Criando hijos para un mundo de igualdad

El desafío de ser padre

Hace un par de días tuvimos en México el paro nacional de mujeres en búsqueda de la igualdad y los derechos de la mujer, en los últimos años hemos tenido un despertar como país a una realidad que fue creciendo y echando raíces durante mucho tiempo y definitivamente erradicarlo no será tarea fácil y mucho menos de un día para otro; sin embargo, como padres, tenemos una oportunidad de oro para hacer la diferencia y que el problema de violencia de género en nuestro país disminuya considerablemente en un futuro cercano, la clave, criar a nuestros hijos en una cultura no machista, preparándolos para un mundo de igualdad.

En los primeros años de vida y con la familia como referencia es donde empieza todo. Hechos como que, las tareas del hogar son misión de la madre, mientras que los demás miembros de la familia ayudan, influyen en el futuro de los niños: de mayores, las mujeres se sienten muy limitadas para desempeñar profesiones que consideran más masculinas, como policía; y los hombres, por su parte, rechazan carreras como magisterio o peluquería, ya que las ven como más “afeminadas”.

Además, las expectativas de éxito por parte de las familias son más altas hacia los niños, por lo que las niñas, desde muy pequeñas, manifiestan un nivel de aspiraciones más bajo que sus compañeros y consideran al padre con mayor autoridad en la familia, aunque la madre también trabaje fuera. Estas acciones de menosprecio son especialmente preocupantes ya que, cuando las niñas que tienen esta mentalidad crezcan, tienen mas riesgo de sufrir manifestaciones violentas de su pareja por considerarlo natural.

Algunas de las claves para contribuir a una formación de igualdad en nuestros hijos son:

1.- Reconocer a las niñas y mujeres. El papel de las mujeres siempre ha sido menospreciado, pero su contribución con los cuidados o su aportación a la Historia deben ser reconocidas. Y deberíamos subrayar y dar importancia a los valores del cuidado, del mundo emocional y de la cooperación en casa, si queremos educar en igualdad.

2.- No disculpar o pasar por alto: Comentarios, bromas, sarcasmos, anécdotas, o fanfarroneo de corte machista.

3.- Repartir equilibradamente las tareas del hogar: Si las relaciones con nuestra pareja son desiguales no podremos educar en igualdad. Aquí hay un trabajo que hacer para que padres y madres entiendan que la casa, el cuidado de los hijos, los trabajos, son ámbitos que no tienen sexo y por tanto pueden y deben ser compartidos.

ROBERT L. CASTAÑEDA / Desafíos / Torreón, Coahuila / Marzo 11 de 2020.

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