Día del abogado potosino, del festejo al barbecho

HUITZI ORTEGA PÉREZ / Tepantlahtoani / San Luis Potosí, S.L.P.

Este suelo chichimeca o guachichil para ser más específico, se precia de tener entre sus más destacados potosinos toda suerte de próceres que han logrado con sus acciones trascender más allá de nuestra Patria chica, tal es el caso del Abogado Potosino Don José Ponciano Arriaga Leija, precursor de Instituciones como la Defensoría de Oficio, la Defensoría Social y una aproximación a la actual Comisión Nacional de los Derechos Humanos, todas ellas inspiradas en un documento que vio la luz el 7 de febrero de 1847 llamado Ley de Procuraduría de Pobres, cuando Don Ponciano Arriaga se desempeñaba como diputado local de San Luis Potosí (cuando ser diputado era otra cosa).

HUITZI ORTEGA PÉREZ-600XEsa acción y muchas otras, le permitieron a este liberal de la política y del derecho, ser factor del Congreso Constituyente de 1857, tan es así que para la confección de la Constitución de 1917, es decir la que se encuentra vigente, se le rememoró como el “Padre de la Constitución del 57”; es por esta razón y no con afanes separatistas que en San Luis a diferencia del resto del País los festejos alusivos a los abogados se realizan el 19 de noviembre, que es el día del natalicio del abogado potosino más ilustre.

Hoy, aquí, en el foro potosino de abogados se respira un ambiente de distancia (espero y no de discordia), desvinculación, desinterés e incertidumbre mezclada con ignorancia, estos sentimientos en gran medida se desencadenan por la situación actual que está atravesando la implementación del Nuevo Sistema Penal Acusatorio, así como la tentativa por parte del Senado de la República, para modificar el Artículo 5° Constitucional, en lo relativo a la Colegiación Obligatoria.

Ambos asuntos son de calado mayúsculo y vienen a trastocar en gran medida el área de confort en que se encontraba el gremio de abogados a nivel nacional y por supuesto el ámbito local no es la excepción, esa mutación del sistema romanista actual, al common law, para dejarlo en un sistema intermedio light, que permita al Gobierno Federal seguir cumpliendo con los caprichos que le dicta la OCDE o la Cumbre del G 20, pues nos trae de cabeza.

Hay distancia, porque si bien es cierto y en razón de nuestra formación, nos resulta cotidiano tener un enfrentamiento profesional con nuestros compañeros de oficio, sabemos que eso queda en la arena de nuestra encomienda, pero que al encenderse las lámparas seguimos siendo compañeros y acaso estamos compartiendo el bocado, hoy somos muchos, nos buscamos poco y la amistad y la camaradería se ven cada vez menos.

Las asociaciones de abogados están ahí, algunas muy grandes que se vuelven inoperantes, otras muy pequeñas que funcionan bien para quienes pueden acceder a ellas, pero que se tildan de elitistas, otras tantas que flotan a medias, en cafés, reuniones, todas muy parecidas entre si y todas buscando y peleando un membrete que les de distinción.

Desvinculación, por que la función que cumplíamos como intermediarios entre el Estado y la Sociedad se percibe rota, el Estado nos ningunea, porque sabe que el gremio no atraviesa su mejor momento y es poco probable una escaramuza legal contundente, la sociedad (cada vez más, tristemente) tiende a desconfiar de nosotros y no hemos sido capaces de volver a ganar esa confianza, nos llevan el asunto que ya echó a perder el hijo de alguna vecina, que estudió dos cursos en una escuela muy extraña y vio la primer temporada de la “Ley y el Orden”, pero no somos capaces de decirles que el error se originó ahí, porque a nuestro cliente le hablamos de precios, más no de valor.

Hay desinterés, porque muchos de nosotros, no queremos invertir en diplomados, cursos, talleres, etcétera, ya ni decir de algún posgrado, ¿por qué? Son caros, y si son gratis, pues no han de ser buenos, o sea, ¿Para qué quieres que estudie?, ya traigo mi cédula, ya tengo mi despacho, o bien, ya me acomodé en alguna «buena chambita» (en el mejor de los casos), pues como que si no me obligan, nos la llevamos tranquila.

Por último y que pudiera ser lo más grave, existe muchísima incertidumbre por parte del grueso del gremio en cuanto a la posibilidad de que se vuelva más difícil el ejercicio libre de la profesión, es decir complicar aún más, lo ya complicado que resulta para los litigantes sortear todo el entramado burocrático y corrupto que impera en el sistema de justicia, lo que resulta preocupante es que muchos de ellos ya habían sido advertidos y no tomaron las previsiones adecuadas y hoy sufren por que les urge tomar algún curso que les permita la certificación y ahí radica la ignorancia.

NUMERUS CLAUSUS UNO.- La implementación del Sistema Penal Acusatorio ya no dará marcha atrás, está en proceso y eso no cambiará, el cómo termine, eso sí es de pronósticos reservados, en éste País y en especial en San Luis Potosí, sabemos muy bien como empiezan las cosas, pero nunca sabemos cómo terminaran (parafraseando a un amigo qepd), apostarle al fracaso desde la comodidad de una hamaca parece una apuesta suicida.

NUMERUS CLAUSUS DOS.- De la Colegiación parece un tema un poco más complejo, que no imposible, aún se encuentra incubándose, pero el tema ya se encuentra en manos de legisladores, lo cual es para pensar, así que se ha llegado el momento, el barbecho ya descansó lo suficiente, de hecho vamos tarde para la siembra si es que aspiramos a cosechar algo bueno del cultivo que caprichosamente nos puso el destino, a lavarnos las manos y la cara, para quitarnos la modorra y volver a refrendar con la sociedad por qué tenemos uno de los oficios más nobles e importantes.

NUMERUS CLAUSUS TRES.- ¿Qué legado nos deja a los mexicanos el ataque a Francia? para mí (a título estrictamente personal) formó una gran columna que hoy llamaré intolerancia cibernética, entiendo los ataques contra los gobiernos y los representantes de estos, en todos los niveles, se vale; pero un crimen de lesa humanidad es un crimen, suceda en la esquina de tu casa o del otro lado del mundo, no dejemos de sentir y conmovernos, que sea más fácil para nosotros como mexicanos ver miles de veces la fotografía de un niño palestino ahogado, en lugar de las investigaciones por las muertas de Juárez, o los desaparecidos de Ayotzinapa, o las conclusiones de Acteal, Aguas Blancas etcétera, es culpa de los oprobiosos comunicadores que magnifican las desgracias ajenas para esconder las propias…

@HuitziOrtega