De ganadores y perdedores (dizque)

Hubo pudor en Morena y se negaron a recibir por la puerta del frente a los nueve diputados federales desertores del PRD, con Ricardo Gallardo Cardona a la cabeza. Les ofrecieron recibirlos por la puerta trasera, la de servicio, que atiende el Partido Verde Ecologista de México. El ingreso ocurrirá en cualquier momento, y lo más probable es que sea sin grandes festejos, pues de ninguna manera se trata de nuevos militantes que se puedan presumir.

La operación, que vía el PVEM permitirá a la alianza original Morena-PT-PES asegurarse la mayoría calificada en la Cámara de Diputados (334 si asisten los 500 legisladores), tendrá efectos interesantes en nuestro Estado, toda vez que según ha trascendido el pago a Gallardo Cardona por sus servicios de celestinaje será la dirigencia estatal del Verde.

A cambio de ese puerto de resguardo, el gallardismo entregará además la senaduría perredista que detenta su incondicional Leonor Noyola Cervantes, y en un arreglo que no deja del todo claro a quién beneficia más, los dos diputados locales también perredistas pasarán a formar parte de la fracción del PVEM en el Congreso local. Esto es lo que llegado el momento se hará público; de lo que no se informará nada es qué obtendrán los señores Gallardo en materia de impunidad.

Una vez se concrete todo el movimiento, lo que se espera ocurra en cualquier momento, habrá perdedores y ganadores, de diferentes tamaños y en distintas proporciones. Entre los primeros anote usted a Manuel Barrera Guillén, a Cándido Ochoa Rojas, al PRD y a Juan Manuel Carreras. Entre los segundos, está desde luego Gallardo Cardona, no tanto Gallardo Juárez, y Emmanuel Ramos Hernández. Indirectamente beneficiados vienen a ser Morena y su fracción en el Congreso del Estado que queda a un voto de la mayoría simple.

HAGAMOS CUENTAS

Como movimiento preparatorio de la operación política que nos ocupa, Manuel Barrera Guillén fue retirado de la dirigencia estatal del Partido Verde que de una manera u otra detentó durante 20 años, y en ejercicio de la cual hizo múltiples negocios que le permitieron acumular una fortuna inmobiliaria nada despreciable. Para sacarlo de la entidad lo nombraron secretario de elecciones en la directiva nacional del Verde, donde tendrá poco o mucho trabajo y le pagarán bien o regular, pero lo alejaron drásticamente de un territorio que desde hace años era más fuente de enriquecimiento ilícito que de realizaciones políticas.

Sin las riendas de la dirigencia local en sus manos, y máxime al quedar en otras igual o más codiciosas que las suyas, no estará en condiciones de vender candidaturas, de introducir saqueadores en la Auditoría Superior del Estado o en áreas administrativas del propio Legislativo y del Ejecutivo, ni de arreglar asuntos ecológicos. Es decir, lo despojaron de su «plaza».

Si lo que hasta ayer estaba previsto se cumple, al sumarse los dos diputados perredistas (Emmanuel Ramos y María Isabel González Tovar) a la fracción Verde en el Congreso, ésta dejará de ser de dos para pasar a ser de cuatro, pero su coordinador ya no será Cándido Ochoa (con lo que saldría automáticamente de la Junta de Coordinación Política) sino Emmanuel Ramos, toda vez que Gallardo Cardona quiere asegurarse el control de quien coordine la bancada, y en términos de confiabilidad hay diferencias oceánicas entre el ex Secretario General de Gobierno y el ex Tesorero Municipal.

Las razones para incluir al PRD en la lista de los perdedores en este rejuego partidista son obvias. De entrada, se quedará sin representación legislativa en San Luis Potosí. Sin embargo, lo más grave es que al renunciar a su militancia la senadora gallardista y abandonar la fracción del Sol Azteca en el Senado, ésta se verá reducida de cinco a cuatro integrantes, y automáticamente dejará de ser Fracción para convertirse en Grupo Parlamentario, lo cual supone la pérdida de importantes prerrogativas, económicas y legislativas.

Localmente, en teoría los señores Gallardo mantienen influencia sobre unos 160 mil votos que son los que el PRD bajo su control cosechó el año pasado en la elección de diputados locales (162 mil 747 para ser exactos), mismos que ahora intentarán aportar a Morena en los comicios del 2021. Personalmente estoy convencido de que esa suma de sufragios gallardistas será menor dentro de dos años, en gran medida porque luego de la derrota de Ricardo Gallardo Juárez en su intento de reelección en la presidencia municipal capitalina ya una parte sustancial ha migrado sobre todo a Morena. Dicho de otra forma, los Gallardo ya no valen en las urnas tanto como llegaron a valer en el 2018 y menos en 2015 cuando lograron acumular más de 220 mil. El tiempo lo corroborará.

En este apartado de perdedores, aunque ya se evidenciaron algunos ganadores, mención especial merece el gobernador Juan Manuel Carreras. Son varios sus cercanos que la mañana del 2 de julio del año pasado le escucharon decir que por primera vez en casi tres años había podido dormir tranquilo, sin necesidad de tomar ninguna pastilla. ¿La razón? La derrota de Ricardo Gallardo Juárez en la capital y el retroceso del gallardísmo en el Congreso, donde pasó de cuatro a dos diputados locales.

El buen sueño carrerista estaba muy justificado. Los casi tres años previos el mandatario potosino tuvo a los Gallardo pateándole la puerta, no obstante que los había tratado a besos, con gran delicadeza y sin querer tocarlos ni con el pétalo de un proceso judicial. Una vez realizada la operación que los devuelva a la actividad partidista, aparentemente con el refuerzo de tener asegurada impunidad por parte del gobierno federal, seguramente Juan Manuel Carreras volverá a perder el sueño. Si el desasosiego y la angustia vuelven a atenazarlo, de nadie será la culpa sino de él mismo.

