Apuestas de Campaña

ADRIANA OCHOA / La Cábala / San Luis Potosí, S.L.P.

adriana-ochoa-la-cabala<<Los gobernantes salientes siempre pesan en una elección, a favor y en contra de los candidatos y en función del partido que los postula. Las campañas ya arrancaron con una sombra torancista que capitalizar, repudiar o simplemente maquillar para que no se vea>>.

Todos frescos y con el mejor ánimo de no perderse en las riñas canallas de las batallas electorales, siete candidatos buscan conseguir el voto mayoritario para gobernar San Luis Potosí.

En todas las campañas electorales, el gobierno saliente es un factor de peso; para temor de unos y sentido de apuesta de otros, quizá en esta edición esa masa del gobernante en turno acabe por pesar más.

El candidato del partido gobernante, Juan Manuel Carreras López, salió de las filas de subordinados del gobernador Toranzo. Fernando Pérez Espinosa, “Calolo”, egresó de las filas del partido gobernante para llevar la bandera del Partido de la Revolución Democrática. Sonia Mendoza es panista de formación.

PARA-CABALA eugenio govea en el edificio central de la uaslp

Los otros cuatro abanderados arrancan con una distancia mayor de los punteros. El “calolismo” no ha dejado indiferentes a los priistas y las opiniones de éstos acusan una marcada división entre quienes ven una amenaza seria en las urnas con el ex presidente estatal del PRI, y quienes agarran como referente las dos elecciones anteriores a gobernador, con un PRD que postuló a destacados ex priistas.

El pronóstico más feliz para el tránsfuga “Calolo” por parte de sus enojados ex compañeros tricolores, es que será partícipe de una elección cerrada a tercios y fin de la historia. Su postulación, luego de un esfuerzo públicamente notorio por alcanzar la designación del PRI, es tratada con desdén y reproche, como si aparte de no merecer la candidatura tricolor que no le dieron, tampoco mereciera participar con la que le ofrecieron.

Lo paradójico es que la participación del “Calolo” minusvalorada en los dichos de priistas y pro priistas, ha merecido unas embestidas en los hechos de un vigor digno de adversario a temer. Se le asignan en despectivo los peores augurios en su fase de neoperredista, pero vaya que han gastado tiempo y esfuerzos en vituperarlo, reducirlo y descalificarlo.

Si un par de voces sensatas no ponen luces amarillas de una victimización de costo reversible para el PRI, la candidatura de Ruth Nohemí Tiscareño a la diputación federal por el primer distrito se habría llevado parte de la factura que quieren cobrarle al tránsfuga: hubo quien aprovechó el clima y usó la pública cercanía de Tiscareño con Pérez Espinosa para jalear que el PRI la sustituyera por otro priista. “Si quitan a Ruth, hacen víctima a Calolo”, les advirtieron.

Pero “Calolo” también pisa tierras de nadie. El hombre le pone entusiasmo a su rápida transmutación de tricolor a Sol Azteca. Con una identidad política recién “reseteada”, si es que puede hacerse tal cosa, gana una postulación de otro partido no exenta de costos por la misma razón. Es tal vez porque conoce bien las tripas del sistema priista que sus cuestionamientos molestan más que los de otros adversarios: repudiado como ganga política si se quiere, pero a nadie le queda duda que si el hombre critica, sus anotaciones son las de un “insider” tras su paso por el partido, alguien que sí conoce el partido de las formas aterciopeladas sobre fondos de chiquero.

“Calolo” y la candidata panista Sonia Mendoza Díaz comparten una apuesta por el desencanto de uno de los gobiernos priistas más desangelados e incompetentes para empatizar con el estado de ánimo de los ciudadanos. El desafecto genera una cierta pulsión de rechazo al personaje que gobierna y que, con algo de habilidad, puede capitalizarse en contra del partido que lo postuló hace seis años. Es lógico, un producto que decepciona es mala referencia para la marca.

Sonia sale de un desgastante proceso interno que no tiene para cuando cobrar sus últimas consecuencias. A veces los panistas se casan al cien una democracia interna por encima de los resultados electorales y se teme que éste sea el caso de la candidatura de la senadora con licencia. Su grupo es fuerte al interior del PAN, pero se duda que hacia afuera tenga resultados aproximados a esta fortaleza.

A la senadora le sobra entusiasmo y capacidad de trabajo, pero le falta un programa concreto y memorable de lo que pretende hacer, si gana. Y si lo tiene, emplatarlo mejor para los votantes. Por lo demás, es una figura política en construcción, lo que significa adaptabilidad a distintos públicos. Desaprovecha el ánimo que han generado los seis años de grisura y ausencia de proyectos de infraestructura del toranzato.

Fiel a sus modos, Carreras López va de un cauto que se corta. Va a tratar de que el debate se mantenga en pausas sosegadas y constructivas. Nada de subirse a palabras cáusticas para polarizar; nada de exteriorizar pugnas. Con resignación de costalero de cofradía, carga el costo de su ex jefe y promotor, Toranzo. Corredor de distancia, va a dosificar y a aguantar hasta el punto preciso donde tenga que dar el tirón a la meta.

