Mano dura necesitan los vendedores ambulantes, que permanecen en el Centro Histórico de la Capital potosina, el 14 de febrero fue una muestra clara que se instalaron sin regulación, consideraron comerciantes establecidos.
Los trabajadores formales admitieron que aunque la relación con la Dirección de Comercio Municipal es buena, es necesaria la intervención inmediata y el designar un lugar específico para los ambulantes que se instalan «donde les acomoda».
Representantes de la Cámara Nacional de Comercio aseguraron que no hubo «piso parejo» entre el comercio informal y el establecido, porque el ambulantaje hizo lo que quiso y para los formales, no hubo una reactivación tan grande como se pudiera haber esperado, pero además, fue una situación importante, en la que lamentablemente se ve que no respetaron reglas.
Establecidos explicaron que mientras los comerciantes formales batallaron, los ambulantes hicieron su agosto en las calles, por lo que urgieron a la Dirección de Comercio el reordenamiento en la vía pública y opinaron que es necesaria una reestructuración en el Centro Histórico de la ciudad, para que se pueda transitar sobre calles libres, limpias y atractivas, no sólo para el turismo, sino para los propios potosinos.
Además, los comerciantes pidieron la intervención del Gobierno del Estado para retirar los plantones que llevan meses instalados en el primer cuadro de la ciudad y que pareciera que es imposible retirarlos o lograr acuerdos para que no regresen, sin embargo, desde inicios del 2022 hasta la fecha, permanecen instalados en Plaza de Armas y a consideración de ellos, merma al turismo y economía del Centro Histórico.
Los trabajadores formales agregaron que la ciudadanía dejó de interesarse por el comercio del Centro Histórico por las manifestaciones, falta de cajones para estacionamiento y la inseguridad que ha aumentado en el primer cuadro de la ciudad.


