Por La Carpeta Púrpura/ México, D.F.
< Del “Momentum” Mexicano al Pre-Colapso.
Independientemente de como haya llegado a la Presidencia (compra de votos), no se puede afirmar que el primer año del “Presidente” Enrique Peña Nieto haya sido un fracaso. El Pacto por México levantó esperanzas en el país y el mundo de que al hacerse, al fin, las reformas estructurales, la economía levantaría y se alcanzaría el sueño que sólo se presenta una vez en una generación.
El sueño parece tornarse ahora en una pesadilla, ya que el 2013 fue un año caracterizado por la recesión económica, la persistencia de la violencia y la inseguridad, las decisiones judiciales erráticas, la desesperanza social y ahora por el rompimiento del Pacto.
Las dos principales reformas: la fiscal y la energética, fueron un fracaso, empezando porque se plantearon fuera del Pacto. Peña se dejó convencer por sus asesores que era momento de terminar la era de los “consensos”
y pasar a la etapa de las “mayorías”. El experimento fue un rotundo fracaso.
La reforma fiscal amenaza con criminalizar a los empresarios, convirtiéndolos en delincuentes fiscales, instaurando un terrorismo fiscal, por lo que los empresarios han dicho que retirarán o dejarán de hacer inversiones en el país y se llevarán sus capitales al extranjero, lo que podría ocasionar fuga de capitales, presiones sobre el peso, alza en las tasas de interés y una crisis financiera que vendría a complicar aún más la crisis económica. Si pensamos que en 2013 hemos visto lo peor…
Hay dos escenarios que se plantean para 2014:
– unos dicen que vamos a tener una burbuja económica empujada por el relajamiento fiscal.
– otros dicen que podemos tener una agudización de la recesión más una crisis financiera, lo que sumiría al país en una de las peores crisis desde diciembre de 1994.
BALANCE DEL PRIMER AÑO
Escenarios económicos, políticos, sociales y judiciales
Número 637 | La Carpeta Púrpura No. 637
En Economía
Lo bueno: la estabilidad financiera y la estabilidad de precios (baja inflación).
Que exista un compromiso presidencial de atacar a los monopolios con la reforma en Telecomunicaciones.
Lo malo: la recesión económica, la aprobación de Dragon Mart que pone en peligro a la industria mexicana, la crisis de empresas de vivienda (Homex, Geo, Sare y Urbi), el crecimiento de la cartera vencida, las altas comisiones bancaria, el bajo ritmo de inversión y la caída de la actividad constructora e industrial. El que la banca esté dando casi dos veces más crédito al consumo que a actividades productivas.
Lo feo: que Peña había prometido que este año se iba a dar el despegue de la economía mexicana, una vez aprobadas las reformas. Se planteaba un crecimiento
de hasta 5.1% del PIB (de 3.5% en los Criterios Generales de Política Económica) y finalmente vamos a tener un crecimiento menor al 1.2%. Un verdadero desastre.
La economía debe servir para tres cosas: crear y distribuir riqueza y hacerlo en un marco de estabilidad, respetando al entorno o medio ambiente. En México no estamos creando riqueza suficiente, ni empleo: según las estimaciones oficiales este año se crearán entre 400 y 500 mil empleos, cuando la demanda real es de 1 millón 599 mil. Es decir apenas se crearían uno de cada tres empleos de los que necesitan (¿y qué harán los dos de cada tres jóvenes que se queden sin un empleo formal? ¿Acaso irse a EU de braceros o a la economía subterránea o a enrolarse con el crimen organizado o el narcotráfico o quedarse en sus casas de vagos como Nini´s que ni estudian ni trabajan).



