La cárcel para menores que provoquen la muerte de un compañero por realizar bullying no es la salida ni una opción para el Gobierno Federal, destacó Elías Rafful, director del Centro Nacional de Prevención del Delito de la Secretaría de Gobernación (Segob).
“El país no se puede darse el lujo de condenar a más jóvenes al castigo, negándoles un futuro sin violencia”, aseguró el funcionario.
El responsable desde la Secretaría de Gobernación de poner en marcha la estrategia “El bullying no es un juego”, manifestó su oposición a cualquier enfoque de cárcel o medidas punitivas, como ocurre con algunas propuestas que ahora se analizan en el Congreso.
Hace una semana, diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentaron ante la Comisión Permanente una iniciativa que plantea la reclusión de uno a cinco años en consejos tutelares a menores que al cometer bullying provoquen el fallecimiento de algún compañero.
La reforma a las leyes General de Educación y Federal de Justicia para los Adolescentes en Materia de Acoso y Violencia Escolar, plantea también que padres o tutores del menor infractor estarán obligados a la reparación del daño en la cobertura total de gastos médicos y psicológicos que se generen para atender a la víctima.
La iniciativa, firmada por los diputados federales Alejandro Montano Guzmán, Manuel Añorve Baños, Abel Octavio Salgado Peña y Leobardo Alcalá Padilla, propone que por fallecimiento de la víctima los padres o tutores del menor infractor estarán obligados al pago de gastos funerarios e indemnización correspondientes.