El candidato del torancismo le ha puesto buena cara hasta a la “cargada” de “sumados” disque para ayudarlo, no se sabe bien a qué. Le creció la nómina de comunicadores oficiales como plaga, con aportaciones no precisamente brillantes. Indudable que se trata de expertos en comunicación de gobiernos, porque hacen en la campaña las mismas cosas que hacían en sus cargos de origen: predecibles, lentas y poco aseadas.

Quién sabe si de ese “think-tank media” salió para Carreras el lema fusilado de la campaña moreirista en Coahuila: “Más y mejor”. ¿Más de lo mismo que el gobierno torancista pero en “reloaded”? Como sea lo que pretendan decir, el candidato lo porta en la parte posterior de la camisa y luce como patrocinio de una firma de detergentes a granel.

Por las mismas de hacinado andará el llamado “war room” del candidato, con el riesgo de que acabe en una colección de vanidades en pugna por ir a todas al lado del Güero, sin utilidad real para éste. En una campaña de tres meses que debe ser fundamentalmente operativa y de estrategia, tiene Carreras mucho “cuarto de guerra” y poco “cuarto de máquinas”.

Para las pulgas de Carreras, inclinado a resultados: nada más falta que el verdadero adversario para él no sean la etiqueta torancista, la panista aguerrida o el ex compañero priista en el PRD, sino un staff ampliado que no para de  multiplicarse como los zombis de la película “World War Z”, ese churrazo apocalíptico de Brad Pitt en el que los zombis se apilaban unos sobre otros hasta alcanzar aeronaves en vuelo para derribarlas. Qué espanto.

OTRA-PARA-CABALA - Marco Sergio Arevalo y Juan carlos machinena

Rollos Sueltos

EL ESCENARIO. Que escogió para su propaganda inicial el candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura, Eugenio Govea Arcos, ya generó una queja por escrito a las autoridades electorales por parte de la Rectoría de la UASLP.

BONITO LUGAR. El Edificio Central de la UASLP está abierto al público y mal haría la UASLP en cerrarlo porque su patio es una belleza en medio del descuajaringado Centro Histórico. A Govea, o a sus realizadores de video, les gustó para hacer el material propagandístico de la campaña y se metieron como entra cualquier persona interesada en visitar la sede universitaria.

RECLAMOS. Cuando personal del Edificio se dio cuenta que el diputado Govea posaba para cámaras de foto y video y con una enorme águila universitaria detrás, el secretario general, David Vega Niño, bajó al patio a conminar al visitante a hacer sus tomas de propaganda en otro lado. Govea alegó que el edificio es público, que él es un orgulloso egresado universitario y de ahí no lo movieron.

DELGADA LÍNEA. Pero la Rectoría no quedó conforme y se envió una expresa inconformidad al INE por el uso indebido de los espacios universitarios en material propagandístico de un partido y desaprobando la intromisión.

VIGILANCIA EXTRA. Si el criterio de los demás candidatos a gobernador, diputados locales, diputados federales y alcaldes que hayan pasado por las aulas de la UASLP va a ser el mismo de Govea, el rector Villar va a tener que estar “a la viruza” con todos los campus y espacios universitarios para que no  se los agarren de set para sus spots.

SE LOS ALBOROTAN. Hay una ortodoxia que dicta apartar a la UASLP de cualquier manifestación partidista y si un candidato se retrata para fines propagandísticos en el muy lucidor Bicentenario, por ejemplo, va a ser muy complicado atajar versiones sospechosistas, internas y externas a la UASLP (que vaya si las hay), de “facilitar” la propiedad universitaria con fines de proselitismo. Y la UASLP no está para ese tipo de polémicas.

OTROS. En la carrera atlética con la que el candidato priista a gobernador inició campaña el viernes, muy temprano en el parque Tangamanga Uno, aparecieron un par de funcionarios federales que, en día hábil, se entiende pero no se justifica qué fueron a hacer a un evento deportivo, sí, pero proselitista: Juan Carlos Machinena, delegado del INAH, y Marco Sergio Arévalo, éste nada menos que el hombre del programa de beneficios sociales de Sedesol (becas, apoyo económico a mayores de 70 años y pantallas de TV).

PURA GRILLA. En la carrera estaban políticos a quienes se les conoce alguna práctica deportiva, como el ex director del Sifide Ángel Castillo, clavadazo del boxeo, o la diputada Marianela Villanueva, una “runner” habitual del parque. Arévalo llevaba tenis y corrió, dicen que con mucho esfuerzo, en el pelotón proselitista del candidato. Machinena calzaba zapatos, no corrió y no se sabe qué pirámide o vestigio arqueológico andaría buscando pero ahí estaba.

ANSIAS CAMPAÑERAS. No es que se quiera ver a las culebras portando Wonderbra 36, copa C, es que a como están los tiempos y los ánimos, los funcionarios debieran tener más cuidado en dónde se meten.

 

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