“Sí. Yo Lo Maté”, Versión Oficial…Tortura y Dudas, la Otra Versión

Si se toma en cuenta la versión oficial del presunto “asesino solitario” de Aurelio Gancedo, no hay duda de que podría ser  Juan Carlos; sin embargo, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos tiene una denuncia por tortura, hay sectores, como la Iglesia, que dudan de esta versión, la mamá pide que las audiencias sean privadas y no tiene abogado, es uno de oficio.

Sin desautorizar el trabajo de la Fiscalía General del Estado, Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, considera que existen aspectos que «no encajan» para la opinión pública y por ende no se deben descartar otras líneas de investigación.

Priego Rivera estima que hay cosas como «muy inconexas» entre sí dentro de las primeras diligencias notificadas por la Fiscalía y cuestiona por qué hubo ese nivel de crueldad en el asesinato, es decir, desmembramiento.

Cuestionó la forma de actuar del presunto criminal, ya que no optó por robarse el carro de alta gama, sino que prefirió llevarse el celular o abandonar el cadáver en la unidad motora, en lugar de enterrarlo en una fosa clandestina para ocultar los restos. «Si ya lo habías matado ¿Por qué lo descuartizas? Entiendo que lo descuartizarían para el ocultamiento del cadáver, entonces ¿Por qué lo dejas en bolsas?», señaló.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos informó que el pasado 26 de enero recibió una llamada de una persona del sexo femenino para solicitar la presencia del personal de guardia en los separos de la referida policía.

Personal de guardia de la CEDH se entrevistó con quien hoy se vincula al homicidio del ex dirigente priista. Jorge Andrés López Espinosa, presidente de la Comisión, reveló que en su comparecencia esta persona refirió que  “durante  su detención y en el trayecto hacia esas instalaciones fue víctima por parte de los agentes aprehensores, de actos que pueden ser calificados como de posible tortura y de tratos crueles e inhumanos y degradantes”.

Dijo que habrá valoraciones psicológicas y aplicación, en su caso, del Protocolo de Estambul que es el instrumento que en materia de derechos humanos se utiliza para investigar posible actos de tortura.

La CEDH inició la investigación y solicitó el informe pormenorizado a la Policía de Métodos de Investigación, y tienen 10 días hábiles para responder y hacer entrevistas con las personas que presenciaron la detención, al tiempo que la investigación continuará su ritmo normal.

El titular de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV), Jorge Vega Arroyo, dijo que será la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) la que determine si hubo una violación a las garantías individuales del presunto responsable del asesinato del exdirigente priista, Aurelio Gancedo.

Mencionó que la representación del imputado la lleva la Defensoría Pública y agregó que a petición de la madre de la víctima se solicitó que las audiencias fueran privadas.

Indicó que ante la posibilidad de que el imputado presente una queja en la CEDH, la postura de la CEEAV es que se investigue para que quede muy clara esa situación. «Nuestra postura es que se investigue si existieron actos de tortura, tiene que quedar claro y lo determinará la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y para nosotros es un cumplimiento de una orden de aprehensión».

De acuerdo al caso, abundó, existen datos e información suficientes para vincularlo a proceso. «Vemos que hay mucha especulación y en realidad la persona no ha declarado y está en su derecho a permanecer callado en toda la etapa del proceso, nosotros nos afianzamos de las pruebas científicas y es lo que vamos a sostener», afirmó.

El titular de la CEEAV, descartó que se haya dado tortura para obligar al imputado a declararse culpable, ya que no ha rendido una declaración.

Para Juan José Rodríguez las pruebas son contundentes y es Juan Carlos N. el presunto asesino de Gancedo. Así lo publicó este día en su columna “Las Nueve Esquinas” en Pulso. Las pruebas que respaldan la puesta a disposición del juez del presunto homicida de Aurelio Gancedo, Juan Carlos «N», son sólidas, menciona y estima que “resistirán el escrutinio y combate propios del juicio y de la defensa. No solamente porque incluyen la confesión del imputado, coherente con los hechos verificados, sino porque hay evidencias adicionales que incluyen videos, huellas, testimonios y objetos.

