Apostasía la tentación de abandonar

¿Qué significa apostasía en términos más detallados? La definición de apostasía, significa un repudio total del cristianismo y no sólo rechazar ciertas creencias, lo cual sería una herejía. Definición “Perfidae es el abandono total y voluntario de la religión católica, ya sea que el apóstata abrace otra religión, como el paganismo, judaísmo, islam, etc., o meramente hace profesión del naturalismo, racionalismo, etc.

El hereje se diferencia del apóstata en que él únicamente niega una o más “verdades” de las doctrinas de la religión revelada, mientras que el apóstata niega la misma religión, un pecado que siempre ha sido considerado como uno de los más graves”. En el sentido más estricto y formal, la apostasía significa renunciar a todo tipo de profesión de la fe cristiana.

En el sentido más amplio, cualquier hereje es un apóstata porque, como enseña el Papa León XIII, los que disienten en un solo punto de la fe rechazan absolutamente toda la fe. Sin embargo, en el sentido real, la apostasía se refiere a cualquier herejía o herejías que luego se traducen en un rechazo directo de Cristo, incluso si esa persona sigue afirmando tener fe en Cristo. Martín Lutero, por ejemplo, a menudo es llamado apóstata por los historiadores y escritores católicos.

El Papa Pío IX dijo lo siguiente acerca de los cismáticos y herejes llamados “viejos católicos” en Graves ac diuturnae, # 2, 23 de marzo de 1875:
“Después de haber ocupado violentamente las parroquias e iglesias con sacerdotes apóstatas, no han descuidado ningún engaño o astucia para conducir a los hijos de la Iglesia católica en el cisma desgraciado”. Los antipapas del Vaticano II son definitivamente apóstatas en el sentido real porque sus herejías se traducen directamente a un rechazo del mismo Cristo.

Sus herejías dan a entender que están bien las falsas religiones que niegan a Cristo, ellos han participado y han facilitado el culto de los ídolos, los demonios y la práctica de religiones no cristianas, por lo tanto, lo que ellos han hecho se traduce en un rechazo directo de Cristo, ellos realmente son apóstatas.

En el primer libro de los Macabeos, de linaje sacerdotal, encontramos a Matatías, líder de la primera rebelión que hace frente a la persecución y helenización paganizante. Ante la persecución del rey para que sus súbditos hicieran apostasía de su fe, de la ley, de sus costumbres y se acogieran a otros ritos pagamos, Matatías entra en cólera, mata a un judío apóstata y a un funcionario real. Así se justificó la guerra santa.

No se trata de justificar ningún asesinato, y me cuestiono si a tanta violencia la podemos llamar Palabra de Dios. Sin embargo, el tema no es ese hoy. A veces ocurre que existen gobernantes que fuerzan la situación con sus políticas creyendo que son mejores las culturas, las religiones y las leyes extranjeras que la tradición, las leyes, la fe propia. Se pone de moda un estilo de vida que no es nuestro, y ante la nueva situación fuerzan a que la gente de su pueblo apostasíen de su fe.

Ante situaciones como esta, no podemos caer en la irracionalidad de la violencia, como cayó Matatías, pero sí podemos mantener los principios que nuestra costumbre ha generado, y sí podemos mantenernos firmes en la fe que nos ha dado la vida. Cuando en España, hace ya una década, se quiso normalizar la visibilidad de la igualdad de género a través de las leyes, se quiso forzar a la Iglesia, a que hiciera declaraciones públicas a favor de ella. Con todo respeto hacia las personas homosexuales, para sentirme aceptado en un colectivo no hay cosa más contraria que el forzar la situación, máxime cuando lo que se vive es un aparente rechazo.

Forzar la cultura, el pensamiento, la libertad impide la misma aceptación, la acogida, y el respeto. A mi modo de ver, cuando existe la actitud de forzar a otro a que me comprenda, es cuando se refuerza la incomprensión. No podemos imponer, y menos a través del chantaje de la apostasía que se puso de moda, a que la gente me acepte, me respete, o me acoja. Aunque es un tema muy controvertido, en estos momentos de serenidad o reposo, cuando el tema ya ha pasado a un segundo plano en la actualidad, el análisis por parte de la sociedad y la Iglesia podría ser más adecuado y certero.

Cuando uno se siente forzado a una situación, refuerza más los sentimientos de rechazo que de acogida. Por eso, es necesario el abandono de la actitud beligerante que provoque cualquier síntoma de rechazo o autodefensa. Cabe decir, que la Iglesia, en toda la controversia que ha manifestado antes y durante la situación, siempre ha manifestado su respeto ante toda persona. La apostasía en el cristianismo hace referencia al rechazo del cristianismo por parte de una persona anteriormente cristiana.

El término apostasía viene del término griego apostasia («ἀποστασία») que significa “salida”, “defección”, “revuelta” o “rebelión”. Apostasía, ha sido descrita como: 1 Una salida plenamente consciente o una rebelión contra el mensaje del cristianismo o el rechazo a Cristo por parte de alguien que ha sido cristiano. 2 La apostasía es una categoría teológica que describe a aquella persona que ha abandonado voluntaria y conscientemente su fe en Dios y concretamente en Jesucristo. 3 La apostasía es lo contrario de la conversión; la “desconversión”.

