Llamadas de emergencia sin resolver por corporaciones policiacas que no llegan, denuncias de robos y asaltos sin resolución, estafas telefónicas que no pueden ser rastreadas, son algunas de las denuncias que la ciudadania interpone ante las instancias de seguridad, el más reciente, una estafa en la Capital potosina que no pudo ser rastreada.
Un total de 300 cámaras al pendiente de la Capital potosina, operado principalmente por psicólogos, criminólogos y abogados; inteligencia alemana para rastrear llamadas telefónicas y la reacción de cuerpos policiacos en un lapso de tiempo de siete a quince minutos, son algunas de las virtudes que la Secretaría de Seguridad Pública del Estado presumió, al momento de su inauguración, pero a casi dos años de operación, San Luis Potosí permanece dentro del top 10 en extorsión y feminicidios.
Según la SSPE, detección facial, muestreo de recorrido en calles, registro de placas y números de serie de automóviles estacionados son algunas de las priebas que Ricardo Galindo Ceballos, Director General de Tecnologías de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado hizo durante un recorrido muesta a los medios de comunicación en septiembre del 2019, que luego de las pruebas tecnológicas, dejó en evidencia la falta de compromiso de los elementos de seguridad pública, ya que aseguró que la detección y reacción es inmediata.
Operando la 24 horas del día en tres turnos y con la meta de instalar 200 cámaras más en una de las cuidades top 100 en inseguridad del país, el C5i2 prometió disminuir los índices de insrguridad en la zona metropolitana de San Luis Potosí, una tarea no cumplida, de acuerdo a la percepción de la ciudadanía.
El pasado 16 de marzo del 2021, un joven fue victima de una estafa en la Capital potosina. Con números telefónicos activos, conversaciones en tiempo real entre el estafador y la víctima, el centro de inteligencia C5i2 evidenció la falta de operación y reacción de a Secretaría de Seguridad Pública.
Más de cuatro horas de conexión directa no fueron suficientes para que el Centro de Inteligencia C5i2 pudiera detectar la llamada del estafador y de acuerdo a los responsables de seguridad, la solución que propusieron fue exhibirlo en redes sociales.
Hasta el momento, Ricardo Galindo Ceballos, cerebro del C5i2 permanece hospitalizado por coronavirus y los cuerpos que laboran dentro de la unidad, no an logrado retomar la operatividad que el titular mostraba.

