«Diariamente Arriesgamos Hasta la Vida»: Repartidores de Comida a Domicilio

La exigencia en todo el país.

Repartidores de comida que trabajan para plataformas digitales están expuestos a la inseguridad que se vive en México, salen únicamente con «la bendición de Dios» para ir a las colonias mas inseguras que tiene nuestro país, para cumplir con su deber. Las aplicaciones no restringen las zonas peligrosas y solo se enfocan en cubrir las necesidades de los pedidos de los clientes, sin importar que sean a altas horas de la noche y sin tomar en cuenta la seguridad de sus empleados.

Cada uno pidió no mencionar su nombre por temor a las represalias de las empresas donde laboran, dijeron que este trabajo sustenta a muchas familias en México, pero aseguran que nunca antes habían sentido tanto temor de moverse en las calles de la ciudad para realizar sus labores como ahora; sin embargo, es su empleo y no lo dejarán a pesar de estar a la deriva.

Con todos los riesgos.

«Si nos pasa algo tenemos que responder nosotros. Tenemos compañeros a quienes sí les han robado la moto, o a la gente que anda en bicicleta, también, pero pues hay que trabajar a pesar de permanecer a la deriva”, dijo Javier.

Normalmente viajan en bicicleta o motoneta y llevan consigo dinero en efectivo y tarjetas bancarias que utilizan para pagar los pedidos que les encargan. Han formado una comunidad de distribuidores y se cuidan entre ellos, en algunas entidades tienen grupos de WhatsApp, donde alertan sobre las colonias más inseguras. “Últimamente son mas casos en que sólo nos roban la comida”, comentó Jorge.

Todos mencionan con un dejo de preocupación que deben ir a las zonas más retiradas donde ni siquiera hay iluminación, están expuestos a cualquier problema o falla mecánica de su medio de transporte, lo que les impide salir rápidamente de una zona conflictiva. Ocasionalmente llegan a las colonias y ni siquiera saben el número de la casa donde entregarán el pedido, buscan el domicilio en zonas peligrosas, donde son blanco fácil para los delincuentes o se ven envueltos en altercados con personas en notorio estado de ebriedad.

Este comentarios se respalda con el asesinato de un repartidor en Rancho Pavón, una zona peligrosa de Soledad de Graciano Sánchez, en San Luis Potosí, donde presuntos delincuentes trataron de quitarle su motocicleta. Esta tarde habrá una manifestación en la Carretera 57, en la zona oriente de la Capital potosina, donde participarán miembros de este nuevo gremio.

Luis recomienda que las plataformas digitales restrinjan el servicio a las colonias peligrosas, donde señalen cierto horario de la noche como ultimátum para realizar pedidos. Lo menos que les ha pasado es que no les paguen la comida; sin embargo, los asaltos no se quedan de lado.

“He sido víctima de tres intentos de asaltos por parte de personas que se hacen pasar por clientes con cuentas falsas, realizan pedidos después de las 11 de la noche y en la aplicación señalan que su pago será en efectivo y cuando estaba cerca del lugar dejaron de responder mensajes y las llamadas telefónicas”, comentó Carlos de la Unión de Morelos.

En zonas presuntamente inseguras.

“Así le sucedió a uno de mis colegas. Fue a dejar un pedido y el cliente le pidió que lo esperara un momento, agarró la comida y se metió, cerró la puerta y ya no volvió a salir, hasta apagó la luz”, narró David de LJA.MX.

Juan relató a EME EQUIS: “llegamos al lugar indicado para dejar el pedido al cliente, pero resulta que muchas veces es una trampa para robarnos. Es el modus operandi más común de los hampones. Nos quitan celular, mochila y a veces hasta la bicicleta o la moto”, lamentó.

“En mi caso me han querido asaltar en calles muy oscuras de las colonias la Lagunilla, Antonio Barona y la Satélite, pero yo siempre estoy a las vivas y nunca apago la moto; estoy viendo para todos lados, porque cuando el cliente no contesta tenemos que esperar hasta entregar el pedido. En estos casos me quedo sobre la avenida y si veo que me hacen señas, avanzo, pero cuando se me acercan otras personas, mejor me voy hasta llegar a un lugar seguro”, advirtió Pedro y reiteró que se deben restringir los horarios, a fin de evitar mayores riesgos para quienes han encontrado en la entrega de alimentos a domicilio, una manera honesta de sobrevivir en México.

Despedida.