Varios pasajes del Nuevo Testamento describen al menos tres “peligros” que pueden llevar a una persona cristiana a cometer apostasía (Según B. J. Oropeza):
a) Tentaciones: idolatría, inmoralidad sexual, codicia, etc. b) Engaños: cristianos que encuentran herejías y falsas enseñanzas difundidas por falsos maestros y profetas que amenazaban con seducirlos fuera de su devoción pura a Cristo. c) Persecuciones: cristianos que fueron perseguidos por los poderes gobernantes de la época por su lealtad a Cristo. Las persecuciones aparecen en la Epístola a los hebreos y la primera epístola de Pedro. El tema de las falsas enseñanzas aparece en las epístolas de Juan y de Pablo y en la segunda epístola de Pedro y la Epístola de Judas.

Apostasía en la Iglesia católica según el país:
1 España hay cerca de 34 millones de personas bautizadas (aproximadamente el 74% de la población), pero la Conferencia Episcopal Española no ofrece datos del número anual de personas que realizan la apostasía. Para realizarla, se debe de pedir la partida de bautismo en la Iglesia donde se ha sido bautizado, una fotocopia compulsada del DNI, y solicitar la apostasía en la diócesis correspondiente.

2 Argentina, el 95% de la población se encuentra bautizada; sin embargo, solo el 31% se identifica como católico practicante. En el año 2018, después del rechazo del proyecto de aborto legal en el Senado de la Nación, la organización Coalición por un Estado Laico (CAEL) organizó una serie de apostasías colectivas, instalando mesas informativas en diversos puntos del país, con la intención de orientar a los interesados en apostatar en relación al trámite necesario y distribuyendo formularios para tal efecto.

¿Cuál es la diferencia entre apostasía y blasfemia? Una herejía es una creencia o teoría controvertida o novedosa, especialmente religiosa, que entra en conflicto con el dogma establecido. Se diferencia de la apostasía, que es la renuncia formal o abandono de una religión, y de la blasfemia, que es la injuria o irreverencia hacia la religión.

¿Qué es la apostasía según la Iglesia Católica? Se llama herejía a la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él. ¿Qué es ser un apóstata? Persona que reniega de la fe cristiana o de las creencias en que ha sido educado: con sus afirmaciones contra la religión se ganó la condición de apóstata.

¿Cómo renunciar a la religión católica? A través de la iniciativa “No en mi nombre” la organización asesora y ayuda a todos aquellos que deseen renunciar a la Iglesia Católica. Desde la organización aseguran que el Estado aporta 20 mil millones de pesos anuales (sin contar exenciones impositivas) a la Iglesia Católica, en proporción a sus fieles bautizados.

¿Qué es Blasfemia?: La blasfemia es una ofensa a una divinidad. Es un insulto o irreverencia hacia una religión o hacia lo que se considera sagrado. Es la difamación del nombre de un dios. El término blasfemia proviene del griego «blaptein», que significa injuriar, y «pheme», que significa reputación.

¿Qué es Hereje?: Hereje es la forma en que se designa a la persona que profesa una herejía, es decir, que cuestiona, con un concepto controvertido o novedoso, ciertas creencias establecidas en una determinada religión. … De hecho, la etimología de la palabra hereje es muy elocuente respecto a su significado. Qué es Ecumenismo? Es la tendencia o movimiento que busca la restauración de la unidad de los cristianos, es decir, la unidad de las distintas confesiones religiosas cristianas “históricas”, separadas desde los grandes cismas.

Si comprendieras lo que conduce a la paz. Jesús observa en el horizonte la ciudad de Jerusalén y llora sobre ella (Evangelio de Lucas). Habla de su destrucción “Porque no reconoció el momento de su venida”. Su llanto y su lamento marcan un fuerte contraste con el júbilo de su entrada a la ciudad. Jesús pronuncia unas palabras: ¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz! El centro religioso más importante, Jerusalén, ha de propiciar la paz.

En una magnifica reflexión de Fr. Alexis González de León O.P. del Convento de San Pablo y San Gregorio en Valladolid, España, no presenta en una reflexión que el Mesías esperado, es el príncipe de la Paz, pero hay una negación implícita a reconocerlo. “En este día”, no mañana, ni ayer, sólo hoy, en este día, en que me presento ante ti podrías entrar en la comprensión del misterio de la presencia de Dios.

La perícopa siguiente, se ve a Jesús echando a los mercaderes del templo. Hay en Jesús un celo por el lugar sagrado donde Dios habita. Hay que echar los demonios del templo. (Evangelio de Lucas). El lamento por el rechazo, por el abandono de Dios es lo que Jesús manifiesta; no es sólo porque se haya convertido la ciudad sagrada en una mercadería, sino que el interior de cada persona, está inmersa en el trasiego del consumismo. Apartados de Dios, en guerra consigo mismos.

Un corazón dividido donde Dios no tiene cabida, es un corazón inmerso en la destrucción. Allí Dios no puede habitar, no puede hacerse presente. Los demonios interiores como el miedo, la huida frente a Dios, el pánico que nos provoca el misterio de la Paz, han de ser echado de nuestras vidas. El silencio contemplativo en el que Jesús pronuncia estas palabras, es una apuesta por la oración y el encuentro con Dios.

Una apuesta para que sea la Paz la que reine en nuestros corazones. Para que la paz los serene, los apacigüe, los integre en una vida de fe y esperanza donde Dios pueda habitar. Yo siempre he sustentado que se debe orar por cuantos no creen en Dios, por cuantos viven con un sentido de beligerancia frente a sí mismos y a los demás, para que abran las puertas a Cristo, el mensajero de la Paz.

ENTRE GRIEGOS Y TROYANOS
Mtro. QFB. Fernando De la Fuente García
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APOSTASÍA LA TENTACIÓN DE ABANDONAR

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