José Miramontes y Concha Nava…La Soberbia del Viejo Priismo, Desencanta la Cultura en SLP

miramontesPor Consuelo Araiza Dávila

Sí alguien encarna la soberbia y altanería del viejo PRI, sin duda es el flamante director de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, José Miramontes Zapata. Gobiernos van y otros vienen y el señor sigue dormido en sus laureles, haciéndose pasar como muy necesario, cuando lo que realmente pasa es que es aborrecido por propios y extraños en el mundo de la cultura y de la música clásica en San Luis Potosí.

Desde el viejo PRI, del estilo silvanietista, se quedó muy cómodo el señor, hartando con sus patanerías a cualquiera. Simplemente el Secretario de Cultura llena un dignificado odioso que ha colmado la paciencia a muchos por tener a pelafustanes como éste, incluyendo a mujeres como Concha Nava, la destructora del patrimonio histórico, quien al menos ha buscado una salida digna ante los periodicazos por su mediocridad: permitir que se roben una valiosa pieza de la colección Rivero Lake en el Museo del Virreinato.

foto conchaLa señora Concha Nava ha decidido casarse y ahí emprender la graciosa huida con ese pretexto: La señora se casa con Efraín Verástegui Morales, hermano de su socia Patricia Verástegui, con quien negoció las pólizas para los seguros en el museo. ¿Nepotismo? Claro que sí, pero al fin y al cabo ya se va.

De ese nivel es la soberbia del actual gobierno que ha permitido la intromisión de “amigos”. Uno más que metió Concha a trabajar es Julio Cerón Rivera, originario de Texcoco, corrido del INAH y rescatado por la destructora de arte, así son los perfiles del gobierno actual que priista tenía que ser.

Una más “recomendada de Nava es la flamante sobrina-directora  del Centro Cultural de Real de Catorce, Renata Torres Nava, quien metió a trabajar y a cobrar rápidamente en la nómina de la Secretaria de Cultura.

Miramontes, Corrido del DF

Al menos en México se dieron cuenta de la prepotencia con la que se maneja el señor Miramontes, hasta lo corrieron los de la Orquesta Sinfónica Nacional el pasado 22 de octubre del 2012, cuando fue invitado a dirigirla con motivo del “Concurso Nacional de Piano “Angélica Morales”.

El “maestro” se atrevió a regañar, con su peculiar estilo majadero y grotesco, a músicos de mucho nivel. A la mera hora, el “director huésped” abandonó la metrópoli, porque no lo aceptaron, y quien dirigió a la Orquesta Sinfónica Nacional fue el Maestro José Guadalupe Flores.

Miramontes, aparte de privatizar la cultura, porque ésta debe de ser gratuita como obligación del Estado, la hacen privada y cobran como empresa a los asistentes. Además contrata a quien le da la gana, beneficia a sus “cuates” como a Leticia Almazán, la bibliotecaria quien se supone trabaja en la OSSLP y sin embargo tiene otro empleo en la mañana.

Lo mismo sucede con un tal Roberto Carlos, el que se supone está en el departamento de grabación, cobra su salario y toda la mañana se la pasa en el Colegio Terranova, su segundo empleo. ¿Aviadores?  Claro que sí, otra más es Vanessa Álvarez Acenjo, quien también cobra, pero nadie la ve por las mañanas y sí cobra sus 8 mil pesos por mes.

Es larga la enorme lista de músicos extranjeros y potosinos que el señor director ha corrido con palabras altisonantes, como si los puestos fueran eternos en San Luis Potosí, al más puro estilo del viejo régimen. ¿Quién pide justicia en un gobierno nefasto como el actual? ¿Hay justicia para los artistas despedidos?

El ruso Valentin Galkin, en un ensayo hace dos años, el señor Miramontes le mentó la madre y lo corrió sólo porque al inicio del ensayo el músico apenas acomodaba su instrumento. Incluso, el ofendido, tiene más estudios que el déspota y no hubo justicia, ni para Valentín, ni para los demás corridos. Este es el comportamiento del Gobierno Para Todos, del Gobierno austero y sensible, del gobierno retrógrada y monstruoso que existe.

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