Escalerillas, el Otro Lado del Muro

La Visible Desigualdad entre la Riqueza y la Opulencia.

Fue en el 2013 que en el poniente de la ciudad de San Luis Potosí se levantó un muro, una fortaleza construida a base de block y láminas que tiene como finalidad dividir la riqueza de la pobreza. En el lado de la copiosidad, el Fraccionamiento La Vista; del otro lado del muro: Escalerillas, una localidad sumida en la miseria, pero con un desarrollo prometedor para los dueños de la tierra en San Luis Potosí.

Escalerillas se localiza a un lado de la Zona Dorada, en el poniente de la ciudad, la integran las localidades Mesa de los Conejos, Insurgentes, Pozuelos, Casa Blanca, Revolución y La Maroma. A sólo cinco kilómetros de la mancha urbana de la Capital potosina, permanece olvidada por los tres niveles de gobierno a pesar que se encuentra justamente a un costado del Fraccionamiento La Vista, una zona con plusvalía, donde el metro cuadrado vale desde los 10 mil hasta los 13 mil pesos por metro cuadrado; mientras que en Escalerillas, los precios por metro cuadrado de las tierras oscilan entre los 100 y 150 pesos, es aquí donde se encuentra los negocios millonarios y atractivos para el poder inmobiliario, y la presunta causa por la que todas las autoridades la ignoran…»entre más pobres, más barato».

Las viviendas “pobres” están ubicadas a las orillas de la carretera que comunica al Bajío. La localidad se asienta en una parte de la sierra de Escalerillas o también llamada Sierra de San Luis, que se caracteriza por lo árido y rocoso del terreno y en los últimos años las condiciones en las que los pobladores viven su día a día han empeorado por la escasez del agua potable.

Escalerillas cuenta con 4 mil 778 habitantes, mil 29 viviendas, de las cuales el 24.5% tienen agua potable, y el 61.7% cuenta con algún tipo de drenaje.

A menos de 10 metros, en el sector de la suntuosidad, ha sufrido una expansión con la instalación de fraccionamientos de lujo, centros comerciales, colegios, clubes deportivos, etcétera, lo que ha repercutido en el área rural del municipio con el incremento en la demanda sobre los recursos hídricos disponibles, propiciando la venta de las propiedades comunales y presuntamente ejidales para la creación de nuevos desarrollos, donde la de mayor plusvalía es la de más fácil acceso a los servicios, principalmente del agua.

La presión ejercida por el mercado inmobiliario ha originado conflictos dentro de las propias localidades, entre comuneros y presuntos ejidatarios.

Expertos inmobiliarios, aseguran que la reserva territorial de los grandes constructores llega hasta Mesa de Conejos, donde se espera que en menos de 10 años la mancha urbana residencial para la clase alta sea una realidad, uniéndose con Villa Magna e incluso a la parte posterior de Mexquitic de Carmona.

San Luis Potosí se caracteriza por la nula existencia de núcleos habitacionales que mezclen la clase de interés residencial, medio y social, a diferencia de otros estados de la República mexicana. En este caso, el monopolio de constructores se ha encargado de remarcar la riqueza y ostentación, con la marginación y las penurias.

La plusvalía de 13 mil pesos por metro cuadrado se deriva a una inversión que realizan los constructores en la inversión que hacen para cambiar el uso de suelo, y así construir vialidades, instalar servicios básicos como luz, drenaje y agua, este último el más preocupante por la escasez para la población de Escalerillas.

  • Empezaron en 2001 con el drenaje.
  • Desde hace 10 los niños ya no juegan en el río.
  • No todos saben que no deben ingresar a las aguas.

«El mal olor que despide es insoportable, antes el agua se ocupaba para lavar y hoy ya no se puede; desde que pusieron el drenaje, duró poco tiempo funcionando y en seguida comenzó a derramarse por todas las alcantarillas y quedó el agua inservible, ya no es para la recreación de los niños, de la familia, como antes», dijo Amalia, mientras lavaba su ropa, en lo que ahora llaman, un «charco».

