San Luis Potosí ¿La ciudad de los Césares?

Durante la conquista española se escuchaba sobre la existencia de una ciudad oculta, repleta de oro, que llamaban la ciudad de los Césares, y cómo, infinidad de conquistadores perdieron la vida en su búsqueda, sin embargo nunca fue encontrada.

En nuestros días, con los avances tecnológicos, es imposible pensar en una historia como la anterior de una ciudad oculta, con la gran diferencia que ahora, la mayoría de nuestras ciudades se encuentran perdidas, y lo más lamentable sin rumbo; perdidas dentro de su propia estructura, han desaparecido como lugar de encuentro, han dejado de ser la polis griega que ofrecía un espacio de crecimiento y protección a sus habitantes. Se ha perdido en el ámbito de lograr ofrecer el espacio propicio para desenvolver una sociedad sana.

Las ciudades fueron concebidas para la asociación de las personas y su desarrollo, poder tener una buena calidad de vida ha sido siempre la aspiración, desgraciadamente a medida que avanzan los años, observamos la pérdida de la esencia como seres humanos y  sobre nuestros valores.

Hoy se ha hecho mas importante el vivir en una zona de moda y manejar un coche de lujo; engañados buscamos muchas veces sólo nuestro beneficio personal, perdiendo la identidad como comunidad; ha dejado de ser importante el proteger el medio ambiente y nuestros recursos naturales, y seguimos empecinados en construir en nuestros cerros y recargas.

Nuestros malos gobernantes autorizan por compromisos y dinero, edificaciones en lugares que jamas debieron construirse, y que al hacerlo acaban con los recursos naturales, afectan en algunos casos nuestra salud, cuando permiten que se construya en zonas con contaminación de aire y suelo, y afectan el buen desarrollo de las ciudades y su futuro.

Para cualquier ser vivo del planeta, la relación armónica y sana con nuestro medio ambiente, es una condición indispensable para sobrevivir. Esta lógica ha sido desafiada por el ser humano de la mano del desarrollo.

Pagamos un alto costo por esta actitud, lo podemos sentir en el deterioro ambiental de nuestro planeta, y nos hemos acostumbrado a la pérdida  de nuestra calidad de vida.

Nuestro actual modelo de gobierno ha sido rebasado, hoy es obsoleto, una división de poderes que no es real.

Un poder legislativo que no ha podido entender su rol, crear leyes modernas y actuales que fortalezcan la Constitución política del Estado libre y soberano de San Luis Potosí con ya más de 100 años.

Se ha convertido en una muy difícil labor, el poder construir leyes que realmente sean creadas a conciencia, para un beneficio tangible de la sociedad; surgen excelentes propuestas que son hechas añicos al pasar por comisiones, perdiendo su fuerza a beneficio y confort del ejecutivo, que sigue invadiendo un espacio que no le corresponde.

Un conveniente ataque sistemático es recibido constantemente, en contra de los legisladores locales, para su desprestigio a favor del ejecutivo, y que no pueda así convertirse en un contrapeso  y en un revisor real del manejo de los recursos que hacen los gobiernos estatales y municipales.

San Luis Potosí, al igual que muchas otras ciudades, se ha convertido en  una ciudad de Césares, controlada y dirigida por personajes oscuros que dominan el poder económico de las ciudades.

Un poder judicial corrompido desde sus raíces, con un poder ejecutivo que de igual manera que al legislativo, lo mantiene controlado, dando resultados desastrosos en la impartición de la justicia.

Debemos replantearnos urgentemente, la forma como se conforman tanto el poder legislativo, el judicial y por supuesto el destructor ejecutivo.

Si seguimos con este modelo, las cosas seguirán igual, y no habrá un cambio que pueda dar certeza no solo a la planeación urbana, sino a la composición real y benigna de una sociedad.

Éste cáncer que se ha conformado, se tiene que tratar de inmediato para que no siga expandiéndose.

Hoy cuando elegimos a nuestros gobernantes, difícilmente ponemos atención en la elección de los diputados, porque muchas veces no comprendemos lo que hacen, ni para que sirven, y por el contrario nos han vendido la idea de que no sirven para mayor cosa que dormir en sus curules.

Del poder legislativo conformado por los diputados, depende la revisión sistemática del funcionamiento del gobierno del estado y de los municipios, además de la vigilancia del manejo y la aplicación que hacen de los recursos públicos,

Actualmente el poder legislativo en San Luis Potosí está conformado por 27 diputados, 15 que representan a los distritos de las 4 zonas del Estado y que son elegidos mediante nuestro voto el día de las elecciones, mas 12 plurinominales impuestos por partidos políticos.

Para iniciar un verdadero cambio, necesitamos reconfigurar esta conformación; solo deben existir diputados elegidos por los ciudadanos, y nosotros obligar por medio de nuestro voto, que los partidos postulen personas que no tengan ningún compromiso ni sumisión partidista, o aprovechar las candidaturas independientes, donde se postulen personas intachables e incorruptibles, para que al llegar, se conviertan en verdaderos hacedores de leyes, revisores de gobiernos y que puedan elegir con libertad a las personas que dirigirán las instituciones de impartición de justicia, y de las que ofrecerán una correcta vigilancia sobre el manejo de los recursos, la transparencia y los derechos humanos.

Analicemos lo que nos decía el filósofo y jurista francés, Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu, cerca de 300 años atrás, sobre la teoría de la separación de poderes:

En cada Estado hay tres clases de poderes:

Por el legislativo, el príncipe o el magistrado que hace leyes por cierto tiempo o para siempre y corrige o deroga las que están hechas.

Por el ejecutivo, hace la paz o la guerra, envía o recibe  embajadores, establece la seguridad y previene las invasiones.

Y por el judicial, castiga los crímenes o decide las contiendas de los particulares.

Si logramos replantear la conformación del legislativo, podremos iniciar con la construcción de los cimientos, de una urgente separación de poderes, que nos lleve a un mucho mas deseable desarrollo como sociedad.

Dejemos de ser una ciudad manejada por Césares, y logremos convertirnos en una sociedad, que revisa sistemáticamente el buen funcionamiento y la sana y tan necesaria separación de los poderes de gobierno.

Hasta la próxima

Fuentes:

Diseño urbano y arquitectura sustentables. Dr. Arq. Carlos A. Regolini. Mendoza, Junio 2010

ALFONSO DÍAZ DE LEÓN / Factum / San Luis Potosí, S.L.P. / Septiembre 13 de 2019.

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