Recordar la historia para no repetirla…»Divididos no llegaremos a ningún lado»

Solo recordando:

Amigas, amigos, les comparto que volví a leer la lista, larguísima, que alguna vez escribí para entender la magnitud de podredumbre en algunos, no todos, niveles de gobierno, de todos los fraudes y casos de corrupción, cínicos y escandalosos del gobierno de Peña, Calderón, Fox, y volví a preguntarme ¿Dónde estuvimos como sociedad? Escribiendo quejas en las redes sociales, organizando marchas que nunca lograron justicia. Sí, me duele mi país, también lo escribí tantas veces y sigo aquí con mi dolor e impotencia.

Recordé después de leerla por qué siento empatía con los millones de mexicanos que siguen defendiendo a un líder que aseguran es su única esperanza.

Recordé el olor a miseria, abandono, a tristeza, a desolación. Recordé esos ojos sin esperanza de mujeres con la piel ajada de apenas treinta años, con las manos ya envejecidas, añorando al padre de sus hijos que se fue a la frontera al encuentro de un mejor futuro, pues ya no tienen nada mas que perder.

Se me vienen de golpe esos niños que es imposible olvidarlos, pues los ves a diario, pidiendo limosna en las calles o viviendo en casas de cartón o en basureros urbanos, donde sólo hay violencia. Recordé lo que provoca una sociedad apática y ausente cuando recorro las calles, comunidades o pueblos de mi hermoso país.

Y rematé escuchando a Carmen Aristegui hablando del hangar de mil millones de pesos que su costo inicial era de 300 millones y le aumentaron a lo largo de la construcción 70% por ciento más caro. Esto se supo en su momento, fue un escándalo mediático y ¿Qué pasó? ¿Qué hicimos? Recuérdenme porque no sé si hoy los que vomitan fanáticamente al presidente, vomitaron fanáticamente todos esos actos de corrupción del pasado. Sí, sí los aplaudo y me pongo de pie. Sigamos luchando porque efectivamente la corrupción no se ha acabado. Y hay que dejar claro que los actos de corrupción y delitos del pasado no eximen los actos erróneos que pueda haber o existan en este nuevo gobierno, hay que seguir vigilando y denunciado.

La democracia no termina yendo a votar.

Ojalá logremos ser objetivos y ver con claridad lo que vivimos como sociedad. Preguntarnos ¿Qué aportamos? ¿Qué somos? ¿Qué sentimos y por qué lo sentimos? ¿Cómo llegamos hasta aquí? Recordar la historia para no repetirla.

Ojalá nos demos cuenta con mucha claridad que si seguimos divididos no llegaremos a ningún lado.

Diría Paco Ponce, “vamos razonando antes de reaccionar” insultar o violentar…

#ValienteYya

MARÍA TELLO / Opinión / San Luis Potosí, S.L.P. / Julio 26 de 2020.