Laguna Negra en Yucatán

La contaminación de la tierra y agua por los desechos de granjas porcícolas en Yucatán.
  • El desastre ecológico y social por las granjas porcícolas en el estado de Yucatán, en un documental.
  • En grave riesgo la red de cenotes.

Mérida, Yucatán.- La súbita desaparición de ganado sufrida por los habitantes de la comunidad maya de Kinchil, en el poniente de Yucatán, deriva en el descubrimiento fortuito de una amplia zona de la selva afectada de manera dramática por los efluentes tóxicos que generan las granjas porcícolas de Kekén, la mayor exportadora mexicana de carne de cerdo.

La compañía, enfocada en abastecer a mercados internacionales como China, Japón, Canadá y Estados Unidos, es protagonista de una avanzada extractivista que, a través de megaproyectos intensivos, depreda sin pausa el agua y los recursos naturales de toda la región.

Cenote Kin-Ha.

El estado de Yucatán, por efecto de su anillo de cenotes, es la última gran reserva de líquido potable en México. Las granjas de Kekén se levantan en plena selva y se despliegan sobre tierras que los pobladores originarios reclaman como propias, incluso por derecho ancestral. Los conflictos legales son otro rasgo que hace al perfil de esta firma.

Una década antes, el desembarco de Kekén en Kinchil tomó cuerpo a partir de un abanico de promesas: empleo digno y estable, armonía e integración con los habitantes locales, producción sustentable. Una década después, narran los pobladores, el resultado es el opuesto: precarización laboral, enfrentamientos por la tenencia de la tierra y contaminación casi irreparable de los ecosistemas de la zona.

El desmonte creciente, el vertido constante de excretas de cerdos en los hábitats naturales y la utilización incluso de agrotóxicos para el control de plagas dentro de las granjas, completan un combo negro que pone al borde de la desaparición actividades económicas históricas de la región como la apicultura o la producción de alimentos de traspatio.

Una Laguna Negra es una película sobre mujeres y hombres mayas en la lucha por la supervivencia. Unidos en la defensa de tradiciones en peligro por efecto de un extractivismo feroz, alentado mediante políticas de Estado.

Un documental acerca de la contaminación, la ilegalidad, el despojo y la corrupción. Pero también sobre la fraternidad comunitaria a favor de la vida, el compromiso entre pobladores, el derecho ancestral y la defensa inclaudicable de la naturaleza.

Dirigido por Maricarmen Sordo -también en fotografía-, se estrenará en todas las redes sociales, de manera simultánea, el jueves 7 enero de 2021. Desde las 15:00 horas de Yucatán, México –18:00 horas de Argentina– estará disponible en las plataformas de Internet que se pueden consultar en la fanpage de Facebook: Una laguna negra Documental.

El film cuenta, además, con producción de Andrea Buenfil Sosa; producción en línea de Alberto Rodríguez; investigación y guión de Patricio Eleisegui; asistencia de fotografía de Roberto “Toby” Carvajal; sonido directo de Adriana Otero y Jason Ramno -quien además hizo diseño sonoro-; música original de Víctor Cancino; edición y color de Jairo Mukul; asesoría legal de Eduardo Arenas; y la colaboración del Consejo Maya del Poniente de Yucatán Chik’in-Já.

Teaser/trailer: https://vimeo.com/496518107/c2aa127a63

Página en Facebook: https://www.facebook.com/Una-laguna-negra-Documental-103774351657560

Cenote Xcabachen.
Yucatán, por efecto de su anillo de cenotes, es la última reserva de líquido potable en México.