Cortina de humo con aroma escatológico

“La falda no será exclusiva para las niñas y el pantalón para los niños. Acciones sencillas para promover igualdad de derecho”.- Claudia Sheinbaum. Política, científica, activista y escritora mexicana. Es Jefa de Gobierno de la Ciudad de México desde el 5 de diciembre de 2018.

El pasado lunes 3 de junio del año en curso, en un acto encabezado por la jefa de gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Claudia Sheinbaum; acompañada por el Lic. Estaban Moctezuma Barragán, titular de la Secretaría de Educación Publica federal (SEP), anuncio que dependencia federal girará una circular para informar que las niñas de preescolar, primaria y secundaria de escuelas públicas y privadas de la Ciudad de México podrán elegir usar falda o pantalón como parte del uniforme escolar y, de igual forma, los niños también podrán escoger.

Esta información dada a conocer en un evento en la primaria “Guadalupe Ceniceros de Zavaleta”, ubicada en el Centro Histórico de la CDMX, tiene como supuesta motivación una condición de igualdad y de equidad, a fin de que no se nos categorice qué tipo de ropa debe traer cada quien de acuerdo al género.

La polémica que se suscitó en todos los medios de comunicación y en las redes sociales no se hizo esperar: si bien, hubo voces a favor de la medida, particularmente de los grupos feministas y de la comunidad LGBTTTIQ (Lesbiana, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual, Travesti, Intersexual y Queer), también los hubo de grupos eclesiásticos, de padres de familia, de la sociedad civil, de padres de familia y de las propias autoridades educativas.
El propio secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, el pasado 6 de junio, aclaró que la propuesta del uniforme neutro en escuelas de educación básica tiene como única finalidad favorecer la seguridad y comodidad de las niñas, quienes podrán elegir usar falda o pantalón, por lo que negó que la medida incluya a los niños.

Se les paso, quiero pensar que manera intencional, que los alumnos de educación básica, en su gran mayoría, son menores de edad, que tienen padres y tutores porque legalmente aun no tienen todos sus derechos y obligaciones en plenitud, la cual adquieren constitucionalmente, al cumplir los 18 años de edad y adquirir la ciudadanía; por tanto, no es decisión de los “niños y las niñas”, determinar su forma de vestir para acudir a clases, de conformidad con su género o por conceptos de igualdad o equidad.

Independientemente, en los planteles escolares, públicos y privados, existen reglamentos internos y decisiones que toma la asamblea de padres de familia, que deben ser respetados y aplicados, siempre y cuando no vayan en contra de los ordenamientos legales de la materia; por lo que, estas declaraciones y actos, se perciben más como una “cortina de humo” mediática para distraer la atención.

Esta nota, que se dio para las escuelas de educación básica, es decir: preescolar, primaria y secundaria, y solo para las que están ubicadas en la demarcación de la CDMX, levanto un gran revuelo en la sociedad en general y distrajo la atención de dos grande asuntos que se encontraban en la agenda del titular del poder ejecutivo federal, del Presidente de la Republica, del Sr Andrés Manuel López Obrador, a saber:

.- La declaración del Donald Trump, presidente de los Estados Unidos de América, de gravar paulatinamente con un 5% de aranceles a TODOS los productos mexicanos que fuesen importados por su país, hasta en tanto el gobierno mexicano no realizara acciones concretas para detener el flujo de migrantes centroamericanos y de otros países, que ingresan por la frontera sur con la finalidad de llegar a los Estados Unidos; y
.- La reunión del Grupo de los Veinte (G20), es el principal foro de coordinación de políticas macroeconómicas entre las veinte economías más importantes del mundo, que incluye las perspectivas tanto de países desarrollados, como de economías emergentes.
Es de todos sabido, que el pasado sábado 8 de junio, se efectuó en Tijuana, Baja California; un acto que fue convocado con anterioridad por AMLO, en una de sus cotidianas conferencias o monólogos mañaneros, donde no se permite que los representantes de la prensa realicen preguntas incomodas al orador; que en principio sería un acto popular con la presencia de gobernadores, legisladores, funcionarios públicos y miembros del gabinete, así como de ciudadanos, hombres, mujeres y niños «en defensa de la dignidad de México y a favor de la sagrada amistad con el pueblo de Estados Unidos”.

