«árbol de arco» de Paula Einöder

Prólogo de Silvia Martínez Coronel.

Silvia Martínez Coronel.

Este poemario de Paula Einöder, se inscribe dentro de su poesía de lo ‘’vegetal’’, donde cobra una realidad simbólica mostrando las distintas facetas de lo humano y de la destrucción, casi siempre para la construcción.

Desde lo estructural apuesta al verso corto, en su mayoría, a la rima, pero a veces la misma es sustituida por la musicalidad interna, a la construcción en estrofas, aunque también pueden apreciarse poemas que son tirada de versos.

Estas variaciones, que muestran un manejo maduro del ritmo en lírica, muestran claramente el porqué de su sentido original de composición musical, acompañado por la lira. Género que también es llamado melódico, y aunque haya perdido el acompañamiento musical, lo lleva en su ser esencial, que hace que incluso la poeta perciba sus poemas como baladas, y varios poemas se vean apropiados para canciones.

Este poemario conjuga además otro tipo de movimientos desde el contenido, la presencia de los 4 elementos de la naturaleza, en pleno diálogo simbólico para expresar tanto la armonía como el conflicto de lo vital y de lo poético.

Presenciamos una división/conjunción de lo expresado adoptando tres formas: cuerpo presente, cuerpo en llamas, y alma que trasciende, lo que viene anunciado ya desde los tres epígrafes que anteceden, el de Cohen, el de Quevedo y por último el de Miguel Hernández que sintetiza la propuesta, en estos versos: ‘’cantando espero la muerte/que hay ruiseñores que cantan/encima de los fusiles’’.

Paula Einöder.

La poeta muestra la vida de ese cuerpo a través de la metáfora del árbol, el yo lírico dice que siempre fue un árbol, a veces cobra la variante plantas o flores, pero se refiere a sí misma desde lo vegetal, que puede volverse hoguera, fundiéndose con una Juana de Arco  simbólica (fusión que ya se anticipa en el título ‘’árbol de arco’’).

Ese fuego con su poder destructor y constructor hace trascender ese árbol humano: ‘’siempre fui un árbol /ahora soy la hoguera /de Juana de Arco’’…siento / la vibración del árbol…la agonía del árbol que se eleva…y me quemo y me quemo y me quemo’’.

Árbol que necesita del agua, para calmar una sed más metafísica que física. Que es sacudido por el viento que metaforiza la palabra,  el canto, la poesía, expresión del conflicto, y de la solución, y que  también es el fruto de la unión de los elementos: ‘’encuentro en el viento / todas las imágenes’’…’’canto la canción del fuego…de mi cuerpo en llamas…la canción febril’’… ‘’las palabras/ se llenan de fuerza/el agua las nutre’’.

Canto a la poesía que aparece dentro de la poesía misma, cerrando el círculo iniciado desde un cuerpo en llamas, el de Juana de Arco, que logra trascender, y simboliza a todas las creadoras que logran vencer con la palabra que nace del viento que agita las llamas: ‘’…el viento tiembla/ en las raíces de los árboles/son palabras entrelazadas’’.

Poemario de gran coherencia interna. Que grita desde sus nervaduras, el derecho de ser, de crear, sin límites impuestos desde afuera. El derecho a ser Juana de Arco, de fundirse con sus leños para servirse del fuego que construye y con el aire que lo mueve , y ser palabra creadora que trasciende: ‘’ yo soy la mensajera / vengo con un mensaje…escucha mis palabras/ que sean tu estandarte’’.

Juanas de Arco que se adueñan de su propia hoguera: ‘’aprieta sus entrañas líquidas/ pero salen cabellos de fuego… y quiere correr… el árbol eterno tronco viajero’’,  para poder morir y renacer, por eso también se juega con la  imagen de Cristo, con coronas de espinas sobre la cabeza.

Arco que también es la posibilidad de la trascendencia, palabra que es lanzada superando a la muerte desde el leño en llamas. Pero primero deberá beber, pues no hay vida sin la presencia del agua,

El agua misma simboliza la vida, que nutre el leño para que se vuelva poesía, y como dice al final, poder alcanzar el Paraíso: ‘’me uno a esta estaca que abrasa….siento la agonía del árbol que me eleva…mañana estaremos en el paraíso’’.

Profa. Silvia Martínez Coronel.( Uruguay).

«árbol de arco» de Paula Einöder.