Un SI y un NO que cambia el futuro de nuestros hijos

 

El Desafío de ser Padre

-Un SI y un NO que cambia el futuro de nuestros hijos.

Recuerdo cuando nació Samuel, nuestro primer hijo, como todos los padres principiantes tratábamos de aprender sobre crianza de donde fuera, observábamos a otros padres, compramos libros, nos inscribimos a cursos, recuerdo que, entre todos los consejos y conceptos que aprendimos, la frase de un libro realmente me llamó la atención, una declaración poderosa para transmitir a nuestros hijos, y es: “Si, te amo, y no, no puedes hacer lo que quieras”. Una declaración poderosa que tristemente se perdió para muchos niños hoy en día.

Esta declaración afirma el corazón de nuestros hijos, provee estructura, pone límites y muestra amor incondicional, nuestros hijos podrán enfrentar cualquier cosa en su edad adulta si crecen sintiéndose amados de esta manera.

Nuestras acciones, nuestras palabras y el trato diario deben dejarles claro la frase “Si te amo”, lo cual les transmitirá amor incondicional, les llenará su tanque de gasolina emocional y los impulsará a elevarse por encima de sus miedos para alcanzar lo que se propongan, mientras que, transmitir claramente el mensaje de “No puedes hacer lo que quieras” les enseñará que no tienen que enfrentar solos las decisiones difíciles de la vida, el mismo papá que puso las reglas, sabe por qué las puso y puede ayudarles a enfrentar lo que los supera, como en la comunidad las leyes, como en la vida Dios, existen límites establecidos para su protección.

A muy temprana edad, nuestros hijos deben tomar decisiones, un niño de guardería toma pequeñas decisiones cada día sin la ayuda de sus padres, cuando ambos padres trabajan, sus hijos deciden que ver, que hacer, que consumir y a dónde ir, definitivamente tu hogar necesita estructura.

“Si te amo y No puedes hacer lo que quieras” provee amor y evita el libertinaje, en cambio, veamos algunos ejemplos del mensaje que, con nuestras acciones, le enviamos regularmente a nuestros hijos:

“No te amo y Si puedes hacer lo que quieras”. Esta afirmación viene de un padre desconectado, por lo regular está ausente, jamás demuestra amor a sus hijos, por lo tanto, no siente la confianza de poner límites, jamás tiene una palabra de afirmación, ni tampoco reglas, da carta abierta, confirmando al corazón de sus hijos que no los ama. Recuerdo a un amigo de la infancia, perdón por llamarle así, pero únicamente lo recuerdo como “Bodoque”, los papás de “Bodoque” se separaron y el pasaba literalmente todo el día en la calle, mi mamá me dejaba salir a jugar dos horas por las tardes, reloj en mano, cumplido el tiempo salía y me gritaba, tenía que volver a casa, esto me entristecía mucho, siempre renegaba, me despedía de mis amigos con la cabeza agachada y volvía a casa, una tarde de juegos comenzó a llover, mamá salió por mí mucho antes de la hora señalada, hice una verdadera rabieta, mientras renegaba, escuché que Bodoque dijo en voz baja, “Ojalá mis papás me cuidaran así”, en ese momento volteé a verlo con cara de “¿Es en serio?” pero hoy al fin lo entiendo, la disciplina al momento no causa alegría, pero la falta de ella, provoca un vacío de amor. “No te amo y si puedes hacer lo que quieras” te convierte prácticamente en un huérfano, y Bodoque se sentía así.

“No te amo y no puedes hacer lo que quieras”. Esta afirmación viene de un padre autoritario, que no ha invertido lo suficiente para mostrar amor a sus hijos, pero demuestra su paternidad basado en reglas y subir un estándar de expectativas inalcanzables, convirtiendo el hogar en un campamento de prisioneros, produciendo constantemente vergüenza en el corazón de los pequeños, al no lograr vivir a la altura de las expectativas de su padre. Muchos hijos captan este mensaje por medio de la ausencia, un padre que viaja demasiado o que llega diariamente hasta altas horas de la noche, si dicho padre no se esfuerza intencionalmente en hacer sentir amados a sus hijos, el mensaje resonará fuerte y claro “No te amo y no puedes hacer lo que quieras” Esa fue la forma en que mi padre me crio, en los 80s, la tendencia machista era aún más fuerte que ahora, abrazar o besar a tus hijos varones no era muy popular en aquella época, más bien ser rudos y hablarles duro para que se hicieran hombres, jamás me sentí amado por él, no recuerdo una sola palabra de afirmación de su parte, en cambio tenía muchas reglas para cumplir, yo temblaba cada vez que escuchaba llegar su coche, no pensaba en tirarme a sus brazos, me ponía a pensar velozmente si ya había terminado todas mis tareas o si me esperaba un castigo. Si no hacemos sentir amados a nuestros hijos y mostramos nuestra paternidad únicamente por medio de disciplina, les gritamos en la cara, “No te amo y no puedes hacer lo que quieras”.

