
- La esperanza de vida de las personas con esquizofrenia es 10 años menor en comparación con la población en general.
“La Esquizofrenia se encuentra entre los trastornos médicos más incapacitantes y económicamente catastróficos en la población mundial”, considera de manera clara Elisa Hernández Carranza, Responsable de la Red Estatal de Atención Psiquiátrica (REAP por sus siglas) de la Secretaría de Salud en San Luis Potosí.
Más del 50 por ciento de las personas con esquizofrenia no reciben una atención médica oportuna como consecuencia de la estigmatización de la enfermedad, ocasiona que los pacientes minimicen o nieguen los síntomas que presentan, se aíslan de la sociedad, se nieguen a asistir a recibir atención especializada o abandonen el tratamiento.
Es muy importante informar y sensibilizar a la ciudadanía de esta enfermedad mental, la prevalencia de la esquizofrenia es aproximadamente del 1% a nivel mundial y cada año se diagnostican 1.5 nuevos casos por cada 10 mil personas.
En San Luis Potosí, la Responsable de la Red Estatal de Atención Psiquiátrica de la Secretaría de Salud, mencionó que en la entidad registraron alrededor de mil pacientes con diagnóstico de ssquizofrenia dentro de la Red de Atención Psiquiátrica de los Servicios de Salud del Estado durante el año 2019. La edad de inicio de la enfermedad es entre los 18 y 25 años para los hombres y de los 25 a los 35 años en las mujeres.
La doctora Hernández Carranza explicó que la esquizofrenia se desarrolla a partir de una interacción compleja de factores genéticos y de condiciones ambientales que incluyen desde: el vivir en un área urbana, participar en un proceso de inmigración, presentar factores de estrés materno durante el embarazo como procesos de duelo y otras alteraciones en el estado de ánimo, posible exposición materna al virus de la influenza, presentar complicaciones obstétricas durante el parto, tales como: presentar hemorragia, haber tenido un trabajo de parto prematuro o presentar alguna afectación biológica que pueda comprometer el bienestar del feto durante el embarazo o especialmente en el momento del nacimiento, y otro factor condicionante es que la edad paterna sea avanzada al momento de la concepción.
“Las manifestaciones clínicas más frecuentes van desde: alucinaciones, que ocurren cuando la persona oye, ve, siente, huele o saborea cosas que no existen; ideas fijas y extrañas, que no son reales y que conocemos como delirios, conductas raras o anormales, platica desorganizada y sin sentido o ausencia del habla, falta de interés o energía, aislamiento, descuido de su higiene y cuidado personal, afecto aplanado que no muestra emoción ni expresa sentimientos, alteraciones en la memoria, en el aprendizaje y en la resolución de problemas”.
De tal forma que la esperanza de vida de las personas con esquizofrenia es 10 años menor en comparación con la población general, debido a que tienen mayor probabilidad de presentar: depresión, ansiedad, consumo de sustancias, suicidio, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, dislipidemia y obesidad, advirtió la especialista.
Para realizar el diagnóstico de la esquizofrenia se requiere de una evaluación detallada por un profesional en salud mental que incluye: antecedentes personales, historia familiar, evolución del padecimiento actual, examen del estado mental y en algunos casos, exámenes de laboratorio y estudios de imagen.
La esquizofrenia se trata con medicamentos que actúan sobre varias sustancias y moléculas químicas del cerebro que están involucradas en la enfermedad. Estos fármacos reducen los síntomas y mejoran el funcionamiento de las personas, sin embargo, pueden causar algunos efectos secundarios que deben de ser informados al médico especialista para su manejo y remisión.
“Es importante recordar que aparte del tratamiento farmacológico es indispensable que el paciente y su familia reciba orientación y apoyo psicológico, con el objetivo de evitar una comprensión errónea de la enfermedad e impedir las consecuencias que el rechazo social tiene sobre el funcionamiento y la calidad de vida tanto del paciente como de su círculo de apoyo”, abundó.

Psicoeducación, importante para el tratamiento contra la esquizofrenia
La esquizofrenia es un trastorno mental que dificulta diferenciar lo que es real de lo que no, las personas que la padecen pueden escuchar voces que no están allí, pueden llegar a pensar que otras personas quieren hacerles daño y en ocasiones no tiene sentido cuando hablan. Debido a que es una enfermedad compleja, los expertos en salud mental no han determinado la causa, pero si los factores que influyen, como la genética.
