en robo a casa y sea el número uno en robo a comercio. «Si bien no nos aparece en rojos en crimen organizado, sí lo está en delitos patrimoniales. La CDMX también está en rojo en violencia familiar”, comentó Santiago Roel sobre el. semáforo rojo en materia delictiva en el país.

Los homicidios forman parte del semáforo rojo

Todos los delitos socio-familiares tienen incremento en el año: Las lesiones dolosas han subido un 8%, las violaciones 29%, la violencia familiar 18% y los feminicidios 5%. Los estados con mayores tasas en feminicidio son: Chihuahua, Morelos, Quintana Roo, Sonora y Sinaloa.

“Muchos de los estados en rojo en estos delitos, también tienen rojos en crimen organizado, por lo que podemos concluir que todos los delitos están relacionados. Si el gobierno y el Estado de Derecho se colapsan con el pleito entre narco-mafias, también se colapsa la familia y la sociedad. La guerra no se terminará hasta que entendamos que la única solución de fondo, es quitarles el dinero a las mafias mediante la regulación, y aunque le cambiemos de nombre al Plan Mérida, la mentalidad es la misma: se pretende combatir un mercado a balazos, no con principios económicos o con frases bobas como la de los abrazos”, concluyó Roel.