Desde la cuarentena: tercer semana

Con el avance del Covid-19 en nuestro país y la respuesta tardía del Gobierno federal ante la contingencia, el pasado domingo el Presidente López Obrador hizo a un lado la oportunidad de presentar un viable plan de rescate económico ante esta enfermedad que además de muerte, ha traído una terrible recesión a todos los países que ha afectado.

López Obrador plantea reactivar la economía por medio de proyectos estratégicos, en este caso el Tren Maya, el Tren del Istmo, la refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto de Santa Lucía, obras que no pararán aunque el país se encuentre en la fase tres que el subsecretario de Salud, Dr. Hugo López-Gatell, anunció para dentro de dos o tres semanas más.

A ese grado de irresponsabilidad llega el Presidente, que con un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación, hará que las empresas involucradas en dichas obras continúen operando durante la contingencia, única y exclusivamente para realizar los proyectos prioritarios de la administración.

Una inviable refinería, como lo es Dos Bocas, cuando los precios del crudo mexicano están por los suelos, debido a una guerra comercial entre Rusia y Arabia Saudita, donde las negociaciones están paradas por falta de acuerdos. Hoy, tenemos un Presidente, que lejos de apostarle a las nuevas energías limpias, como la eólica, pretenden echar para atrás estos grandes proyectos, como las instalaciones en La Rumorosa, en el Estado de Baja California, que cubre las necesidades eléctricas de la Ciudad de Mexicali, desde el año 2010.

Tenemos los mexicanos una Secretaría de Salud federal apartada de las necesidades básicas para los infectados y del personal tratante de la enfermedad. Hace apenas unas horas, un avión de la compañía Aeroméxico, llamado “Misionero de Paz”, en honor al viaje realizado por el Papa Francisco por territorio nacional, llegó con productos para combatir al Covid-19, muchos de los cuales el gobierno mexicano vendió en el mes de enero a China y que hoy regresan a nuestro país con un sobreprecio de más de tres veces su valor real, fue confirmado por el propio López-Gatell.

México y su gobierno nunca tomaron en cuenta la realidad del coronavirus, lo veían muy lejano, como si no fuera a llegar al continente americano, por eso hoy, tenemos que comprar cubrebocas y diversos materiales mas caros y todo por seguir en una República Amorosa, encabezada por la Cuarta Transformación.

Los gobiernos estatales hacen lo propio y es de reconocerse que, ampliando sus capitales materiales y humanos, hacen frente a esta enfermedad sin otro apoyo que los recursos económicos ordinarios, propios del ejercicio fiscal vigente, sin recursos extraordinarios de la Federación, y resulta importante cuestionar, ¿por qué se están dejando de hacer muchas cosas de la vida diaria de las instituciones estatales de salud pública? Todo está enfocado a erradicar al Covid-19, de nuestras entidades federativas.

@ppjonguitud

JOSE MANUEL JONGUITUD FLORES / Claroscuro / San Luis Potosí, S.L.P. / Abril 08 de 2020.

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