El sonido de la fuerza

En toda disciplina existen los grandes genios, personajes que por su desempeño han creado leyendas que parecen inalcanzables. Seres humanos que parece han evolucionado en “homo deus”. Y si de cine y música hablamos, tenemos a la referencia obligada.

El señor John Towner Williams, pianista, director de orquesta, arreglista y sobre todo compositor, es la leyenda viviente en cuanto a la música para cine. Estamos hablando del compositor más reconocido e icónico del llamado séptimo arte. Y es que son tan representativas sus composiciones que con solo saber los títulos de las películas en las que interfiere musicalmente, rápido resuena el tema en nuestra cabeza.

Ha sido nominado a los premios “Oscar”, 50 veces por mejor banda sonora o mejor tema original (El segundo más nominado en la historia de los premios, superado solo por Walt Disney). Dentro de su extensa colección de premios tiene: 5 Premios Oscar, 4 Golden Globes, 21 Grammys, 7 premios de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas, por mencionar algunos.

Y es que sus composiciones van más allá de un buen gusto o solo de sonar bien. Su música adquiere una personalidad y un carácter propio. Por ejemplo, “Tiburón” (Jaws 1975), un par de notas bastaron para asociar a los tiburones con el tema de esta película. Indiana Jones (1981), una genialidad descriptiva de heroísmo y valentía. El tema principal de “Jurassic Park”, transmite por medio de una melodía, toda la grandeza de las creaturas. Todo el misticismo y fantasía de “Harry Potter” queda plenamente plasmada en su composición.

Pero sin lugar a dudas, su obra maestra (O al menos con la que más se le reconoce) es “Star Wars”. Es una verdadera joya. Es sublime cómo la música se conecta con la historia.

Para comenzar, cada personaje tiene su propia melodía o tema musical. En la historia de la película muchos de sus personajes son engendrados en la película misma y de esta misma manera, la música se engendra con base en los temas de los personajes que procrean al otro personaje. Por si esto fuera poco, cada melodía tiene su versión mala (el lado oscuro) y su versión buena (cuando “la fuerza los acompaña”). Es majestuoso como hace uso de cada recurso y lo explota a su máximo. Recomiendo ampliamente el trabajo de Jaime Altozano sobre la música de John Williams.

Entre la larguísima lista de bandas sonoras podría destacar: “E.T.”, “La Lista de Schindler”, “Superman”, “Encuentros cercanos del tercer tipo”, “El violinista del tejado”. En fin, vale la pena sumergirse en el mundo de las composiciones de John Williams.

Muchos de esos personajes, no serían lo que son sin la música de John Williams. Solo imaginen la entrada de Darth Vader sin su “Marcha Imperial”; E.T. haciendo volar esa bicicleta o el mismo Harry Potter sin su música. Un ejemplo de la importancia implícita de la música que muchas veces pasa desapercibida.

John Williams es el mejor ejemplo de que la música siempre tiene nombre y creador.

JUAN JOSÉ MEJÍA / Índigo / San Juan, Puerto Rico / Marzo 14 de 2019.

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