Dulce Patria

Dulce como los algodones de azúcar, los rollos de guayaba con cajeta de Venado y los alfajores y cocadas, dulce como los pirulís y las nieves de pueblos mágicos, así eres.

Mi Dulce María del Rosario, uno de mis seres favoritos de mi vida, una vida relativamente corta pero muy vivida y compartida contigo a pesar de este mundo terrenal.

Mi madrina, mi dulce que amaba las fiestas patrias, su pozole y sus chiles en nogada un clásico de la gastronomía familiar, así como la guitarra clásica que tocaba mi padre para que ella nos alegrara con sus cantos en esas noches especiales del año.

Un día me dijo en secreto: “Si te dan algo acéptalo, porque eso quiere decir que pensaron en ti y cuando des algo, dalo porque quieres a la persona y no porque se lo tengas que dar” y como esa y más lecciones que pudiera expresar con acciones y no con palabras, tengo para aventar pa’ arriba.

Mi tía que parecía la melcocha que une el caramelo con la galleta, así nos unía a todas y todos en festividades como éstas, siempre de una manera alegre y positiva, hablándonos de la importancia de las tradiciones y las costumbres mexicanas y enseñándonos recetas típicas que sólo a ella le quedaban tan bien.

Mi reina, mi amor, mi cielo, típicas frases utilizadas en su lenguaje, y aquella ventanita de la que se asomaba de la cocina al comedor mientras todos disfrutábamos del festín.

Ella tan única, de las personas que me enseñaron que la autenticidad es más importante que la estética, que el que dirán no importa, y que las lágrimas de felicidad o de tristeza o no, dan pena, hay que mostrarlas y vivirlas, y como todo lo que ella hacía hay que sentir la pasión.

Sus pasiones, sus hijos, sus sobrinos y sobrinas, su esposo, su mamá, su papá, sus hermanos, sus perros y su comida, la música regional mexicana, el bossa nova, el folklor, el tiempo en familia, el canto, el baile, el mariachi, el tequila, la enseñanza y los juegos de mesa. Su sonrisa única, algo que nunca olvidaremos quienes la conocimos, ella tan ella…. De septiembre, como la patria, y no como coincidencia si no como mandado a hacer.

Ella daría el grito hoy y todos los 15 de Septiembre que fueran necesarios, solo con tal de que todos nos sintiéramos contentos.

Te extraño tía, así como en el día de mi boda, el día del bautizo de mi hija, el día en que me comprometí, el día en que nos reunimos toda la familia como antes lo hacíamos, en las Navidades, escuchando mariachi o Ana Gabriel, cuando murió mi abuelo, cuando murió mi abuela, cuando también lo hizo mi tío Lalo, cantando en la boda de Iván, cuando viví fuera de mi ciudad, pero también en días que ni uno se imagina que pudieras estar en los olores, en las recetas, en los sabores, en los recuerdos y las películas, en las personas que conociste y en las que no; nos dejaste tu esencia, nos dejaste todo lo que nos querías dejar, y lo mejor que pudiste hacer, un amor incondicional cuando cerramos los ojos y cuando nos despertamos todos sabemos que aquí sigues, muy presente tan patriota y tan presente como una gran bandera en este Septiembre, el mes en que naciste.

Twitter: @roxaniutz

ROXANA EUNICE OLVERA ROSILLO / Cara o Cruz / San Luis Potosí, S.L.P. / 16 de Septiembre de 2020.

Si desea suscribirse a nuestro canal de Telegram, sólo de click aquí!