Para beber agua limpia dijeron… “es muy difícil, los sueldos de los maridos son bajos y para comprar agua hay pipas que venden agua en las casas, pero cara, es mucho gasto, y uno tiene que hacer mucho para comprar el agua que ajuste para las necesidades básicas. Pero además, ¿dónde nos la ponen? Yo tengo un tinaco de mil 100 litros y compró por semana, me cuesta 135 pesos, aparte compramos agua para el consumo personal, tenemos como dos años con este problema”, mencionó.

Algunos de los habitantes de la localidad, manifestaron que ha habido juntas para tratar de solucionar el problema, sin embargo, no ha sido resuelto, pues los conflictos entre ejidatarios y comuneros no lo han permitido.

“El agua y el drenaje son los principales problemas, pero hay gente que aún lava en el riachuelo por falta de dinero para comprar agua. Compramos agua de las purificadoras, agua de pipas que traen de otros municipios para la limpieza y lo que se necesite para la casa».

Ante ello, exigieron a las autoridades que arreglen el drenaje para que ya no se contamine el agua del arroyo.

Beatriz Valero

“Queremos un poco de ayuda, un drenaje bien hecho y pozos profundos para extraer agua, porque es lo que necesitamos. Hace años pedimos un pozo, hay dos, pero no tienen las mangueras necesarias para extraer el líquido y abastecernos».

“Hemos ido a la Plaza de Armas permaneciendo hasta tres días, tenemos muchas necesidades, pero estamos en pleitos entre ejidatarios sobre el terreno, el ejido no está constituido”.

Hay saqueo de piedra, arena, zeolita, cantera y grava, mientras que el gobierno haciendo presas y carreteras, pero nosotros no tenemos nada, diariamente sacan 15 camiones con recursos naturales.

La escasez de agua

En Escalerillas se encuentra uno de los focos de contaminación más grave para la zona metropolitana, bajo la mirada perdida de los tres niveles de gobierno. Los habitantes y el agua de la presa de San José son los principales afectados; las secuelas de respirar el hedor, hasta acostumbrarse, pareciera que pasa desapercibido; la realidad es, que ni siquiera la imaginan.

El drenaje que introdujeron durante la administración de Marcelo de los Santos no respetó los afluentes en la comunidad; hoy el arroyo huele a putrefacción. Los desechos de las casas que conectan a la red, desbordan permanentemente y se mezclan con el cuerpo de agua, que desemboca en la presa San José.

La Comisión Estatal del Agua admitió que los conductores de aguas residuales de la planta tratadora de Escalerillas, que pasa por debajo del arroyo que forma parte de la cuenca hidrológica del Río Santiago, que no soportaron las descargas que diariamente tienen más de 400 viviendas, y terminó por colapsar. Este arroyo, comprende varios afluentes que desembocan en el vaso de captación de la presa San José, que abastece a la zona metropolitana.

El arroyo que se fue

El proyecto integral de rehabilitación de la red de drenaje, planta tratadora y limpieza del lirio de la Presa San José que se realizó en 2006, durante la administración municipal de Octavio Pedroza Gaitán, fue de 40 millones de pesos, gestión que se realizó entre el ayuntamiento y la Comisión Estatal del Agua (CEA) ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Ocho años después, los niños dejaron de nadar en el arroyo, ya no juegan, ya no se refrescan, aunque todavía hay quienes ignoran el riesgo de sumergirse en esas aguas.

El olor nauseabundo finalmente alejó a varias señoras que ocupaban el vital líquido para lavar, sin embargo, aún hay un gran número de personas que sigue acudiendo al margen del arroyo para limpiar su ropa, aunque lastimosamente, es con aguas negras.

“El drenaje duró poco tiempo funcionando bien, pero enseguida comenzó a derramarse de todas las alcantarillas y quedó el agua contaminada, ya no sirve para recreación de los niños, la familia, para nada”, expresó Lilia Aguilar, habitante de Escalerillas.

El gasto que les representa a las familias de Escalerillas poder tener agua en sus viviendas y utilizarla en necesidades básicas, les cuesta al menos 130 pesos por semana, además de la compra de agua embotellada que utilizan para beber.

“Hay pipas que se dedican a vender agua a las casas, pero es mucho gasto, y los sueldos de los maridos son bajos; uno tiene que hacer mucho para comprar el agua, y no la compramos por pipa, porque sería muy caro; además ¿Dónde nos la ponen?, yo tengo un tinaco de mil cien litros y la compro por semana”, manifestó Beatriz Valero.

