Comuneros son Dueños de la Tierra, pero la Ciudad Tiene Derechos: Covarrubias Rendón

  • «Nos llevan con engaños a las asambleas», dice el comunero Noel de la Rosa Bravo.

Aunque reconoció que los comuneros son dueños de sus tierras, el activista e integrante de Guardianes de la Sierra, Carlos Covarrubias Rendón, destacó que la ciudad también tiene derecho a mantener un equilibrio ecológico y por ende la Sierra de San Miguelito no deben convertirla en miles de metros cuadrados de pavimento, en detrimento de todos los pobladores de la zona metropolitana, dijo.

«Lo que también ellos deben reconocer es que la ciudad tiene derechos, los ciudadanos tienen también la posibilidad de opinar y también participar en este tema, porque se debe mantener el equilibrio ecológico entre la ciudad y las áreas protegidas», recalcó el activista.

Criticó que un pequeño grupo de comuneros anteponga un acuerdo económico antes de pensar en el futuro inmediato de la ciudad, la cual ya ve las consecuencias de pavimentar en la sierra.

Agregó que «ya abrieron el juego de las especulaciones, porque se había dicho que eran 1,805 hectáreas las que iban a quedar fuera del área natural, ahora dicen que hay una área de amortiguamiento de más de 5 mil hectáreas y lo que le están diciendo a los comuneros es que las van a poder utilizar para diferentes actividades, inclusive para cuestiones de un modelo de desarrollo urbano con enfoque ecológico ambiental, supuestamente».

El activista lamentó que la propia Semarnat esté cometiendo errores muy puntuales para lograr proteger la sierra a pesar de la promesa que hizo el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador de no permitir urbanizar el pulmón principal de la zona metropolitana.

Por su parte el comunero Noel de la Rosa Bravo, aseguró que él y otras personas fueron llevadas con engaños a la reunión del pasado domingo, donde se concretó aportar más de 11,800 mil hectáreas para el área protegida de la sierra.

«Yo veo la cosa muy problemática y muy difícil porque nos quieran engañar con el llamado a supuestas reuniones informativas, donde se termina por llegar a acuerdos comerciales para vender la tierra”, finalizó.