Otra vez las campañas políticas

jaime-chalita-110pxJAIME CHALITA ZARUR / Espacio de Reflexión 38 / San Luis Potosí, S.L.P.

En medio del batallar cotidiano de cada quien, pareciera que en la trastienda de nuestro ocupado cerebro, quisiéramos, a fuerza de publicidad masiva, empezar a pensar en lo que viene el próximo año en cuestión electoral y todo lo que conlleva.

Vamos a ver la Ciudad inundadas de papel y plásticos que intentan vender la idea de un triunfador que recorre las calles, bueno si alguna queda, para PEDIR nuestro voto y así hacerse del poder y el dinero de los potosinos que día a día trabajamos, prometiendo lo mismo que han hecho otros, pero que nunca cumplieron o, que quisieron hacerlo y reculan o lloran para disculpar los atropellos que se le hace a la ciudadanía.

Hacer política no está mal cuando se buscan los equilibrios y se persigue el bien común, para lograr una mejor manera de vivir socialmente, es más, a los ciudadanos nos ha salido muy caro, en dinero y estabilidad social, el dejar el quehacer político a quienes nos explotan una vez que han alcanzado lo que quieren y ahora, lo seguirán alcanzando pues ya podrán reelegirse queriendo mantener el poder y mantenerse de él.

Últimamente se habla del «gran triunfo» de las candidaturas ciudadanas, una lucha enormemente dispareja que nos deja ver el ejercicio de un músculo político que nos ata y nos controla a través de la «democracia» a modo que, históricamente hemos vivido. Necesitamos ver y hacerlo bien. Los ciudadanos comunes hemos entrado en el terreno de querer ser candidatos ciudadanos o independientes, pero no nos damos cuenta que suceden dos cosas entre muchas.

Uno.- Estamos dejando de hacer lo que sabemos, trabajar en nuestra productividad, en lo que nos ocupa el mantener nuestra vida y, en ese sentido, hemos dejado de exigir a nuestros empleados, llámense «servidores públicos», el cumplimiento de su deber, en proporcionarnos mejores formas de vida en todos los órdenes con progreso y paz, es decir trabajamos y lo hemos hechos a marchas forzadas, en hacer el trabajo de quienes para ello les pagamos y, en altas cantidades.

Dos.- Tener todas las de ganar, para los candidatos de partidos, pero que nos quieran dejar contentos con el dulce de «candidaturas ciudadanas», que sí creo que puede ser un avance, dista mucho de que este gran País, pueda tener un cambio como el que necesitamos, pues el problema no está en tener candidatos buenos y probado en servicio a la ciudadanía, el problema está en que el sistema político que vivimos, está rebasado totalmente, es proclive a la corrupción y a la impunidad, especialmente en cuanto a los tiempos de castigos para quienes en el servicio público roban y se sirven de lo nuestro, con una impunidad que da espanto. ¿Usted cree que en este sistema político, pueda sobrevivir un servidor público honesto?

La fortaleza ciudadana es vital, indispensable para cambiar nuestras vidas y, no hay que inventar nada, sólo la voluntad de ir exigiendo cada vez más, el que se nos sirva bien y a tiempo, seguir en la exigencia de no tolerar la impunidad ni la corrupción, dando prioridad a estas acciones pero, también exigir rendición de cuentas y transparencia en el quehacer político que debiera ser traducido en bienestar para nuestro Pueblo. Mirar siempre el cumplimiento de los compromisos y promesas se cumplan en razón del interés colectivo y no de los amigos o del o los partidos políticos que han dejado en la miseria a más de la mitad de los mexicanos.

Hemos estado haciendo el trabajo de quienes para ello les pagamos, cabe la exigencia del deber cumplido a través del trabajo para el cual fueron contratados, de tal modo que en el cumplimiento del deber, en beneficio de la Patria, no serían exigibles la participación de ciudadanos que viven de su trabajo.

Si desea suscribirse a nuestro canal de Telegram, sólo de click aquí!

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.