Denuncian Venta Ilegal de Citas del SAT

Con un costo de 500 pesos, comercios vecinos de las oficinas del Servicio de Administración Tributaria venden las citas a las oficinas, por la escasez en la agenda electrónica, implementada por la emergencia sanitaria por el Covid-19. «Voy a denunciarlo ante las autoridades, porque es injusto, se supone que con AMLO no hay corrupción y parece al revés», denuncian contribuyentes, quienes desde hace meses no logran concertar una cita.

Como una solución alternativa para encontrar citas, surgieron iniciativas como grupos en redes sociales, donde los mismos contribuyentes informan sobre la disponibilidad de espacios en diferentes estados del país. Un buen número viajan a Zacatecas y a municipios de Querétaro, donde sí hay citas.

Ante la falta de disponibilidad, los contribuyentes han denunciado que las citas se venden, supuestamente con la complicidad del personal del propio fisco. Hoy es una oportunidad de negocio con la venta de citas o según otras sedes en diferentes estados, el monitoreo permanente de la página del fisco mexicano para encontrar citas disponibles son un redituable negocio.

Es el caso de una papelería vecina de las oficinas del SAT, en el Centro Histórico de la Capital potosina, donde desde las mismas oficinas del SAT, les sugieren que como «no hay espacio», en la misma papelería pueden conseguir una.

De manera anónima, ciudadanos denunciaron la venta de las citas y ante la necesidad de resolver sus problemas fiscales, acceden a pagar la cuota por un trámite que la misma página oficial del SAT, marca que es gratuito.

Para generar esta cita, estas personas piden información del contribuyente como nombre completo, RFC, correo electrónico y números telefónicos, además de la ciudad en la que se desea realizar el trámite, así como el módulo más cercano a su domicilio.

Los buscadores de citas dicen que no cobran la cita, sino el tiempo que dedican a monitorear el portal del SAT para encontrar el espacio. Los precios son diversos, dependiendo de la persona que se contacte. En esta investigación documentamos precios que van desde los 100 hasta los 500 pesos para persona física. Para persona moral pueden incrementar hasta los 1,000 pesos, dependiendo del trámite y de la saturación del módulo en donde se busque la cita.

La promesa de los “buscadores de citas” es simple: el pago se da hasta que el contribuyente recibe el correo del SAT con la fecha, hora y lugar de la cita. La forma de pago es por transferencia electrónica o depósito a través de tiendas de autoservicio como Oxxo o 7-eleven. Y por si lo pensaste, no te expiden factura por este gasto.

El tiempo que estas personas tardan en conseguir una cita es relativamente corto y puede variar de unas horas a 3 días como máximo, dependiendo de la disponibilidad de fechas, no obstante, siempre tratan de conseguir la fecha más próxima al día en que se les contacte.

Como lo ha mencionado el SAT, el riesgo de conseguir de esta manera una cita es que el contribuyente entrega su información personal y se expone a que sea utilizada para otros fines, por esta razón, antes de pagar para que te consigan un espacio, evalúa el riesgo que asumes y las consecuencias que puedes tener.