El mundo jamás tendrá autos voladores

Muchas de las situaciones críticas que experimentamos en estos momentos parecieran en verdad no tener fin, sin embargo, son una cadena de acontecimientos que aunque pareciera poco lógico si tienen relación entre si y han derivado de pequeñeces que efectivamente hemos sido autores o partícipes de ellas; durante años se nos enseñó en la religión y la ciencia que “el ser humano iría a extinguir al mismo ser humano” y al escucharlo nos parecía una idea apocalíptica que tardaría siglos en suceder, pensábamos que experimentar con nuevas tecnologías sería parte de la vida diaria de otro siglo futuro donde ya tuvieran la capacidad y equipo para controlar si algo sale mal. No obstante desde 1945 el realizar este tipo de prácticas fuera de la honorabilidad de la ciencia es muy común y han sido miles los mártires que han padecido mutilaciones, atentados e incluso la desintegración de su mente.

El sueño de la creación de un “auto volador” ha estado siempre presente en la imaginación del ser humano, desde genios capaces de construirlo hasta amantes de la aeronáutica doméstica han trazado las bases para que en un futuro no muy lejano esto sea una realidad; el primer prototipo funcional surgió en el 2007 de la mano de Moller International quien nos mostró al M 200G el cual posee 8 motores de propulsión a gas capaz de transportar 5 tripulantes a una velocidad máxima de 85 kilómetros por hora.
Cuatro años después una empresa cuyo nombre es igual a la de su innovador producto nos entregó el segundo prototipo de un “auto volador” llamado iCar 101 , no obstante tiempo después se vieron obligados a decir que solo era una aeronave clasificada como avión ligero del tamaño de un automóvil pues su conformación no cuadraba con las características de considerarlo un potencial auto volador.

A plena mitad del 2019 fue una sorpresa enterarnos que la empresa holandesa PAL-V no solo había dado a conocer su modelo de auto volador llamado Liberty sino que ya había sido autorizado y aprobado para su comercialización y actualmente para efectos legales ya está a la venta; el Liberty es un automóvil aéreo biplaza que en tierra alcanza una velocidad de 160 kilómetros por hora pero en aire tiene un máximo de 320; además de poder superar los 12 mil 500 pies de altura. Su precio es de 599 000 dólares o 13 209 231.86 pesos mexicanos (precio al día de hoy) el cuál es asequible para aproximadamente un 17% de la población mundial.

Sin embargo a pesar de estar tan al alcance de los consumidores con el poder adquisitivo de comprarlo ¿por qué aún no los vemos surcando los cielos? Bien la respuesta es muy simple y nada alentadora, no es por su elevado costo, tampoco por la cantidad de energía que utilizará para hacer funcionar sus propulsores; Más bien los “autos voladores” no serán una realidad que podamos ver por todos lados puesto que por más que la ciencia y tecnología están listos para ver el nacimiento del futuro, los seres humanos no lo estamos.
Tan solo piensen en el 9/11, un evento que marcó la historia de la comunidad mundial como la conocíamos, después de dicho atentado Estados Unidos se dio cuenta que es posible sufrir en casa los ataques de una guerra que se pelea a miles de kilómetros de distancia y solo bastó con 19 individuos comprando un pase de abordar como cualquier otra persona para poder ingresar a la aeronave que utilizarían como proyectil contra lo que ya todos conocemos. Meses después de dicho atentado, un adolescente originario de Florida robó y estrelló una avioneta en la Torre de Bank of América en Tampa; en el siniestro se encontró una carta escrita a mano por el adolescente mostrando su apoyo a Bin Laden (autor intelectual de los atentados del 11 de septiembre)

Después de revisar este historial, secretamente grandes Instituciones de seguridad mundial han decidido y llegado a la conclusión de que la sociedad actual no está nada preparada para poder adquirir, conducir y mantener un auto volador; debido a que en el peor escenario puede caer en las manos equivocadas y convertirse en un proyectil. El hecho de que no se prohíba la venta de autos voladores es una estrategia utilizada para que la gente no los adquiera.

¡Hasta la Próxima!

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FRANCISCO ULIBARRI / En Curva / San Luis Potosí, S.L.P. / Junio 1 de 2020.