Carta Abierta al Nuevo Rector de la UASLP, Alejandro Zermeño

Mayo de 2020.

En este muy complicado año 2020, tanto por la contingencia sanitaria que nos aqueja a nivel global, como por el acontecer político de la nación, en nuestra querida Universidad Autónoma de San Luís Potosí se respiran vientos de cambio que esperamos sean favorables para nuestra comunidad.

Hemos celebrado en fechas muy recientes el nombramiento de nuestro nuevo Rector en manos del Dr. Javier Alejandro Zermeño Guerra, a quien deseamos el mayor de los éxitos en pro de nuestra Casa de Estudios. Esperamos que su gestión sea tan exitosa como la de sus antecesores médicos, personajes todos con altos valores éticos, que tuvieron el honor de dirigir la institución. Baste recordar al Dr. Juan H. Sánchez, primer rector electo y de quien el parque de los universitarios por excelencia tomó su nombre y las palmeras de la Av. Carranza le rememoran. Qué decir del Dr. Manuel Nava Martínez, incansable luchador social de nuestra entidad y fundador de la Facultad de Humanidades. Del distinguido Dr. Ignacio Morones Prieto, quien gestionó la construcción del Hospital Escuela que hoy todos conocemos como “El Hospital Central”, todos ellos comprometidos con la superación académica, la salud, la Universidad y la sociedad potosina.

Los universitarios estamos convencidos de que el Dr. Javier Alejandro Zermeño Guerra dará seguimiento a la labor de aquellos memorables médicos. Hará  de nuestra universidad una institución digna, sustentada en su calidad académica y en el respeto a los derechos laborales de todos quienes la integramos. El Dr. Zermeño nos inspira confianza por su compromiso de dar prioridad a la transparencia del uso y aprovechamiento de recursos de la universidad, la revisión de tabuladores, la adquisición de bienes y en la admisión de los alumnos, entre otros.

Para nadie es desconocido el enorme compromiso y quehacer político que se genera desde el acontecer universitario. Muchos de nuestros anteriores rectores continuaron su vida laboral en el servicio público realizando diferentes funciones en las que se destacan Presidentes Municipales, Regidores y Gobernadores, con lo que se hace evidente que la Universidad sensibiliza a sus hijos en el servir a la sociedad.

Una vez consientes de los compromisos que conlleva la función de Rector de nuestra máxima casa de estudios en el Estado, vertimos nuestra preocupación, pero también nuestra confianza al Dr. Javier Alejandro Zermeño Guerra para que ponga en práctica las acciones pertinentes para democratizar nuestra Universidad.

Garantizar que se cumplan cabalmente los lineamientos del Contrato Colectivo de Trabajo, tanto para personal administrativo como docente. Promover las modificaciones necesarias al Estatuto Orgánico de la U.A.S.L.P. a fin de terminar con la cultura del miedo que de manera irrefutable se percibe en el ámbito universitario, esto con el objeto de prohibir que los Directores salientes impongan a ultranza a sus sucesores, con lo que pretenden continuar incidiendo en la vida de sus respectivas facultades en asuntos como la asignación de materias, definitividad y tiempos completos, entre otros, minimizando así la razón de ser del contrato colectivo de trabajo.

Si bien es sabido que existen lineamientos estatutarios para la elección de Secretarios de las Asociaciónes de Personal Académico; sin embargo, en estas actividades permean las  campañas coercitivas y amenazantes por parte de los Directores de Facultades, esto con el propósito de elegir un Secretario a modo. Lo mismo sucede con las elecciones de los Consejeros Maestros, culminando todo ello en un estatus monopólico que concentra todo el poder en los Directores y demerita la esencia de las organizaciones las cuales deben cumplir una función niveladora.,

Dr. Javier Alejandro Zermeño Guerra, a los Docentes nos preocupa el cumplimiento del Artículo 120 del Contrato Colectivo de Trabajo del Personal Docente, el cual, de manera tendenciosa, se pierde con las jubilaciones. Igualmente, creemos que, como profesional de la salud, podrá hacer realidad la creación de un Hospital Universitario que signifique una verdadera prestación de seguridad social para los trabajadores de la Universidad, y con ello suspenda las actuales tendencias privatizadoras entre las aseguradoras y las clínicas encargadas de nuestro servicio médico. Estamos seguros que existen médicos que estarían felices de colaborar en un proyecto de tan humanas dimensiones.

Finalmente, le reiteramos nuestro deseo del mayor de los éxitos para su gestión. Manifestamos nuestra confianza en sus palabras “ahora no tengo amigos, solo reconozco capacidades”. Esperamos que de verdad, el equipo que tenga a bien designar responda a los mejores perfiles que requiere cada una de las actividades de la institución, que en tiempo y forma pueda usted desechar el lastre que se cierne con disfraz de amigo, pero que es solo eso, un lastre que hay que cargar por mucho tiempo, atendiendo a aquello que dice,  “la Universidad no se equivoca”…

Le enviamos nuestra más sincera felicitación

Comunidad Universitaria Potosina