Vota Con Todas Tus Fuerzas

Por Leonel Serrato
Desean que el tiempo se detenga, y que luego, en un abrir y cerrar de ojos, las urnas estén cerrando, para que nos hayamos quedado en casa, sin votar. Quieren que pueda más el miedo, que se imponga el terror criminal, el de los delincuentes oficiales y el de los delincuentes que no trabajan en los gobiernos.

Muchos de nuestros conocidos murieron en la esperanza de un México nuevo, distinto, para todos; otros más nos hemos hecho viejos persiguiendo el sueño de algo a lo que teníamos derecho como mexicanos; y los jóvenes despertando en medio de un letargo que duró demasiado; todos demandamos en su oportunidad lo mismo: Que este país nos honre y nos proporcione a todos las mismas oportunidades, que nos permita acceder a la felicidad.

Añorados los que emprendieron el viaje sin retorno, y a donde quiera que estén, les tengo una noticia, seremos millones los que saldremos a votar como uno solo, por la honra de todos ustedes.

Queridos viejos, tengan un poquito más, sólo un poco más, de ilusión, y recuperen un día más el entusiasmo de ayer; voten como si fuera la primera vez, con toda la energía de querer ver el cambio por el que han dejado la vida en las calles y en las plazas.

Admirados jóvenes, confíen. No tengan miedo. Voten con todas sus fuerzas, como un grito de libertad y una esperanzada oración por un mañana mejor.

Hijos, niñas y niños. Miren a los ojos a sus padres y transmítanles la fuerza necesaria para cambiar a México de verdad, que esa sea su herencia.

Votar es sagrado, porque es la manera en que la República renace cada que sea necesario; y para mi, el vivir en democracia, ha sido uno de los grandes motivos de existir, el principal motivo para convertirme en abogado, y el único motivo para participar en la vida pública y enlodarme con los partidos y los gobernantes de ellos emanados.

Votaré con todas mis fuerzas para poder seguir viendo de frente a los demás, sin nada de qué avergonzarme como mexicano y como potosino.

Votaré con la máxima entrega a este pequeñísimo pedazo de universo en el que Dios me puso para cumplir con su Plan.

Votaré sin odios, ninguno.

Votaré con genuino amor a México, a San Luis Potosí.

Votaré confiando en la verdad, y en la integridad de todos los que participan.

Votaré sin dolores pasados; arrinconaré todos los desengaños sufridos; echaré al olvido las muchas afrentas que me han infringido, excepto una: la que me ha obligado a llorar de rabia por la pobreza, el crimen impune, la corrupción de los jóvenes y la miseria de la mayoría de nuestro nobilísimo pueblo.

No compito con nadie, por eso no me agraviará el triunfo legítimo de cualquier candidata o candidato, pero no conseguirá entusiasmarme la victoria del que no obedezca a una verdadera pasión por México, por la Patria.

Votaré con toda la energía de mi última energía, para hacer Presidente a un ciudadano honrado, capaz, íntegro y con vocación por los más pobres.

Votaré al Senado y a la Cámara de los Diputados de la Federación a los mejores, los que me consta que no tienen hambre de poder, ni sed de aplauso.

Votaré al Congreso potosino a la mejor promesa de un mañana respetuoso y honrado.

Votaré a Presidente Municipal al que no tenga nada de qué avergonzarse en su vida pública y privada.

Ingenuidades

Si el lápiz se borra, si compran los votos, si asustan a la gente, si se falta a la verdad, si no cuentan bien, si se cae el sistema, si se rebasaron los topes de campaña, si se mintió, si se cometieron delitos electorales, si hicieron guerra sucia, si los medios de comunicación fueron o no vendidos… eso sólo me mortifica. Me queda claro que todos los atropellos en una sociedad suceden porque se actualiza lo que Atahualpa escribió: “Yo tengo dos enemigos, pues dos puntas tiene el mar: el hombre que pisa a otro, y el que se deja pisar” .

leonelserrato@gmail.com
@LeonelSerrato

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