Desear a la mujer del prójimo es el enamoramiento

¡No desearas a la mujer de tu prójimo! Aunque mi amor es puro, nunca lo entenderás hasta que te pase a ti. El acoso sexual en mujeres no le interesa a nadie protegerlo, así que cuando usted ponga una foto suya semidesnuda en Facebook, haciendo una pose sexy, mostrando los pechos o como vemos en muchas fotografías mostrando el trasero o acostada seductoramente en su cama, lo único que haces es que las personas tengan DESEO SEXUAL por ti.

Toma unos minutos para que conozcas las situaciones que provoca en los jóvenes esta situación tan difícil de superar. El libro del Éxodo formula conjuntamente los mandamientos noveno y décimo: “No codiciarás a la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo EX. 20, 17.

Aquí la mujer forma parte de la propiedad que pertenece a la casa del prójimo. En cambio, el libro de Deuteronomio considera a la mujer como una persona única. No forma parte de las propiedades del hombre, sino que tiene su propia dignidad. Por eso, el libro de Deuteronomio formula: “No desearás la mujer de tu prójimo” Dt. 5,21. ¿Qué nos dice este mandamiento a diferencia del sexto?

El sexto mandamiento no se refiere en primer lugar a la sexualidad, sino al hecho de entrometerse en un matrimonio existente, en la relación íntima entre un hombre y una mujer. No se le ve como la propiedad del prójimo. Más bien me corresponde respetar la relación del prójimo con su mujer y alegrarme por él. Y debo tomar en serio a la mujer que ha dado su amor a otro hombre. Así se convierte para mi en tabú. Optó por otro hombre, eso lo aprecio y lo respeto.

El mandamiento no significa que no pueda gustarme la mujer del prójimo. Será motivo de honra para el amigo si me gusta su mujer y si se lo hago saber a alguien. La palabra hebraica deseo, en menor medida se refiere al sentimiento que experimento de atracción o de deseo por una mujer.

No puedo arrancar los sentimientos, simplemente están allí. Pero no debo realizar acciones para poseer a la mujer, pues no me pertenece a mí, sino al prójimo. Sin embargo no se trata ahora de volver a la línea de pensamiento del libro del Exodo sobre la propiedad. La mujer no pertenece al prójimo como si se tratara de una propiedad, sino que está unida a él, como en un vínculo donde uno está pendiente del otro. Desear es más que un sentimiento. Se refiere “más bien a todas las intrigas traicioneras, enredos desleales y trucos sucios, que de alguna manera perjudican el ámbito vital del otro”.

El noveno mandamiento considera que la unión entre el hombre y la mujer es para siempre. Respeto el amor entre ellos y renuncio a todo tipo de trucos para meterme en este amor y conquistar al hombre o a la mujer para mí. Respeto que la mujer que me gusta tanto ama a su marido y le pertenece. Respeto su ámbito vital y el del Hombre. Dejo de lado todos los intentos de ganarme a la mujer, con el flirteo, mediante regalos o colmándole de propios. Y respeto el ámbito vital concreto de esta familia. No molesto a la pareja con mis propias necesidades y mis intentos de provocar una ruptura.

Una forma intensiva de desear a la mujer del prójimo es el enamoramiento. Pero ¿cómo hay que actuar si uno se enamora de una mujer que ya pertenece a otro? El enamoramiento siempre me indica además que soy capaz de amar. Pero el enamoramiento tiene que ver también con proyecciones, tal como afirma Carl G. Jung.

Si me enamoro de una mujer siento fascinación por lo que también poseo yo, y que, sin embargo no he dejado aflorar. En vez de reprimir con violencia este enamoramiento, me corresponde entrar en contacto con el potencial de mi propia alma, del que hasta ahora no me he dado cuenta. Cuando el enamoramiento me haga encontrarme conmigo mismo, dejaré de desear a la mujer del prójimo. No intentaré que se una a mí, y quitársela al otro. Cuando veo a la mujer, también se hacen notar mis sentimientos hacia ella. Pero en vez de quererla para mí, me permito, con este motivo, recordad lo que en mí está vivo y lo que anhela vivir aún más.

Entonces la mujer me conduce al encuentro conmigo mismo, a mi capacidad de amar y a la fuente del amor que brota en mí. El enamoramiento me capacita para vivir con más intensidad, en la relación con mi pareja o también conmigo mismo. Así se convierte el deseo en nostalgia. Pero la nostalgia me lleva a mis propias profundidades. En la nostalgia de amor ya está el amor. Y ya no necesito poseer aquello que amo. Soy capaz de disfrutar del amor que en mi nostalgia pide la palabra.

A raíz de muchos diálogos con hombres y mujeres ya casados, pero que se enamoraron respectivamente de otra mujer o de otro hombre, sé que convertir el deseo en nostalgia no es fácil y no se lleva a cabo sin dolor. Conozco a muchos hombres y mujeres que intentan honradamente. Para ellos, el noveno mandamiento supone una fuerza que encamina su amor. Y puesto que conocen el camino, descubren fuerzas desconocidas, que ayudan a tratar sus sentimientos de enamoramiento de tal manera que no hacen daño a nadie, sino que, al contrario, favorecen a todos los implicados.

