Sobre Pandemia y otros mambos

¿Qué nos deja la pandemia en el ser humano común, supuestamente adulto, quizá, la mayoría de los individuos? (No hablo de excepciones como personal médico, filántropos y algunos otros, que están más allá del instinto, o no se dejan agobiar por la presión). La actitud egoísta, la agresión injustificada sin análisis previo, la incoherencia en las acciones, el razonamiento errático, la falta de empatía, la soberbia de creer que mi razón es «la razón» con total intolerancia o respeto hacia la visión ajena.

Estas prácticas, por llamarlo de algún modo, se han vuelto en ellos moneda corriente.

La presión, la tensión ambiental nunca ha sido buena consejera, y me asustan cuáles serán las consecuencias de este cambio aflorado tras el flagelo del pánico, se han masificado las actitudes más primitivas ante la percepción de la amenaza(la actitud a la defensiva distorsiona el juicio, porque no se piensa racionalmente sino que se actúa por impulso. Es reacción animal, por instinto de supervivencia. Hay que sobrevivir, se dicen, por ende el otro pasa a un segundo plano, fuera del clan fliar). La verdad la avalancha con sus consecuencias de este nuevo comportamiento me da más miedo que los estragos en vidas que deje la pandemia misma.

SILVIA MARTÍNEZ CORONEL / Montevideo, Uruguay / Diciembre 2 de 2020.