La renuncia presentada por Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre a la dirigencia del PRI-DF, no debe eximirlo de su responsabilidad penal en el caso de la presunta red de prostitución operada por él y de igual forma, su renuncia, no debe ser una excusa para que el Comité Ejecutivo Nacional del PRI y la Comisión de Justicia Partidaria no procedan con la sanción respectiva, de acuerdo a los estatutos de Partido, ya que incluso quebrantó el patrimonio del Partido para sus actividades delictivas.

Ahora bien, la presidencia local asumida por Israel Betanzos pareciera una burla, pues es del dominio público que dicho político pertenece al equipo de Gutiérrez de la Torre, lo que garantiza el control del Movimiento Territorial en el DF de este grupo.
Aunque su dirigencia sea por poco tiempo, aproximadamente 60 días, esperamos que en la próxima audiencia de Gutiérrez de la Torre ante la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del PRI, a realizarse el 20 de junio del presente año, no se minimice el caso, porque sería una clara señal de haber llegado a acuerdos políticos y nos preguntamos ¿qué esconde la dirigencia nacional del PRI?, o ¿qué los orilló a llegar a un acuerdo? Qué tanta más porquería tendría que brotar para que la ciudadanía puede confiar en el PRI en el Distrito Federal, porque las señales que estamos recibiendo es que no les interesa recuperar la confianza de la ciudadanía.
Además, la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés), exige que en la elección de la presidencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el DF y para la Secretaría General del Comité Directivo Estatal, se promuevan sólo mujeres feministas que garanticen una correcta aplicación de recursos públicos y un trabajo local con perspectiva de género para romper las cadenas de complicidad y abusos cometidos por Gutiérrez de la Torre y sus secuaces.
La renuncia no es suficiente para enmendar el daño hecho a las mujeres en situación de vulnerabilidad víctimas de la presunta red de prostitución operada por el exdirigente del PRI-DF. La señal que mandan es que se seguirá promoviendo la impunidad y protegiendo a Gutiérrez, haciéndose cómplice de sus actividades ilícitas.

