Ellos pagan

La cuenta la paga él, no importa si es tu amigo, tu compañero o tu novio. Pareciera que no tienes voz ni voto, el mesero ya lo decidió y se la entrega en sus manos. «Caballero, aquí tiene la cuenta». Como si él tuviera esa obligación y tú ese privilegio, sin condiciones y sin caducidad.

Un amigo estuvo de visita por México y estuvimos frecuentando lugares para comer. Cada vez que pedíamos la cuenta se la daban a él para que la pagara, cuando en realidad yo pagaría mi parte. Al principio fue chistoso e incluso lo tomábamos a broma, en una ocasión él le dijo al mesero que yo pagaba, pues llevaba los pantalones de la relación (siendo totalmente sarcástico), el mesero se sorprendió y dijo «ah, es una relación moderna».

No, una relación moderna no tiene nada que ver con pagar lo que te toca. Eso sería como lo que he escuchado varias veces: «eres feminista porque está de moda». No es que sea moda o sea modernidad, por lo menos no para mí. Es más bien que las prácticas están siendo modificadas gracias a la información y también a las oportunidades que muchas feministas nos han ido abriendo.

Desde mis primeras citas procuraba llevar dinero para pagar mis cosas, pero es cierto que tenía esa idea de llevarlo «por si las dudas», pues el hombre tendría que ser caballero conmigo, por lo menos si quería «azul celeste». Esas ideas se impregnaron a mí por costumbres de mi círculo social y familiar. Hoy es distinto.

Alguna vez una compañera me contó que cuando algún hombre quería con alguna de sus amigas, tenía que pagar la cuenta de todas al salir, pues era lo justo para ellas, ya que, si quería algo bien, tenía que demostrarlo. No pude quedarme callada (como de costumbre) y le pregunté «¿te das cuenta que se están vendiendo?». Y es que pareciera que ellos tienen esa obligación, pero no nos percatamos que ese pago viene con algo a cambio, sea «amor» o sea sexo.

Se nos acostumbró a ofrecer nuestro cariño o nuestra compañía siempre y cuando el otro pague todo lo que queramos y necesitemos. Pero, ¿en qué año estamos? Tal vez al final de todo sea una práctica de la «modernidad» o «posmodernidad» el pagar tu propia cuenta, ¿Usted qué cree? Habría que poner en tela de juicio el concepto de modernidad, y si lo definimos tomando en cuenta la división sexual del trabajo, definitivamente no lo es.

Si consideramos que los trabajos siguen siendo sectorizados por sexo, que los puestos privilegiados se ocupan por más hombres que por mujeres y que los sueldos de las mujeres siguen siendo en algunos lugares más bajos que los de los hombres; sería más bien una práctica moderna el seguir siendo mantenidas y pagadas para fines prácticos del capitalismo y del patriarcado.

No es que nunca se pueda pagar a una mujer la cena o la cita, es más bien que no es un deber de los hombres y que tiene que ser decisión también de las mujeres. No es que culpabilice a las que se les paga todo, es más bien que las invito a que reflexionen a fondo las razones por las que se acostumbra hacerlo.

El empoderamiento de las mujeres debe ser integral y una parte muy importante de esto es tomar decisiones, siendo conscientes de nuestro lugar, nuestras condiciones y nuestro rol. Estar empoderada no significa tener decisiones sobre los demás para beneficio de una y mucho menos dejar que las otras personas las tomen para «nuestro beneficio». Estar empoderada es tomar decisiones sobre una misma para nuestro propio beneficio y satisfacción.

Dicen por ahí que «con dinero baila el perro», pero si tiene su propio dinero, baila sin depender de otros.

Twitter: @danielaolro

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