Una vez que se llegó a un acuerdo en las mesas de negociaciones, encabezadas por el canciller Marcelo Ebrard, se le concedió al gobierno mexicano un plazo de 45 días, para que realizará acciones concretas para detener las famosas “caravanas de migrantes”, y la migración hormiga proveniente de Centroamérica; además de una serie de operaciones que, en opinión personal, vulneran la soberanía nacional y colocan a nuestro país como un apéndice de las autoridades migratorias de los EEUU.

Dicho acto multitudinario, que no tuvo la mayor importancia o preocupación para el señor Donald Trump o su gobierno, se efectuó, pero ahora como un acto de celebración, de festejo, por haber llegado al supuesto acuerdo de cancelación de los aranceles impositivos unilaterales.

Recordemos que un arancel es el tributo que se aplica a todos los bienes que son objeto de importación. El más frecuente es el impuesto que se cobra sobre las importaciones, mientras los aranceles sobre las exportaciones…

Lo que les faltó decir, informar y dar a conocer a toda la población mexicana, es que si se incumplen con las medidas impuestas por los EEUU a México para detener el flujo de migrantes, al concluir los 45 días del plazo fijado, se impondrán dichos aranceles, pero en un mayor porcentaje, amén de otras medidas correctivas y coercitivas que se haría acreedor México.

Para ello, el Sr López Obrador ha dispuesto la creación de un fondo de ayuda para los migrantes. Un fondo económico que servirá para atender las demandas de todos aquellos ilegales que han emigrado de sus países con la pretensión de ingresar a los Estado Unidos de América, y para ello, mientras el gobierno norteamericano realiza las pesquisas correspondientes, el gobierno mexicano, con dinero público, con dinero que es para el desarrollo del país, atenderá las necesidades de esos migrantes.

Ha dicho AMLO que el producto de la venta del avión presidencial, que asciende entre 130 y 150 millones de dólares, según él, mediante avalúo de personal de la ONU; será destinado al fondo de atención a migrantes. Para justificar las voces discordantes al respecto del acuerdo y las condiciones impuesta por los EEUU, AMLO justifica diciendo que todo es producto de la envidia que le tienen a su canciller Marcelo Ebrard, lo que origino, en plena crisis migratoria, a la renuncia del Comisionado del Instituto Nacional de Migración, Tonatiuh Guillen, un especialista en migración y movilización de personas.

O sea, el Peje y su gabinete de funcionarios chairos, aparte de estar divididos y confrontados, nos están engañando y diciendo medias verdades, que también son medias mentiras.

Ahora bien, el G20 empezó a sesionar a nivel de Líderes desde 2008 con el objetivo principal de hacer frente a la crisis económica internacional que inició ese año. Posteriormente, a medida que la economía mundial inició su recuperación, la agenda del G20 ha ido transitando hacia la implementación de acciones orientadas a mantener la estabilidad del sistema financiero internacional y evitar que se presente nuevamente una debacle económica mundial.
Lo integran: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea. Juntos, los miembros del G20 representan alrededor del 90% de la economía mundial y el 80% del comercio internacional.
En este grupo se encuentran representadas las economías desarrolladas y las llamadas “económicas emergentes”.

La pertenencia de México al G20 es estratégica, pues reconoce el peso de la economía mexicana dentro del sistema económico mundial. Mediante su participación en el G20, México es parte del proceso más importante de toma de decisiones en materia de coordinación internacional de políticas macroeconómicas y monetarias que hay en la actualidad, para reducir los riesgos que enfrenta la economía mundial y evitar que ocurran situaciones de crisis.

Asimismo, el G20 abre espacios privilegiados de diálogo para impulsar temas de interés para México, como el crecimiento económico, el desarrollo sostenible, el libre comercio, la eficiencia energética, la seguridad alimentaria, el combate a la corrupción y la mitigación del cambio climático.