Sin embargo, Vega Arrollo, del CEAV, dice que ha permanecido callado, que no ha hablado.

Lo medular de la narración de los hechos que redacta Rodríguez Medina es lo siguiente:

El contacto físico y telefónico con el exdirigente estatal del PRI se perdió en la tarde del martes 21. Para las primeras horas del miércoles 22 la preocupación había escalado; se dio cuenta del hecho a las autoridades, se emitió una ficha de búsqueda y se puso en marcha una indagación policial.

Lo primero que se hizo fue entrevistar a varios de sus allegados por parte de elementos de la Policía de Investigación. Por uno de ellos supieron que el joven político acudía ocasionalmente a un cierto tipo de instalaciones en determinado rumbo de la ciudad. Visitaron las más factibles y en pocas horas encontraron un video de cámaras particulares de vigilancia, en el que se aprecia que a las 4 de la tarde del martes ingresa el automóvil propiedad de Gancedo con dos personas a bordo.

Dos horas más tarde abandona el lugar el vehículo, pero ya con una sola persona a bordo. Hay una diferencia apreciable entre los dos momentos videograbados: en el primero no se observa nada en lo que se alcanza a ver del asiento posterior, mientras que en el segundo video se puede ver un bulto cubierto con una tela blanca.

El miércoles a media mañana, una de las empresas de telefonía celular, que había sido advertida, reportó a la Policía que el número IMEI (International Mobile Equipment Identity), se había activado durante unos minutos, con un chip diferente al registrado originalmente.

Con el apoyo de las empresas telefónicas se obtuvo el nombre de quien había adquirido el nuevo numero de línea (chip). Buscando en redes sociales se le ubicó. Resultó ser un mecánico automotriz que respondió a una oferta en internet que ofrecía a muy buen precio el teléfono de alta gama y última generación, propiedad de Aurelio.

Acompañado de un amigo también mecánico, en Pozos cerraron la transacción. Ellos hicieron una descripción física completa e informaron a la policía que el sospechoso se había retirado del lugar a bordo de una camioneta cuya marca, tipo, modelo y color describieron con precisión.

Al continuar la revisión de las cámaras de vigilancia, tanto las oficiales como las privadas, en el sector de Pozos y la Carretera 57, se descubrió otra grabación que mostraba el vehículo de la víctima ingresando a un establecimiento de esa zona, la mañana del miércoles, con únicamente el tripulante, donde permaneció varias horas y luego salió. La revisión de otra decena de videograbaciones permitió establecer la ruta que siguió hasta ser abandonado en un solar baldío en las inmediaciones del fraccionamiento Las Mercedes, a espaldas del Seminario Mayor.

Este conjunto de testimonios visuales permitió observar al sospechoso de regreso a pie, cargando una tela color blanco, que luego arrojó sobre una banqueta. En un par de tomas es posible observarle el rostro y su vestimenta. Los videos se conocen horas después de que habían sido grabados.

Con información, la corporación a cargo del comandante J. Guadalupe Castillo Celestino desplegó una veintena de células operativas, compuestas por varios agentes y vehículos cada una, en los puntos de mayor densidad de tráfico vehicular (Distribuidor Juárez, Alameda Juan Sarabia, Avenida Salvador Nava, etcétera) en busca de la camioneta descrita por los dos mecánicos.

Hasta que el sábado detectaron el vehículo en la zona oriente de la mancha urbana, detuvieron a su ocupante, que resultó ser el mismo individuo captado luego de abandonar el automóvil propiedad del joven Gancedo. En el momento de la detención llevaba consigo el segundo teléfono y la laptop de la víctima. Por razones procedimentales y para evitar cualquier infracción al debido proceso, se le detuvo por el delito in fraganti de posesión de una pequeña cantidad de droga.

El miércoles al atardecer, se había encontrado el vehículo de Aurelio, con el cadáver desmembrado, repartido en varias bolsas negras.

Ya detenido Juan Carlos «N», con una imputación directa, se le tomaron sus huellas digitales, que coincidieron plenamente con las encontradas en las bolsas y la cinta canela que las envolvían, así como otras encontradas en el lugar donde se cometió el crimen la tarde del martes 21.

