Comuna 13, Sobrevivientes de Guerrillas en Colombia

Mas de 30 años de lucha y un sin número de desaparecidos son testimonios de los habitantes de San Javier, mejor conocido como la Comuna 13, enclavada en lo más alto de la Sierra de Medellín. Chicos y grandes han transformado la zona en un espacio cultural que, desde sus inicios, fue marcado con grafittis por las guerrillas que identificaban de esa manera su territorio y ahora se transformó en arte y en un ícono de los colombianos.

Casa Colacho es una organización de jóvenes habitantes de la Comuna, que fueron los encargados de relatar la historia y cómo sufrieron la discriminación por crecer y habitar un territorio construido por campesinos que huyeron de los conflictos armados de ciudades como Bogotá, Cali y Medellín.

Fiera, una de las mujeres raperas designadas para explicar cómo sobrevive la Comuna, describió el viacrucis que enfrentan día a día para salir adelante. «Nosotros tenemos que negar que formamos parte de la Comuna 13, porque nos despiden del trabajo, nos quitan las becas y nos niegan los accesos porque suponen que somos violentos. Nos consideramos víctimas del gobierno por como sobrellevaron el conflicto», platicó Fiera durante el trayecto que nos marcó para el recorrido guiado.

El mensaje que los habitantes de la Comuna 13 quieren enviar al mundo es «basta de conflictos, no somos delincuentes». Ahora es un lugar de innovación y desarrollo y en la actualidad es uno de los puntos más visitados de la ciudad.

“El Estado y grupos paramilitares estuvieron al margen de la ley. Con la guerrilla muchas cosas pasaron y creo que lo más importante es lo que hoy hemos mostrado como Comuna: apropiarnos positivamente de nuestro espacio de nuestro territorio”, dice Sebastián, uno de los miembros de la Comuna 13 que lucha por salir adelante y espera graduarse de la Universidad.

Entre laberintos y con lo que encontraron a su paso, la Comuna 13 fue construida al oeste de Medellín, luego de que los campesinos huyeran de los conflictos y del crimen organizado, que desde sus inicios y por ser un sector irregular, fue un territorio que vivió el conflicto, pero hoy la gente que habita en esta zona, lo único que pide es que no sean estigmatizados y exigen más oportunidades para este sector de la ciudad.

La Comuna 13 recibe más de mil turistas extranjeros al día, producto de la innovación, el desarrollo social, el color, la transformación, la alegría de la gente. «Eso es lo que nos hace únicos, auténticos, y cuando usted muestra lo que realmente somos, la gente llegará”, dijo Fiera al ser cuestionada sobre cómo el grafitti territorial los transformaron en arte.

“Sean todos bienvenidos a la 13. Por qué juzgan y critican antes de conocer? Primero hay que ver, sean todos bienvenidos a la 13”, manifiesta Jorge Mario sobre este paraíso urbano, un pulmón de cultura, el único barrio del mundo con unas escaleras eléctricas a las que se suman el metro-cable y el metro.

“Lanzamos balas de danza, balas de música, balas de alegría, balas de que la gente se vaya con un pensamiento diferente de la Comuna”, dice Jorge Mario Alzate, otro de los jóvenes de la zona. Muchos de ellos decidieron alejarse de los violentos y han visto en el arte y la educación la estrategia para el progreso.

Finalmente, a pesar de los altos niveles de pobreza que hoy en día enfrenta el viejo San Javier, el gobierno intenta recuperar poco a poco la dignidad de la zona, pero mientras tanto, los miembros del lugar viven del turismo y de mostrar su arte por todo el mundo.

En el video te cuento lo que hoy es la Comuna 13:

Galería:

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.