Más Muertos y Contagiados; Penurias y Desesperación son Estragos del Relajamiento Social en SLP

Largas filas y esperas de mas de cinco horas diarias para llenar los tanques con oxígeno.

Covid Gana Terreno y Satura Clínicas y Hospitales en la Entidad

La crisis por la pandemia del Covid-19 alcanzó a San Luis Potosí. Tardó 10 meses con cinco días desde que apareció el primer caso el 13 de marzo del 2020. Se nota en los hospitales saturados, en la Unidad Centinela que se encuentra ubicada en las instalaciones de la Fenapo está al tope y se observan largas filas de personas en los negocios de venta de oxígeno, desesperadas por llevar un tanque a casa.

«Estoy aquí desde las 6 de la mañana, sin desayunar ni traer nada en el estómago, esperando que me hagan una recarga en mi tanque, mi esposo tiene 43 años y está enfermo de Covid-19, él no puede estar sin oxígeno y yo tengo que estar aquí, prevenirme para que tenga siempre oxígeno en casa», narró Adela Soriano afuera de un negocio que se ubica en avenida Industrias en la capital potosina.

Las historias que se escuchan son de mucha desesperación, gente que clama por llevar rápido un tanque a casa o su familiar muere.

Hospitales saturados y tampoco hay oxígeno al alcance de todos.

«La vida no vuelve a ser igual, te cambia el panorama, todo cambia, tengo tres hijos y tengo que tenerlos protegidos, tengo que cuidarlos, yo tengo que cuidarme por mis hijos, por mi familia, pero tengo a mi esposo enfermo y yo lo estoy atendiendo en casa”, explicó desesperada.

A este lugar han tenido incluso que arribar patrullas de la Policía Municipal y Estatal para evitar las aglomeraciones y mantener un poco el control en el lugar. La desesperación por llevar un tanque de oxígeno a la casa es mucha, por lo que no importa estar hasta 5 o 7 horas haciendo fila.

«Yo llegué a las 9 de la mañana para formarme y que me den el número de mi folio, posteriormente formarme para la factura, ya tengo aquí cuatro horas y todavía no nos atienden, yo vengo todos los días en la mañana y en la tarde porque rellenamos los tanques porque mi mamá está contagiada”, platicó la señora Alma García.

Todo tipo de historias narran familiares desesperados por atender enfermos por el covid.

Pero lo más complicado no es hacer fila por varias horas, sino destinar una gran cantidad de dinero para adquirir todos los días uno o hasta dos tanques.

La misma señora dijo que «cada tanque vale 1800, al día vengo gastando hasta 3,600 pesos, dinero que sale de deudas, de pedir prestado todo para pagar, esto es muy caro, además de la medicina que debemos comprar.

La desesperanza no solamente se vive en estos lugares, sino en los propios hospitales o en Unidad Centinela que se ubica en la Fenapo, donde desde el pasado domingo por la noche ya no reciben a las personas según pudo confirmar este lunes LA BRECHA.

Los familiares que llevaban a sus pacientes tuvieron que llevárselos a peregrinar a otro hospital, donde los atendieran ante la saturación de la Unidad Centinela. Así lo reveló una persona que acudió la mañana de este lunes y comentó que “andamos viendo para lo de las pruebas, tengo un hijo que salió positivo y veníamos aquí, pero ya nos dijeron que no hay atención”.

No hay cupo en la Unidad Centinela de la Fenapo.

Otra familia conformada por un hijo y una hija que llegó en coche cerca de las 11 de la mañana tuvo que regresar con su mamá que presentaba falta de oxígeno.

“Nos comentaron que no hay lugar, que tiene que ir uno a Soledad, mi mamá viene con dificultad para respirar y ahora pues a ver si se puede allá que nos la reciban, se supone que el primer acceso era aquí, pero pues no hay nada”, narró desesperada el familiar de la persona contagiada.

Sobre el tema, el encargado de la Secretaría de Salud Miguel Lutzow, reconoció que la Unidad se saturó desde la tarde del domingo. Reiteró el llamado a acudir a los hospitales antes de que la situación sea muy grave.

Fue el caso de una familia que también acudió este lunes a la Unidad Centinela. Afuera de la Fenapo perdió la vida una persona de 63 años de edad, su cuerpo quedó adentro de un coche color negro mientras esperaban la llegada del servicio funerario.

En este auto negro falleció un enfermo que no pudo ingresar a ningún hospital en San Luis Potosí

Sus familiares narraron que desde el domingo buscaron atención en el hospital de Soledad de Graciano Sánchez, en el hospital 50 del IMSS y en dos hospitales privados, en ninguno lo recibieron, porque no había espacio.

“Ya no podía respirar, ya venía bien maldito, ya sufría mucho, porque le costaba trabajo la oxigenación, llegó hasta 20 entonces te imaginarás cómo venía», dijo desconsolado su hijo.