Aunque en un principio negó su participación en los hechos, cuando se le confrontó con todas las evidencias en su contra, el detenido confesó. Su declaración llena los huecos que aún había en la intensa investigación previa.

Según la publicación de “Las Nueve Esquinas”, esto es lo que declara:

LO QUE MANIFIESTA

Durante su encuentro con el hoy occiso, la tarde del martes, surgió un desacuerdo entre ellos que se convirtió en discusión y siguió en un enfrentamiento a golpes. De mayor estatura y mucho más fornido, Juan Carlos «N» sometió a su oponente y lo asfixió con el brazo rodeando y oprimiendo su cuello desde su espalda. Es lo que en los medios de defensa personal se conoce como la llave china.

Una vez que causó la muerte de su agredido, permaneció más de hora y media pensando qué hacer, hasta que se decidió ocultar el cuerpo en el automóvil en que habían llegado, cubriéndola con una tela blanca que tuvo a su alcance. Abandonó el lugar donde se encontraba y se trasladó en el vehículo hasta unas milpas en la parte agrícola de Villa de Pozos, donde lo abandonó.

Se llevó consigo los teléfonos, la computadora y las tarjetas de crédito de la víctima. Dice que posteriormente se puso a «guglear» el nombre y al darse cuenta de que era alguien muy conocido y que ya había mucha gente buscándolo, decidió regresar al lugar donde había abandonado el vehículo con el cadáver. Se trasladó a un sitio que le garantizara privacidad y procedió a desmembrar el cuerpo, con el propósito de desviar las investigaciones hacia la delincuencia organizada. Es esta la incursión que fue grabada a su llegada y salida de ese lugar, y que permitió detectar dónde había abandonado por segunda ocasión el automóvil con su macabro contenido.

Ya con la indagatoria prácticamente concluida, habiéndosele integrado la carpeta de investigación correspondiente por los delitos de homicidio calificado, robo y no sé si algún otro, el domingo la Fiscalía General del Estado tomó una decisión correcta: convocar para el lunes por la mañana, con la mayor discreción posible, a familiares, amigos y compañeros cercanos a Aurelio a una reunión informativa donde se les mostraría todo el trabajo policial, sus conclusiones y se haría de su conocimiento que unas horas después se procedería a poner al detenido a disposición del juez y ofrecer una rueda de prensa para informar al público lo procedente.

Enterado de este propósito, el gobernador Juan Manuel Carreras pidió al fiscal Federico Garza Herrera y al comandante Castillo Celestino que la reunión se efectuara en la Casa de Gobierno, porque él deseaba estar presente. Así se hizo.

Permítaseme una reflexión adicional sobre los efectos prácticos, no necesariamente positivos, del Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio, que es extremadamente garantista, es decir, que protege al máximo las garantías de los acusados, sin flexibilidad alguna ante la naturaleza, gravedad, circunstancias y alcances de los delitos que se les imputan: desde el lunes corren versiones de que este no sería el primer crimen de Juan Carlos «N»; que ha cometido antes otros varios delitos, entre los que pudiera haber homicidios. Para las autoridades, una manera eficaz de saber sí hay algo de eso sería la publicación sin tachaduras de su fotografía con nombre completo y media filiación. Imposible. El NSJPA considera eso violatorio de garantías y del debido proceso. Qué cosas.

Cierro con un comentario -creo recordar que ya lo publiqué antes- que me hizo hace algunos meses un buen amigo experto en temas de seguridad y desempeño de corporaciones policiacas. Palabras más palabras menos me dijo «Si de mí dependiera, yo pondría la mayor parte de los recursos humanos y financieros dedicados a la seguridad de los potosinos en manos de Castillo Celestino, que es el único que sabe lo que está haciendo». Dudo que tal cosa ocurra, sobre todo con el Caco tan perrunamente defendiendo a su damo de compañía Pineda.

Así concluye “El Tigre” su columna.

Los próximos seis meses serán de aportación de pruebas de uno y otro lado.

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