Generalmente se presenta por igual en hombres y mujeres y comienza a desarrollarse entre los 16 y 30 años. En las mujeres se puede presentar más tarde que en los hombres y es difícil que se desarrolle después de los 45 años. Un estudio genético realizado por investigadores de Taiwán, ha sugerido que la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el trastorno depresivo mayor, trastornos del espectro autista (TEA) y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), comparten genes comunes asociados a la enfermedad.
Esta investigación identificó más de 151 mil pacientes con esquizofrenia y casi 228 mil individuos con familiares de primer grado (FDR) de esquizofrenia. Los individuos con FDR de esquizofrenia exhibieron mayores riesgos relativos (RR) de trastornos psiquiátricos principales: esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno depresivo mayor, trastornos del espectro autista y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
Los síntomas que una persona puede presentar se dividen en tres tipos: psicóticos, estos distorsionan el pensamiento de una persona, por ejemplo las alucinaciones (ver o escuchar cosas que no existen), delirios (creencias que no son ciertas), dificultad para organizar pensamientos y movimientos extraños; los síntomas “negativos”, hacen que sea más difícil mostrar las emociones y tener una conducta normal, la persona puede parecer deprimida y retraída; y los cognitivos, afectan el proceso de pensamiento, estos incluyen problemas para usar información, la toma de decisiones y el prestar atención.
No hay cura para esta enfermedad, pero sí medicamentos que pueden ayudar a controlar muchos de los síntomas. Así mismo, es necesario el tratamiento multidisciplinario, incluir terapia, educación familiar, rehabilitación y capacitación profesional. Los antipsicóticos son efectivos para la fase aguda y la prevención de recaídas, pero investigaciones demuestran que las terapias psicosociales adicionales son de gran importancia.
En un estudio en el cual se analizaron programas de intervención en comunidades rurales con trastornos psicóticos en la India, se incluyeron a 201 pacientes que fueron diagnosticados y tratados con antipsicóticos. El psiquiatra que los atendió podían ser los mismos de la investigación o psiquiatras privados de la elección del paciente, estos se limitaron a hacer el diagnóstico, la prescripción de los medicamentos y la psicoeducación. En la psicoeducación se cubrieron los siguientes aspectos: la naturaleza de la enfermedad, los factores que afectan su curso, beneficios del tratamiento antipsicótico continuado y los efectos que se pudieran presentar.
El 69.6% de los pacientes con esquizofrenia tuvieron un resultado satisfactorio en un periodo de cuatro años cuando recibieron medicamentos antipsicóticos y psicoeducación de baja intensidad. Fueron mejores los resultados en cuanto a la gravedad de los síntomas. Este estudio sugirió que la estrategia de salud pública de garantizar la administración continua de medicamentos y la psicoeducación, puede influir favorablemente en el curso de la esquizofrenia y limitar al discapacidad en los pacientes.
Algunos de los síntomas iniciales que una persona puede presentar y de los cuales debemos estar alerta, son:
- Sentirse irritable o tenso
- Dificultad para concentrarse
- Dificultad para dormir
La persona puede tener problemas con el pensamiento, emociones y comportamiento, como:
- Escuchar o ver cosas que no existen
- Aislamiento
- Disminución de las emociones en el tono de voz o expresión facial
- Problemas para entender y tomar decisiones
- Problemas para prestar atención y mantener la atención en las actividades
- Hablar de una forma que no tiene sentido
- Los pensamientos que “saltan” entre diferentes temas (asociaciones sueltas)
Revisores de la información: Brenda Giselle Alvarez Rodriguez (Unidad de Investigación en Salud Pública) y Cassandra Saldaña Pineda (Unidad de Administración del Conocimiento).
Fuentes:
- Artículo “Co-aggregation of major psychiatric disorders in individuals with first-degree relatives with schizophrenia: a nationwide population-based study”. Mol Psychiatry. 2017, Nov 7.
- Artículo “Antipsychotic treatment, psychoeducation & regular follow up as a public health strategy for schizophrenia: Results from a prospective study”. Indian J Med Res. 2017 Jul; 146(1): 34–41.
- MedlinePlus

