Morena, Gabino y la politiquería

Todos los partidos en algún momento de su historia llegan a tener problemas. La ambición de algunos, las diferencias ideológicas, el oportunismo, el apetito por el dinero del financiamiento público y la lucha por las candidaturas provocan enfrentamientos, divisiones, caos y crisis agudas.

Esto es lo que está pasando en San Luis Potosí con MORENA. Se observa una marcada división interna. Una guerra de tribus que empieza a desgastar la imagen de este partido.

A este instituto político llegaron todo tipo de personas. Unos con buenas intenciones y otros en forma oportunista para ver qué sacaban.
Esto ha provocado confrontaciones que tienen como intención gozar de los privilegios que derivan del poder.

El conflicto interno tiene héroes y villanos.
Por ejemplo, los diputados locales de MORENA no se entienden con Gabino Morales, el súper delegado y favorito de Andrés Manuel. Lo acusan de entrometido.

Por su parte el Consejo Consultivo del Comité Estatal de Morena ha pedido la renuncia de Gabino.

Además, dos mujeres militantes de MORENA han acusado a este mismo personaje de violencia política y hostigamiento sexual.

Por estos abusos la Comisión Nacional de Honor y Justicia ha suspendido por seis meses los derechos partidarios de Gabino Morales.

Diputadas federales morenistas han pedido públicamente al presidente López Obrador destituir al superdelegado.

Lamentablemente el dirigente estatal de MORENA, Sergio Serrano Soriano, no ha podido poner orden en el caos.

Frente a ésta anarquía el presidente López Obrador en su gira de trabajo por nuestro estado, el pasado 29 de enero, mando un mensaje contundente a sus seguidores: “Hay que hacer a un lado la grilla y la politiquería porque todo es sólo intriga, pleito, divisiones y, como dicen los jóvenes, “ya chole con eso”.
¿Le harán caso al presidente?
Está por verse.

Otro capítulo de las aventuras del Mijis.
Desde que llegó al Congreso del estado “El Mijis” se instaló en la opinión pública como un personaje relevante, protagónico, atípico, poseedor de una inteligencia emocional sobresaliente. Este personaje llamó poderosamente la atención no sólo por sus antecedentes de chavo banda y su condición de marginado, sino además porque demostró poseer capacidades para generar escándalos y manejarse eficazmente en los medios de comunicación y redes sociales. Destrezas que lo han convertido en un personaje de fama local, nacional e incluso internacional.

Entrevistas en televisión y medios de circulación nacional y hasta una invitación a la Universidad de Harvard le han llovido a Pedro Carrizales.

Para muchos esto es inaceptable y provoca descalificaciones impregnadas de un fuerte olor a envidia, prejuicio y discriminación.

Por regla general habían llegado a ser diputados destacados miembros de la clase política de todos los partidos.

Pero ahora, un joven de barrio, con presuntos antecedentes penales, pobre, miembro de una pandilla, logra ganar una elección montado en la cresta de la popularidad de Andrés Manuel López Obrador. Como de película: del barrio a la curul para hacer visibles a los de su estirpe.

El hipotético intento de asesinato.
¿Realmente quisieron matar a Pedro Carrizales o lo que vieron nuestros ojos fue un engaño?
Hay muchas dudas. Las opiniones se dividen. Para unos la vida de El Mijis sí estuvo en riesgo. Para otros fue un acto de simulación.

Pero a pesar de los pesares El Mijis no se achica. Asume su desgracia como una fatalidad de su destino y aprovecha la ocasión para incrementar su fama. Ya anda en la capital de la república vendiendo su historia.

Con su acreditada capacidad de actor de película recorre estaciones de radio y televisión contando con éxito lo que le pasó aquel fatídico sábado cuando la muerte lo andaba rondando.

Inteligentemente El Mijis decidió irse a llorar su desgracia a esa gran caja de resonancia que es la Ciudad de México.

Se fue a seguir haciendo política en los medios nacionales de comunicación y a pedir la protección de la Secretaria de gobernación.
La pausa de diez días con la que nos priva de su presencia es para meterle más suspenso a su historia de víctima.

Habilidoso como es para manipular el espacio mediático sabe que darse a desear le redituará grandes ganancias. Pero, ¿y su responsabilidad como legislador?; esa puede esperar, no está en sus prioridades. Tiene cosas más importantes que hacer como estrella rutilante del firmamento de la política.

Este es El Mijis, Genio y Figura.