«Es Tiempo de Decir #NiUnaMenos»: Mujeres en el #25N

Protestas, posicionamientos y murales sobre la explanada de la Plaza de Los Fundadores, marcaron el #25N, Día Internacional Contra la Violencia de Género en San Luis Potosí, en un estado donde la violencia hacia la mujer aumentó al triple, según datos del Gobierno del Estado.

Desde las 16:00 horas comenzó la manifestación con dos murales en la Explanada de los Fundadores, uno alusivo a la libertad de las mujeres «que nadie te quite las alas» y otro alentando a las mujeres a denunciar, a no callar, «resiste».

En su posicionamiento, los colectivos lamentaron que los medios de comunicación únicamente difundan las pintas y destrozos de sus protestas, en lugar del objetivo principal que es la muerte de las mujeres en todo el mundo.

«Hemos procurado pensar y reflexionar desde la empatía y el entendimiento a sus oficios, a sus prácticas periodísticas. Hemos intentado establecer un diálogo con ustedes, como claro ejemplo, la acreditación que dimos para el 8M, desde lo mental y lo mediático, lo abordaron como desastre, trabajaron desde ahí, en lugar de cubrir otros aspectos. En su quehacer no encuentran el plasmar la rabia, el dolor y la unidad, en lo que tienen frente a sus ojos, les invitamos a que lo repiensen, a que se cuestionen, si están dispuestos», mencionaron.

El colectivo de mujeres enfatizó «ya no esperen reciprocidad, porque aquí nosotros estamos con los ojos más abiertos, nos encontramos con mayor fuerza y lo haremos más, porque nos están grabando los rostros, en lugar de grabar otros aspectos de la movilización, que pueden decir otros aspectos de la movilización que no sea necesariamente los destrozos».

Finalmente el movimiento de más de cuatro horas en la Plaza de Fundadores concluyó con testimonios de mujeres violentadas y madres de chicas desaparecidas, a lo largo de 5 años en San Luis Potosí.

Como dato, según la Red de Defensoría de Mujeres, el origen del 25 de noviembre, fecha de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se remonta a 1960, año en el que las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron brutalmente asesinadas en República Dominicana por su activismo político en oposición al gobierno del dictador Rafael Leónidas Trujillo.

Las hermanas Mirabal, apodadas “Las Mariposas”, por ser éste el nombre utilizado por Minerva en sus actividades políticas clandestinas en contra de la tiranía trujillista, se convirtieron en el máximo exponente de la violencia contra la mujer en América Latina.

El 25 de noviembre fue la fecha elegida por el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe -celebrado en Bogotá en el año 1981- para conmemorar sus vidas y promover el reconocimiento mundial de la violencia de género.

La comunidad internacional no había observado de manera explícita las alarmantes dimensiones de la violencia contra las mujeres a escala mundial hasta diciembre de 1993, fecha en que la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la
Mujer.

Hasta ese entonces, la mayoría de los gobiernos consideraba a la violencia contra las mujeres como un asunto privado entre particulares y no como un problema generalizado que afecta y conculca gravemente los derechos humanos, y que requiere la intervención de los Estados como responsables de la protección, prevención, control, detección y sanción de toda forma de violencia por razones de género.

La violencia de género es un problema social de grandes dimensiones, producto de una organización estructurada en relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y varones que responden a patrones sociales y culturales profundamente arraigados en la sociedad y que atraviesa -sin distinción- todos los niveles económicos, culturales y educativos.