A propósito de esta desagradable expectativa, alguien me dijo hace unos días que Carreras podría llegar al término de su sexenio en circunstancias similares al trágico final de la película Carlito´s Way, cuando su protagonista Carlito Brigante, interpretado por Al Pacino, enfrenta la muerte diciendo algo así como que «vienen a matarme estos cabrones que debí haber matado y dejé vivir».

EN EL OTRO LADO DE LA MESA

Por cuanto hace a los eventuales ganadores del nuevo entramado Morena-Verde-Gallardismo, lo más lógico es decir que la lista la encabezan los señores Gallardo. Tengo algunas dudas al respecto. Creo que estaría más cerca de la realidad hablar en singular que en plural. Es decir, quizá el ganón sea Gallardo Cardona y no tanto Gallardo Juárez. Por principio de cuentas habría que ver si el ofrecimiento que el primero de ellos escuchó hace unas pocas semanas desde las más altas alturas, en el sentido de que «nosotros te cuidaremos», incluye a su señor padre. Puede ser que sí, pero también puede ser que no. Sobre todo si consideramos que formalmente Gallardo Cardona no tiene ningún procedimiento judicial en su contra, en tanto que Gallardo Juárez tiene iniciados varios, por ahora en calidad de denuncias formales.

Además, en esta línea de razonamiento, no hay que olvidar que el principal adversario político de RGJ, el alcalde Xavier Nava en particular pero sobre todo el movimiento navista que lo arropa, también tiene acceso a esas alturas y es visto con cierta simpatía histórica. Juega también en contra de don Ricardo que él no tiene nada que aportar en los rejuegos nacionales de mayorías congresuales, y que su capital local va a la baja porque ya ha habido trasvases hacia Morena. Esto, en tanto que Gallardo Cardona tendría como opositor mayor a JMC, quien se asusta con el primer pio pio.

Si las cosas se arman como se tenían planeadas por lo menos hasta ayer, el nuevo dirigente estatal del Verde sería también el ex tesorero de Soledad y de esta Capital, el actual diputado local Emmanuel Ramos Hernández, quien obtendría ganancias por partida doble al asumir la coordinación de la fracción pevemista, ahora con cuatro en vez de dos integrantes (Ojo, hay quienes nos dicen que uno de los dos legisladores verdes, Edgardo Hernández Contreras, socio en negocios sucios con Manuel Barrera, ya amenazó con declararse independiente). Sin embargo, hay quienes no descartan a José Luis El Chiquis Fernández para conducir al Verde.

Institucionalmente, el ganador numero uno es sin duda Morena, que hasta ahora ha contado (con dificultades) con 9 diputados locales: seis propios, dos del PT y uno del PES, ya que los dos del Verde hacen su propio juego y a veces jalan de un lado y a veces del otro, sin trasladar aquí el amarre nacional que hicieron desde que inició la actual legislatura federal con el partido de López Obrador. Con el reacomodo previsto, Morena podría contar de entrada con 13 votos. Solo le faltaría uno para la mayoría simple, y por ahí andan varios disponibles.

Por último, la duda que no me deja dormir: ¿Y Gabino? No supe si ponerlo en el apartado de los ganadores o en el de los perdedores. Igual las nuevas circunstancias lo fortalecen o igual Gallardo Cardona se lo come vivo y sin pestañear.

COMPRIMIDOS

Por cierto, visto quién es y cómo es su jefe máximo, visto que la austeridad es uno de los pilares de su programa político; visto lo que le pasó a César Yáñez luego de su boda fifí en Puebla y visto que enemigos no le sobran, Gabino Morales se vio muy tonto, muy frívolo y, como dicen los españoles, muy trepa, con su pachangón cumpleañero (por cierto de no muy buen gusto que digamos).

Hace ya tiempo escuché por primera vez la disparatada idea de sacrificar uno de nuestros pocos espacios verdes urbanos -el parque de Morales- para convertirlo en un estacionamiento. Recientemente el punto ha sido retomado por distintas voces. Y salvo que la idea sea un aparcamiento subterráneo que deje vivos árboles, plantas, pastos, lago y demás, acabar con el parque sería criminal. Bien dice el historiador de moda, Yuval Noah Harari: «Nunca hay que menospreciar el poder de la estupidez humana».

Salvo que sus datos curriculares que aparecieron en los medios estén incompletos, hay razones para asumir que la nueva Oficial Mayor del Congreso, la abogada con posgrados en derecho Marisol Alvarado Martínez, tampoco reúne los requisitos que para ese cargo impone la normatividad aplicable. Pareciera que el Congreso potosino está condenado a no hacer nada bien.

Si Marcelo de los Santos Fraga tiene vergüenza, y yo supongo que sí la tiene porque no creo que sea un desvergonzado, la cara debe ponérsele roja cada vez que visita o pasa cerca del Centro de Convenciones, virtual elefante blanco que nos heredó por sus delirios faraónicos. Ya alguna vez conté la historia y ganas me dan de repetirla pronto: la ciudad necesitaba un centro de convenciones de la mitad del que por sus locuras mandó hacer Don Marce. La inversión habría sido del 50 por ciento o menos y su mantenimiento no sería tan elevado.

Nos vemos aquí el jueves 25 de este mes. Gracias.

JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ / Las Nueve Esquinas / San Luis Potosí, S.L.P. / Abril 11 de 2019.

La columna la publicó originalmente en Pulso… https://pulsoslp.com.mx/opinion/de-ganadores-y-perdedores-dizque/919105

 

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