
Al señor Julio y a su pequeño hijo César de apenas 8 años de edad no los detiene el hecho de que tengan que enfrentar hambre, frío y hasta poner en riesgo sus vidas para tratar de llegar a Estados Unidos y cumplir lo que ellos dicen que es «el sueño americano».
«Llevamos un sueño, en mi país está muy complicado con las pandillas y todo eso, y por darle un futuro mejor a mi hijo es que no quiero que crezca en ese ambiente, estoy buscando un mejor futuro para él», remarcó un fatigado Julio Lara Arévalo.
Entrevistados afuera de la Casa del Migrante, en la capital potosina, a ambos se les ve cansados. El pequeño César mencionó que le ha gustado “el viaje” a pesar de que reconoce que han pasado días sin comer, y si llegaran a probar bocado, solamente para comer hay huevo.
Originarios de El Salvador, son dos de las miles de personas que cruzan por México y por San Luis Potosí para tratar de llegar a la frontera norte en busca del sueño americano. «Salimos desde el mes de febrero pasado, tenemos mucho tiempo caminando, comenzamos desde Tapachula, hemos caminando todos estos meses en pequeños trayectos, a veces agarramos el tren, es un camino difícil y de mucho peligro, porque va gente muy mala”, narró el señor Julio.
Su idea es cruzar el río Bravo nadado para después entregarse al Gobierno de Estados Unidos esperando recibir asilo humanitario.
«Pensamos tirarnos al río, porque no tengo cómo pagar un pollero, no hay dinero. Vamos a entrar a Estados Unidos para entregarnos a Migración y primero Dios que nos acepten y que nos den asilo. Yo pienso que por todo lo que nos ha pasado podrían darnos el papel. Solo queremos superarnos y ser alguien en la vida. Quiero sacarlo adelante”.
César relató que le han salido llagas en los pies por caminar cientos de kilómetros desde que iniciaron el viaje. «Cuando voy caminando se me hacen unas llagas, me las cura mi papá explotándomelas y me pone crema”.
César reconoce extrañar a su mamá a la cual tuvo que dejar para acompañar a su papá, un trayecto para ambos que se hace cada días más pesado y más riesgoso.