El noveno mandamiento tiene que ver con una actitud sana ante la sexualidad. La sexualidad también tiene que ver con el deseo. Sin embargo, hay formas de desear que dignifican al otro, y las hay que se aprovechan y explotan, que dañan y ofenden. Si la mujer sólo sirve para satisfacer mis impulsos, falto a su dignidad. Una relación sexual sana.

Vida de María entretejida con la vida y tarea de Jesús… siempre juntos

María colabora con Cristo: engendrando, alimentando, presentándolo en el templo, padeciendo con su hijo en la cruz… esta maternidad perdura sin cesar hasta la consumación perfecta de todos los elegidos (LG 63)… ¿termina la maternidad con la cruz?

Ella da un sí, primero, antes de la concepción misma, a la venida de una persona… de esta forma ella se desposa, se une su vida a la persona y la misión del Mesías para siempre… 7 dolores de María Una madre espera un niño sin saber quién es ese niño (actualmente puede saber si es niño o niña)… en el caso de María, ella sabe a quién concebirá “Dios salva”… pauta: ¿cómo es que es Madre de Dios?

Como contrarrestar la idea de la separación “La desesperación, el desconsuelo, deseos de morir, usar a los hijos para manipular a la pareja, no es muestra de amor, es idolatría, y la idolatría es un pecado muy grave” Hay un dicho que dice así: “No se puede servir a Dios y al dinero” eso mismo dice Jesús (Mt 6:24). Numerosos mártires han muerto por no adorar a “la Bestia”, negándose incluso a simular su culto. La idolatría rechaza el único Señorío de Dios; es, por tanto incompatible con la comunión divina.

Es idolatría poner una persona, cosa o deseo por encima de Dios. Mientras se coloque al cónyuge en el lugar de Dios, el Señor no podrá restaurar las heridas de ese matrimonio, el Señor no puede bendecir algo a lo que se tenga por adoración por encima de Él (como los israelitas en el desierto con el becerro de oro, ¿Recuerdan esa historia bíblica?

Es normal que una separación duela mucho, pero si se llega al desespero extremo, si se comienza a sentir que la vida no vale la pena, pensamientos o deseos de morirse, o si se pierde la fe por el desprecio de la otra persona, se debe hacer una revisión por dentro, examinar el corazón y preguntarse: ¿Amo a esta persona más que a Dios?…

La respuesta sólo se conseguirá en el silencio y en la oración. Solo la ausencia de Dios puede quitar el sentido a nuestras vidas. En estos casos solo queda poner en manos de Dios a la persona que se quiere separar y Orar por ella.

Si se descubre que la respuesta es que si se ama a la persona más que a Dios, y que la ausencia de ella le quita el sentido a la vida, entonces se ha caído en el pecado de la idolatría. Al llegar a este punto es un buen momento para pedir perdón a Dios y enderezar el camino. Por algo Santa Teresita decía: “Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta, solo Dios basta.”

Si esta es tu situación debes tener en cuenta que la autocompasión y el descontrol debe deshacerse, para así, abrir camino a la sabiduría del Señor. A veces es difícil enfrentarnos a nosotros mismos, pero debemos hacerlo, si queremos que nuestra vida sea plena y verdadera.

Es muy importante después de tratar temas tan sensibles que terminemos con ua bella Oración, misma que te comparto con mucho gusto: Te pido que bendigas a mi familia, a mis hermanos, amigos, sobrinos y a toda la humanidad. Te pido que les reveles nuevamente tu amor y tu poder. Espíritu Santo, te pido que seas la guía para tus almas.

Donde hay dolor, dales Tu paz y misericordia, Donde hay dudas renuévales la confianza. Donde hay cansancio, te pido que les des entendimiento, paciencia y fuerza para amar. Donde hay estancamiento espiritual, te pido que les reveles tu cercanía, para un nuevo comienzo en la fe. Donde hay miedo, revélales tu amor y trasmíteles tu fuerza. Donde hay pecado bloqueando sus vidas, haz que éste desaparezca. Bendice sus finanzas, concédeles más visión de ti.

Que tengan el apoyo de amigos para darles fuerza y valentía. Concédeles a cada uno del discernimiento para poder distinguir las fuerzas negativas que pudieran afectarlos. Revélales el poder que tienen en Ti para superarlo. Te ruego me concedas estas peticiones, en el nombre de Jesús nuestro único Salvador.

Amen

Los únicos remedios contra el Desorden son: la Rectitud, el Trabajo, la Correspondencia y la Fidelidad, unidas a una suma Docilidad que deben tener con un Director Santo. Dios.

Monterrey Nuevo León

Julio 15, 2019

Entre Griegos y Troyanos

Mtro. QFB. Fernando De la Fuente García

E-Mail: ferdelafuenteg@gmail.com

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Twitter: @FerranFercho

WhatsApp: 4444-16-9864

DESEAR A LA MUJER DEL PRÓJIMO ES EL ENAMORAMIENTO

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