El 71% de las mujeres son quienes acarrean el agua de los tinacos a las casas.

Desde hace casi dos años, habitantes sostienen reuniones periódicas, donde evalúan nuevas formas y estrategias para tratar de solucionar el problema que, contrariamente se agrava -ahora- también por los conflictos surgidos entre ejidatarios y comuneros, que ya pelean el vital líquido.

El riesgo en la salud

Datos que la Secretaría de Salud reporta a través del INEGI, refieren que estar en contacto con esa agua contaminada desencadenará en consecuencias graves de salud para la población. Incluso, se han reportado enfermedades como cólera, disentería, fiebre tifoidea ,hepatitis viral A, rota virus, fiebre amarilla, diarreas infantiles, salmonelosis, absceso hepático amebiano y amibiasis intestinal, todas relacionadas al consumo de agua que “incumple con los parámetros de calidad para el consumo humano”.

Por otro lado, investigadores como Fernando Díaz Barriga de la Coordinación para la Innovación y Aplicación de la ciencia y la Tecnología (CIACYT) de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, sugieren que la Secretaría de Salud debería revisar la planta de Los Filtros y supervisar el proceso de cloración para evitar una “epidemia diarréica”.

Los habitantes de Escalerillas sufren el peor embate por la escasez de agua, durante los meses de mayo y julio.

El foco de infección al que están expuestos casi cinco mil habitantes, también ha despertado la preocupación de organizaciones civiles, que además de participar en las campañas de limpieza, insisten en la advertencia de las bacterias, virus y demás parásitos al que están expuestos los vecinos del afluente.

Sin embargo, a la fecha, ninguna autoridad tiene una referencia histórica de negociación o gestión para tratar al menos de resolver el problema de contaminación.

Según una encuesta realizada en 2004 por Rodrigo Torres Pedroza, señala que sólo el 61% la población tiene un interés de organización, cifra que coloca a la comunidad en un estándar de “débil capacidad de gestión “.

El Ayuntamiento presidido por Octavio Pedroza Gaitán (2003-2006) destinó mil 093 millones 653 mil pesos, con lo que se construyó una planta tratadora de aguas residuales, sin embargo, esta nunca funcionó. En 2007 durante el periodo como presidente municipal de Jorge Lozano Armengol, se intentó activarla, pero fue fracasó, ante la falta de equipamiento de motores, cableado, etcétera.

Presas y pozos sin agua

Beatriz Valero, ha participado en los plantones en Plaza de Armas, donde ha permanecido hasta tres días junto con otros grupos de manifestantes, para exigir la extracción de agua a través de pozos profundos, además de obras de calidad, “tenemos dos pozos, pero no tienen las mangueras necesarias para extraer el líquido y abastecernos”.

Asegura, que sobre el territorio afectado, también se da el saqueo de piedra, arena, zeolita, cantera y grava, “diariamente sacan quince camiones con recursos naturales; mientras que el Gobierno (del Estado) haciendo presas y carreteras; pero nosotros no tenemos nada”.

José Ricardo Robledo Carmona, obtuvo su maestría en Gestión Sustentable del Agua con el estudio “El acceso al agua de uso doméstico en las áreas periurbanas del municipio de San Luis Potosí; El Caso Escalerillas”, donde explica que la comunidad se encuentra irónicamente entre tres embalses: El Peaje, El Potosino y San José; pero sus habitantes carecen de un abasto “suficiente, salubre, aceptable y asequible”, en términos del artículo 4º Constitucional.

Escalerillas no es atendida por el Interapas, tampoco cuenta con pozos profundos para que la población pueda abastecerse; y de acuerdo a la Ley de Aguas del Estado de San Luis Potosí, es el Ayuntamiento la instancia a la cual le corresponde la prestación de los servicios de agua potable, drenaje, tratamiento y disposición de las aguas residuales de las localidades ubicadas al interior de su territorio.

Actualmente el Gobierno Municipal abastece a medias a los pobladores de Escalerillas, a través de 14 viajes de pipas por semana, cada una, con capacidad de 20 metros cúbicos, según dio a conocer el Interapas y si bien es cierto que la población acude a los tinacos para abastecerse, sin la obligatoriedad de hacer algún pago, tampoco existen los mecanismos formales para determinar la cantidad de agua que será asignada y aprovechada por cada vivienda.

