
Por Armando Gallegos/ Villahermosa, Tabasco.
Al clausurar el Foro Internacional para Prevenir la Corrupción, el gobernador Arturo Núñez Jiménez se pronunció por consolidar una visión global de un servicio público ético y transparente, y urgió a romper enfoques pseudo-éticos que pretenden relajar aún más el desempeño gubernamental.
Afirmó que el servicio público es reflejo de la sociedad en la que ocurre, y advirtió que “si en la sociedad hay una moral pública relajada que se retroalimenta de la corrupción, más corrupción pública va a haber”.
En el espacio de análisis convocado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), el mandatario llamó a mantener viva la esperanza, que es lo mejor de la condición humana, y a no ver la corrupción en el servicio público como un tema fatal o inevitable.
Acompañado de John-Mary Kauzya, jefe de la Unidad de Administración Pública y Capacitación de la División de Administración Pública y Gestión del Desarrollo de la ONU, Núñez Jiménez afirmó que del intercambio de ideas de los expertos asistentes al foro se desprenderán elementos para la definición de estrategias para prevenir la corrupción.
En la ceremonia, el jefe del Ejecutivo se adhirió y suscribió la Carta Tabasco –cuya lectura estuvo a cargo de José R. Castelazo, presidente del INAP–, un documento que contiene recomendaciones para prevenir la corrupción y abonar a la construcción de gobiernos eficientes, abiertos y comprometidos con la rendición de cuentas.
Arturo Núñez reiteró su apuesta en la profesionalización del servicio público, sobre la base de una formación que incluya valores y principios éticos, y aseveró que sólo de esa manera se dejará de ver a la administración pública como parte de un botín a repartir en transiciones de gobierno.
EQUILIBRIO ENTRE REALIDAD Y DERECHO
En el cierre de actividades del foro que también fue auspiciado por el Instituto de Administración Pública del Estado (IAP) y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), el gobernador apuntó que de la Carta Tabasco se retomarán orientaciones para fortalecer la lucha contra la corrupción en la entidad.
Sostuvo cómo este flagelo sumió las finanzas públicas de Tabasco en una situación crítica, y refirió que en aras de superar este mal momento ya se está trabajando con disciplina y método no sólo para corregir lo que ocurrió en el pasado, sino para instaurar mecanismos de prevención y vigilancia efectivos.
Ante Lissy Dorado Vargas, procuradora Ética Pública de la Procuraduría General de la República de Costa Rica, y Julio César Arvizú González, procurador Público Especializado en Delitos de Corrupción en Perú, Núñez Jiménez anticipó que en el estado se promoverán reformas a los ordenamientos jurídicos, pero cuidando el debido equilibrio entre la realidad y el derecho.
Alertó que “si legislamos con una norma tan ambiciosa que la realidad no la deje pasar, estaríamos propiciando un nuevo campo de corrupción”. Tenemos, puntualizó, que hacer que la norma permita avanzar, pero de manera progresiva.
RELATORÍA DE TRABAJOS
El enviado de la ONU, John-Mary Kauzya, señaló que aunque la lucha para erradicar la corrupción implica un largo proceso, esto será posible en la medida que se dé mayor visibilidad a las acciones de gobierno.
Al dar lectura a la Carta Tabasco, el presidente del INAP, José R. Castelazo, enumeró acciones específicas para prevenir y combatir la simulación, impunidad y desconfianza que produce la corrupción como fenómeno devastador de la economía y la moral pública.
Entre las recomendaciones citó el fortalecimiento de valores, la apertura de procesos de consulta y de toma de decisiones a los ciudadanos, el reforzamiento de la transparencia y rendición de cuentas, reformas al Poder Judicial para derrotar a la impunidad, y la construcción de un marco jurídico que amplíe la capacidad de respuesta de las instituciones frente a este tipo de ilícitos.
También refirió la regulación de la prestación de bienes y servicios con un sentido ético de beneficio colectivo, la construcción de controles preventivos más eficaces y la transformación de las acciones anticorrupción en una política de Estado.
Durante la clausura, los relatores Adriana Plascencia, Gerardo Mosqueda Martínez, Rubén López Magallanes, Manuel Quijano Torres, Sergio Sandoval Hernández, Salvador Ortiz Montero y Rommel Rosas Reyes, todos integrantes del INAP, dieron cuenta de los trabajos realizados en tres paneles magistrales y cuatro talleres.