“Si te amo y si puedes hacer lo que quieras”. Por último, hay otro mensaje nocivo que le enviamos a nuestros hijos, esta afirmación viene de un padre permisivo, este tipo de padre trata de ser más amigo que padre, muchos padres creen que tendrán éxito en la crianza de sus hijos si se convierten en sus mejores amigos, pero no es así, ellos no necesitan otro amigo, ellos necesitan un padre, un padre ama y provee estructura, abraza y disciplina, afirma con sus palabras y pone reglas. Recuerdo a un antiguo compañero de trabajo, quería caerle bien a su hijo, quien no quiere eso, su método era “Si te amo y si puedes hacer lo que quieras” cuando su hijo entró a la adolescencia, comenzó a tomar con sus amigos, su padre lo descubrió y le pidió que no lo hiciera a escondidas, que podían tomar juntos, desde aquél momento le daba dinero para comprar cervezas, este padre junto con los amigos de su hijo se emborrachaban en el patio de su casa, en una ocasión, a media velada se terminó el alcohol, aquél hijo le pidió más dinero a su padre y las llaves de la camioneta para ir a reabastecerse, con todo gusto el padre accedió a que su hijo manejara ebrio, solo para que a pocas calles de ahí se estrellara con un coche, el veredicto: exceso de velocidad combinado con los efectos del alcohol, el chico murió aquella noche y hasta la fecha, aquél padre no se perdona por eso. No digo que criar bajo este mensaje terminará matando a los hijos, pero definitivamente terminará en tragedia.

Si permitimos que nuestros hijos hagan cosas que sabemos que están mal, a fin de mostrar que les amamos, les hacemos daño, no podemos aceptar que la culpa por trabajar muchas horas nos orille a consentir en mala manera a nuestros hijos, ni sanar nuestros traumas del pasado comprando todo lo que desean, no importa si los llevemos a guardería o los encarguemos con algún familiar, si hacen berrinches groseros o pasan los límites necesitan ser disciplinados. Entonces no debemos comprar el cariño de nuestros hijos permitiéndoles que hagan lo que se les antoje, más bien debemos hacerles sentir amados y decir no cuando tengamos que decir no.

Si te amo y No puedes hacer lo que quieras es una afirmación que viene de alguien que ha decidido enfrentar el desafío de ser padre, debido a que, tanto mostrar amor incondicional a nuestros hijos, como poner límites claros demanda atención y enfoque de nuestra parte, se necesita intencionalidad diariamente, es parte del desafío.

Hace unas semanas aconsejaba a unos padres que, se sentían muy decepcionados de su hija adolescente porque descubrieron que tenía novio a escondidas, al preguntarles si tenían límites claros respecto a ese tema en casa, es decir, si hay una edad establecida para tener novio, si han puesto en claro que deben hacer sus hijos al iniciar una relación sentimental, me respondieron que no, y al charlar con la chica, junté las piezas, ella interpreta así el mensaje en que su papá la está criando: “No te amo y no puedes hacer lo que quieras”. El conflicto en esa familia, así como en las nuestras, puede solucionarse si se hace una pausa, se analiza honestamente cuál de estos mensajes le hemos enviando a nuestros hijos y se hacen los ajustes necesarios.

Recordemos que El desafío de ser padre no consiste en criar basado en resultados sino en ocuparnos del corazón de nuestros hijos, y una llave maestra para comenzar a hacerlo es que nuestras palabras, acciones, y reacciones les dejen muy en claro que SI, los amamos y NO, no pueden hacer lo que les venga en gana.

ROBERT L CASTAÑEDA / Desafíos / Torreón, Coah. / Diciembre 4 de 2019.

 

6 Comments

  1. Icreible, cada vez voy a prendiendo más gracias a cada consejo que das, muchas gracias por tan buenos consejos ❤👏👏

  2. Hola! En tal caso se necesita intencionalidad y “tiempo de calidad”, y aún que no tengamos “tiempo
    en cantidad” podemos criarlos debidamente.
    Te invito a buscar el canal “El Padre Presente” en Spotify el próximo lunes donde charlaremos mas a fondo sobre esta y otras preguntas.

  3. Y ¿Cómo sería pues la forma en la que un padre debe criar a sus hijos cuando él tiene muy poco tiempo para pasar con ellos?
    No porque el padre no quiera, sino porque el ritmo de esta vida moderna aveces no deja a los padres «ser padres».
    ¿Ó es que el que quiere puede?

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