Estas condiciones originan que Escalerillas represente un valioso mercado para los vendedores particulares de agua, dado a que el abastecimiento y aprovechamiento de un servicio básico se maneja al libre albedrío, bajo normas que rige “el más fuerte”, sin ningún control oficial.

La dirección de Desarrollo Urbano Municipal tiene la autoridad o el visto bueno para autorizar fraccionamientos acordes al plan y verificar como están los servicios, sin embargo, no hay claridad sobre como se están aprobando, si están cumpliendo con lo que marca la ley de Desarrollo Urbano y que no existan beneficios para algunos constructores para que se le autoricen estos cambios, y habría que ver, que no haya corrupción en los cambios de uso de suelo en los fraccionamientos.

El Plan de Centro de Población es la ley en el cambio de uso de suelo

El Plan de Población es responsabilidad del municipio, en este caso, de San Luis Potosí, quien debe elaborar el proyecto para turnarlo al Congreso del Estado, a través de la Comisión de Gobernación y a su ves, los integrantes lo suben al Pleno y serán ellos los que tomen la decisión de aprobarlo y finalmente se presente la iniciativa.

Sin embargo, existe un rezago de 16 años dentro del Plan de Centro de Población Estratégico, lo que dio a conocer el ex titular del Instituto Municipal de Planeación (Implan) Metropolitano, Alfonso Díaz de León, quien dijo que el plan que opera actualmente corresponde al implementado en 2003.

“La falta de aprobación se debe a que hay muchos intereses de por medio, e incluso los constructores podrían estar en contra de que se actualice el Plan de Población que debiera estar modificándose cada tres años, lo que se debe a un tema de corrupción, a los ayuntamientos no les conviene tener un Plan de Centro de Población Estratégico porque da las reglas claras para cómo fraccionar, dónde se puede y que tipo de fraccionamiento y/o comercio se puede realizar”, explicó.

Díaz de León enfatizó que al no haber un plan, se genera un problema de fondo, ya que la zona metropolitana de San Luis Potosí no fue planeada y ha ido creciendo a «contentillo» de los grandes desarrolladores, a costa de entregar recursos a los funcionarios para que emitan los permisos que no debieran ser autorizados y violentar las leyes a cambio de dádivas, donde principalmente se benefician los gobernantes y quienes se encargan del desarrollo urbano y las autorizaciones de cambio de uso de suelo y construcción.

En 2018, hubo un proyecto de actualización del Plan de Centro de Población; sin embargo, este no fue autorizado por temas políticos.

¿En quién recae la responsabilidad?

El ex funcionario, detalló que actualmente los presidentes municipales actúan como virreyes y no cumplen los reglamentos, no toman en cuenta a los arquitectos y los desarrolladores urbanos son los que han ido planteando el crecimiento exponencial de la zona metropolitana.

“En 1993 se estableció el primer Plan Urbano, en el que se planteó el crecimiento de SLP hacia la zona norte, donde está el aeropuerto y el área de Bocas, pero por los intereses de algunos constructores, siguen invirtiendo en las recargas del acuífero (Presa san José), como ejemplo, en Villa Magna y en la parte prohibida de la Sierra de San Miguelito; es decir, el crecimiento debe ser hacia la zona norte, pero sigue creciendo hacia la zona poniente por el interés económico de los fraccionadores”, manifestó Alfonso Díaz de León.

Escalerillas ha sido olvidado desde siempre, no se le ha prestado la atención que requiere y tampoco está contemplado dentro del territorio que abarca el plan con el que se busca que haya una compactación de los servicios básicos.

Finalmente, el ex titular del Implan aseguró que el Fraccionamiento La Vista no debió haber existido, “pero hay empresarios que consiguen los predios a un precio muy por debajo de su valor real y de manera abusiva los adquieren para desarrollar estos complejos habitacionales, a través de apoyos económicos a los funcionarios, pero lamentablemente no hay una ley que prevenga esta situación, el desarrollo o marginación de Escalerillas, solo está en manos de la autoridad”.