Papá no me dejes

El desafío de ser Padre.

Hace unos días mi hijo mayor me hizo una pregunta poco común, resulta que unas horas antes me preguntó mi edad, cuando le dije cuántos años tengo se quedó pensando, luego de un rato me cuestionó si esa edad es mucho o poco, finalmente, mientras revisaba mi correo sentado en un sillón de la sala se acercó y me preguntó: Papá ¿Todavía no te vas a ir con Papá Dios? Mi hijo me dejó ver que entiende el hecho de que, algún día partiré y tendré que dejarlo, no me cuestionó si me iré con Papá Dios, más bien, como un niño de cinco años, vulnerable e indefenso, su preocupación es saber “si falta poco” en otras palabras, si será durante su niñez o su edad adulta.

Esto me motivó a compartir con ustedes una enseñanza que sorprendentemente no he escuchado en ningún curso, taller, conferencia, ni libro para padres, no dudo que alguien más enseñe a padres sobre esto, solo digo que yo no lo he escuchado, y hablando específicamente en enseñanzas para padres, ya que, de hecho, en talleres de emprendimiento, proyectos deportivos, o empresariales, este concepto es un tema común.

El desafío de ser Padre es uno de los proyectos más importantes que emprendemos en nuestras vidas, cuando tomas un cargo importante, como presidente de una nación, jugador de un club deportivo, gerente de una compañía internacional, inmediatamente serás enviado a pruebas físicas, y mientras desempeñas el cargo, parte de tus responsabilidades será mantener una buena condición física y llevar algunas disciplinas de descanso, alimentación y ejercicio como requisito indispensable. Ya que el presidente, al líder de una organización o jugador de futbol necesitan mantener una buena salud para que la nación, organización o club no queden sin su figura a mitad del proyecto, ¿no es igual o más importante que al asumir el cargo de “Papá” tomemos las mismas precauciones y disciplinas?

Algo poco común al asistir a una escuela para padres es aprender a cuidar nuestra salud, los hijos nos desgastan, generan estrés por su comportamiento, hay que trabajar duro para pagar sus gastos, sumado a esto, llevar a nuestros hijos a esos restaurantes de comida rápida que tanto aman, implica que nos alimentemos también muy regularmente con ese tipo de chatarra. Además, ser un padre presente implica un desgaste físico importante, desvelarnos cuando están enfermos, si hay relámpagos o si tienen miedo, jugar a la pelota, cargarlos en caballito, incluso disciplinarlos y regañarlos con firmeza requiere de fortaleza. Por tal motivo, parte de nuestra paternidad es cuidar nuestra salud, no hablo de convertirnos en atletas, y entiendo que el hecho de que una persona se cuide no garantiza la longevidad, los accidentes existen, problemas genéticos, quizá no podamos extender más nuestra fecha de caducidad, pero al menos no la acortaremos y, los años que estemos aquí tendremos una mejor calidad de vida para ejercer la paternidad.

Estoy diciendo que el desafío de ser padre implica cuidar nuestra salud, por lo que acabamos de mencionar y, en segundo lugar, porque nuestros hijos nos observan y repetirán los patrones que vieron durante su niñez, a la vez estamos aportando a su bienestar en el futuro.

Para esto debemos ser intencionales buscando cuidar nuestra salud en tres aspectos, física, mental y espiritualmente.

Físicamente:

Es complicado con la vida moderna tener buenos hábitos alimenticios o hacer ejercicio, pero si tomamos como motivación nuestra familia, pensando en estar mejor para esos pequeños que dependen de nosotros, podemos ser intencionales en evitar comida chatarra, refrescos, azúcar o harinas lo más que se pueda, no es gracioso que se nos relacione a los padres con la figura de Homero Simpson, un padre que entiende que sus hijos lo necesitan no se la pasa comiendo donas ni bebiendo cerveza. Tenemos que tomar la decisión de renunciar a vicios como el tabaco, nuestros hijos valen la pena. Así mismo en el tema de descanso, tratando de dormir lo más que se pueda, una pequeña siesta durante el día, y teniendo alguna actividad física, jugar futbol, inscribiéndose a un gimnasio o saliendo a trotar por las mañanas. Será complicado encontrar el tiempo, pero es necesario, y vale toda la pena.

Mentalmente:

Las enfermedades mentales son más comunes cada vez, ansiedad y depresión son problemas de salud pública, tengo dos amigos a los cuales sus padres se suicidaron, es triste ver el vacío desolador que se desencadena con estos hechos, es importante eliminar cualquier detonador de ansiedad, exceso de actividades u ocupaciones innecesarias, falta de perdón, uso excesivo del celular, falta de descanso, igualmente la depresión, hay que buscar ayuda en cuanto identifiquemos que nos sentimos expuestos a una tristeza prolongada o de una intensidad poco usual, debemos buscar momentos de quietud, tiempos de relajación, tiempo de calidad en familia y ejercicio que nos proporcione bienestar en medio del ajetreo de la vida y en casos extremos buscar ayuda profesional de inmediato.

Espiritualmente:

Para tomar el desafío de ser Padres es indispensable desarrollar una relación con Dios, solos no podremos enfrentar este reto, la vida espiritual es algo en lo que muy pocos papás se ocupan, pero es de vital importancia, desarrollar el hábito de la oración, formar parte de una comunidad donde se nos ayude a crecer en fe, eso influye mucho a que nuestra calidad de vida mejore, se ha comprobado que le hace bien al corazón elevar plegarias, los niveles de estrés y ansiedad  disminuyen considerablemente cuando nos conectamos con Dios y le confesamos a Él nuestras preocupaciones y faltas.

Cuando cuidamos nuestro cuerpo, nuestra mente, y nuestro espíritu, estamos mejor capacitados para enfrentar el desafío de ser Padres, y tendremos seguridad el día que partamos de esta tierra y dejemos a nuestros hijos, no será porque no tuvimos la voluntad de dejar los vicios, porque no pudimos renunciar al activismo o porque nos olvidamos de Dios, sino que simplemente llegó el tiempo de partir, podremos despedirnos de ellos sin culpa, hicimos todo lo que pudimos por estar con ellos el mayor tiempo posible, y les heredaremos hábitos positivos, que les ayudarán a estar el mayor tiempo posible con nuestros nietos.

Un nuevo año está por comenzar, y te reto a que tomes acción, incluye en tus propósitos de año nuevo cuidar tu cuerpo, mente y espíritu con el propósito específico de estar más y mejor para tus hijos y esfuérzate por que cada día camines con esa encomienda, sin duda ellos te lo agradecerán.

Te deseo un feliz 2020 creciendo en amor y comunicación con tus hijos, un fuerte abrazo y bendiciones.

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Robert L Castañeda – eldesafiodeserpadre@outlook.com

ROBERT L CASTAÑEDA / Desafíos / Torreón, Coah. / Diciembre 31 de 2019.

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