Notre Dame, historia humana

La conocí allá por el año 1977, no tenía la menor intención de acercarme a ella, ni sabía hasta ese momento de su existencia; tenía otras opciones para conocerlas y adentrarme en ellas, pero me ganó aquella dama. En los primeros vistazos se impuso ante mí Nuestra Señora de París sobre otras dos novelas propuestas para realizar un trabajo final en la materia de literatura con mi querido maestro y ahora compañero y amigo Alfonso Méndez. Se trataba de hacer un análisis detallado sobre una novela específica y escogí¬ precisamente la de Víctor Hugo.

Tenía que hacer una descripción de la trama, el nudo, el desenlace, los personajes analizarlos, el ambiente, el momento en que se dio, detallar el texto y el ambiente social que se vivía… y la verdad me enganché de inmediato. Quede muy rápido cautivado por las famosas gárgolas y enternecido justicieramente por Quasimodo; revisé palmo a palmo sin estar ahí¬ cada una de sus canteras, cada una de sus grandes puertas, sus vitrales y su magnificencia que solamente imaginaba pues ni siquiera tenía el libro una sola fotografía o dibujo, así¬ que todo lo hacía uno en la virtualidad del cerebro cuando todavía se podía hacer eso, cuando todavía se podían imaginar las cosas antes de que una máquina las mostrará exactamente como son.

Esta gran obra de Víctor Hugo (poeta, dramaturgo y novelista romántico francés) “Notre Dame de París” publicada el 14 de enero de 1831 y compuesta por once libros es un tema literario del Romanticismo, gótica e histórica. El personaje central resulto ser la Catedral de Notre Dame. Esta novela la escribió Víctor Hugo a petición del editor Gossellin y la aprovecho para difundir entre los parisinos su instinto por conservar el arte gótico de la ciudad. Era un genio realmente, también fue político e intelectual y un cronista de su época inconforme con la situación de pobreza y de marginación de tanta gente en el París de aquellos años. En muy breve tiempo me imaginé en medio de la Corte de los Milagros en la epifanía, sufriendo las angustias de estar ahí con los personajes como la gitana Esmeralda, con el mismo Quasimodo el deforme jorobado, el archidiácono Claude Frollo su padre adoptivo, el militar Febo de Chateauspers, el poeta Pedro Gringoire y Gúdula.

Es una tragedia amorosa romántica donde quieren secuestrar a la gitana y esto se ve frustrado, al final resultan muertos la gitana y el jorobado, pero lo que más viste esta gran obra es la majestuosidad de la Catedral de Notre Dame. En aquellos años y en aquel París había una tendencia como ya se lo dije en una colaboración que llamé “El derecho a la ciudad” a terminar con muchas edificaciones, monumentos históricos y de edificios antiguos que tenían toda una historia y que guardaban texturas interesantes, góticas sobre todo, como la misma Catedral de Notre Dame. Víctor Hugo era un inconforme con lo que estaba sucediendo y créame que a partir de la publicación de su novela que fue todo un éxito en aquel mismo París, se dio un cambio, inclusive se renovaron estructuras de la misma Catedral y se le pusieron más ornamentos que multiplicaba ya en su imaginación literaria el propio Víctor Hugo, haciendo un homenaje realmente a la obra del escritor que en sí¬ misma también era un homenaje para la Catedral; y es esta misma la que vimos incendiarse hace unos días. Conocí físicamente Notre Dame hasta hace unos cuantos años.

Es un lugar portentoso donde han pasado tantas cosas un verdadero centro de poder aquí fue coronado, entre otros Reyes, Napoleón Emperador en 1804, también grandes funerales de Estado se realizaron como el del General Charles de Gaulle quien dirigió la resistencia francesa contra la Alemania Nazi en la Segunda Guerra Mundial, George Pompidou y el de las víctimas de los atentados del 13 de noviembre así como la beatificación de la heroína francesa Juana de Arco. También fue escogida para celebrar una misa con motivo de la liberación de París el 26 de agosto de 1944. En su interior se encuentran reliquias sagradas para los católicos como la corona de espinas que usó Jesús, un trozo de la cruz y algunos de los clavos utilizados durante la crucifixión. Sus vitrales en forma de rosetones y las abundantes esculturas que datan del año 1200 y fue una de las primeras edificaciones en utilizar contrafuertes voladores para apoyar sus paredes y en contener una gran colección de gárgolas, su primera piedra se puso en el año 1163 durante el reinado de Luis VII y se terminó en 1345 con algunas modificaciones a lo largo de los años. Con dos campanarios de 69 metros de altura y es la tercera catedral más grande del mundo después de la de Alemania y Milán. Una de las joyas de la arquitectura gótica considerada patrimonio de la humanidad en la actualidad.

No es snobismo ni pose voltear en este momento a Notre Dame, reconocer historia humana es hacer humanismo y honrar a la humanidad sin patrias, sin banderas, sin colores, sin escatimar.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.