Luna de Sangre

Luna de Sangre

Desde las 23:00 horas del 15 de mayo y hasta aproximadamente la 1:50 del 16 de mayo, México disfrutó del fenómeno denominado «Luna de Sangre», eclipse lunar que ocurre dos veces por año.

Ambos eclipses suceden cuando el Sol, la Tierra y la Luna en su fase llena están perfectamente alineados, a medida que se sumerge en la sombra de la Tierra, la Luna pierde subclaridad, pero sigue siendo visible pues los rayos solares, desviados por la Tierra, le siguen llegando a través de un fenómeno denominado «refracción atmosférica», según explican expertos en el tema.

La Luna de Sangre se vio en todo México

En la Ciudad de México el fenómeno fue observado desde poco antes de medianoche y hasta las 1:50 horas del lunes, eclipse conocido como «Luna de Sangre», por el color rojizo que se ve en la superficie del satélite.

En declaraciones para National Greographic, Beatriz García, directora del Observatorio Pierre Auger, explicó a medios nacionales que este color se debe a la incidencia de la luz sobre la superficie de la luna.

La especialista agregó que la radiación del Sol, es decir, una luz blanca que está formada por todos los colores, interactúa con la atmósfera terrestre y se dispersa y cambia de dirección.

El eclipse se pudo observar desde toda América del Sur y Central, gran parte de América del Norte, sur y oeste de Europa, sur y oeste de Asia, África, en los océanos Pacífico, Atlántico, Índico y desde la Antártica un eclipse lunar total.

Dependiendo de la zona horaria, la Luna adquiere un tono rojizo durante el eclipse, lo que hace que se la conozca como «luna de sangre» que además, parecerá más grande lo habitual.