El interés ciudadano del Gobierno Federal

El gobierno debe estar más allá de intereses de grupos, sí, pero cuando se lastima a un sector que va más allá de esto, debería estar en la agenda nacional, cumpliéndose con el mandato constitucional de salvaguardar la integridad de los gobernados. Aquí toma sentido una vez más la voz de muchas víctimas: si no pueden renuncien. El dolor ya no se aguanta.

¿Cuánto vale una vida? La repuesta jamás se hace esperar: no tiene precio, pero igualmente, protestar en contra de la vida violenta que nos martiriza, no podría estar encuadrado en determinada ideología o, formar parte de un plan para desestabilizar. Cuidado parece que la agenda nacional, estatal y municipal, cambian según intereses y, el primero, tendría que ser, salvaguardar el valor supremo que es la vida. Algunos se han confundido con presiones políticas o, nos quieren hacer creer que así es.

Caray, de plano no se comprende qué es lo que se quiere de nuestro país, en la obstinación de una sola postura impuesta y soportada por la necesidad del trabajo de algunos que sirven sin condición.

Día 19 de Febrero, en su rueda de prensa en Palacio Nacional, día de nuestro ejército, a quienes reconocemos y agradecemos sus vidas por las nuestras. Luisa Maria Alcalde, Secretaria del Trabajo, explicó, cómo es que van a rescatar a los que murieron en la Mina Pasta de Conchos, a 14 años de la tragedia. Increíble, con todo respeto lo digo, cosas como ésta pasan e nuestro país. ¿Se privilegia la atención a otras cosas y no la vida misma?

Los feminicidios, tema tan perturbador y doloroso, que marca a las familias que lo han sufrido pero, para la familias de Ingrid y Fatima, han sido devastadores y han despertado el enojo de la sociedad en todo México, impulsando el hartazgo de las mujeres, pero igualmente de hombres, que aún en nuestra torpeza nos sumamos decididamente al apoyo en contra de esta brutalidad, que no debería existir, aún cuando algunos humanoides del averno, permanecen impávidos ante la impunidad.

No puede ser posible que hechos tan dolorosos, aún cuando los culpables estén privados de su libertad, salga del interés de la agenda Nacional, pensando que es manejo político o, faccioso de grupos.

¿Se le ha puesto precio a la vida? Quizás no en dinero, pero sí en el entorno socio político.

Estos últimos feminicidios, como todos los que se han cometido, tan horrendos, han propiciado el dolor de muchos, no sólo los de las familias de Ingrid y Fatima pero, también de cuantas familias de mujeres, niñas, niños y adolescentes que han perdido la vida a manos de seres despreciables.

Las voces de hombres, aún con todos los errores que podamos cometer por la falta de aprendizaje, tienen que alzarse junto a las de ellas. Gritar, marchar, protestar, lo que sea necesario para que esta masacre de mujeres se detenga.

No se trata de intereses de grupos, se trata de lo que nos hace iguales a todos, la pertenencia y derecho a la vida. La justicia tiene que llegar y, rápido. La impunidad de grupos o, personas en lo individual, tiene que acabarse en la realidad y no en el discurso, así, igualmente la corrupción.

Sabemos que la sociedad ha entrado en un momento histórico de confrontación y de encono pero, basta de ello, basta de servirle a quienes pensamos podrían salvar al país, no es así. Jamás en la historia de la humanidad, una sola persona ha podido hacer algo por su Pueblo. Es la sociedad, que frente al poder, conquista la democracia cada día, frente a la oligarquía, la monarquía de hecho y de facto, frente a la tiranía y el absolutismo.

Levantar la voz fuerte y en forma ensordecedora junto a ellas, hará diferencia para que se entienda que el feminicidio no tiene que ver con situaciones de derecha, izquierda o, de neoliberalismo, tampoco es de promesas; es de actuar con firmeza en el marco de la ley.

@jaimechalita

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