La negativa de Andrés Manuel de no acudir a esta reunión, por considerarla, según sus palabras, una reunión de gobernantes “fifís”, coloca a nuestro país en el plano internacional como una nación en retroceso, en declive, sin liderazgo con visión a futuro ni proyecto de desarrollo; como una nación que cada día pierde su presencia en los planos internacional y regional, convirtiéndose en una pequeña monarquía que añora la situación política y económica del siglo XIX, o bien, en una dictadura nueva, al estilo de Evo Morales, Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Así, como hace dos años, en la mayoría de los países europeos se veía con desánimo y desconfianza el generó del priísta Enrique Peña Nieto, al cual se le culpaba de las desapariciones forzadas, de las matanzas de civiles y de miembros de las fuerzas armadas, de las muertes de los periodistas que se atrevían a denunciar públicamente las corruptelas de la delincuencia organizada con los funcionarios públicos; donde se consideraba que AMLO seria la contraparte de un gobierno corrupto e impune, filtrado por la delincuencia organizada y los carteles de la droga; ahora, se lamentan y ven como México se convierte en un país, que a pasos agigantados va hacia un retroceso económico, político, social, educativo y de seguridad, lo consideran en la antesala de la dictadura.

En tanto, nosotros, los mexicanos, unos alzamos la voz y denunciamos lo que creemos está mal; otros, siguen con un incompresible fanatismo las decisiones del Tlatoani Mayor, dando como consecuencia un país dividido, confrontado, polarizado y denostado, ante un liderazgo para unos pocos y una persecución contra las voces discordantes.

La pregunta: ¿Hacia dónde vamos? ¿Que nos falta? ¿Hasta cuándo soportaremos?

Tiempo al tiempo.

Comentario 1.- Es de reconocerse y admirar la decisión de los directivos de la empresa alemán BMW al poner en marcha su planta armadora en San Luis Potosí. Contra las predicciones de muchos economistas y alguno que otro agorero de los caprichos del Señor Donald Trump, con respecto de castigar, de manera impositiva las exportaciones a Estados Unidos, a las empresas que produjeran en México, los alemanes han arrancado su producción. Aún más, han presentado un ambicioso plan de producción de 300 unidades automotrices diarias, lo que trae aparejado una gran derrama económica para la fuerza de trabajo, para los proveedores, para los prestadores de servicios y para los generadores de los empleos indirectos. Esperemos que las predicciones para esta empresa sean realidad, así como para la planta armadora de General Motors, que de manera subjetiva, competirá con la empresa alemana. No por ello, queremos decir que esto sea la panacea que nos sacara del marasmo y aletargamiento en que se encuentra la entidad. Para nada, solo que ya se están activando las ambiciones de algunos desarrolladores inmobiliarios y de algunos empresarios que buscan ventaja de este pequeño boom automotriz.

Comentario 2.- Y ya entrados en el tema, dicen los que saben, que el incendio, accidental o provocado, de la Sierra de San Miguelito (SSM), y la postura de la preservación y ampliación de la Reserva Natural Protegida, ha destapado una serie de componendas, triquiñuelas, tranzas y anomalías de funcionarios municipales; funcionarios de gobierno, estatales y federales; anteriores y actuales; sobre la especulación de la tenencia de la tierra, donde se ven implicados los comuneros de La Garita de Jalisco, San Juan de Guadalupe y Escalerillas. Al parecer, los llamados “Chatos”, es decir el grupo de inversionistas inmobiliarios locales y de otras entidades, cuya cabeza visible es Carlos López Medina “El Chato”, tiene un desacuerdo con el grupo “Valoran”, encabezado por Vicente Rangel Jr. Por la construcción de algunos desarrollos en la SSM, con miras a ocupar terrenos que darían hasta la demarcación de Bledos, comunidad de Villa de Reyes, donde actualmente gobierna la perredista Ericka Briones, del grupo político de “La Gallardía”, lidereado por Ricardo Gallardo Juárez y el diputado independiente, en perredista y futuro verde ecologista, José Ricardo Gallardo Cardona. Una buena mezcolanza de intereses económicos y políticos, se tiene un fuerte tufo escatológico. Ya comentaremos.

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