¿Comienza a reconocerse la violencia contra las mujeres?

Esta semana, varias empresas de San Luis Potosí emprendieron una campaña de acompañamiento a las mujeres que se encuentran en situación de riesgo o que se sienten inseguras en la ciudad.

Lo positivo:

*Se está visibilizando la violencia de género y se esta uniendo cada vez más gente al #NiUnaMenos o #NoEstásSola.

*Se reconoce el problema de violencia de género en contra de las mujeres en la capital del Estado y en México.

*Nuestras redes de apoyo son más grandes.

Lo negativo:

*Se normalizan las violencias, pues se acepta que existe y cae en la normalidad el sentirse insegura o en situación de riesgo.

*Las empresas pueden aprovecharse de esta situación para mercadotecnia. Probablemente muchas de estas empresas no entiendan el problema a fondo y la raíz del mismo; incluso puede ser que existan situaciones de hostigamiento o acoso sexual dentro de las mismas y que nunca hayan recibido alguna capacitación para su personal sobre género y violencia laboral. Por lo que valdría la pena recomendárselos.

*Los agresores siguen gozando de privilegios, pues en ninguna de estas campañas se habla de ellos y por tanto no se les visibiliza y no se reconoce el verdadero problema; seguimos sin ponerle atención a la prevención de las violencias por parte de los victimarios. Es decir, nos hemos dedicado como sociedad y como Estado a ver las causas y consecuencias en las víctimas, pero difícilmente podremos erradicar la violencia si seguimos viendo solo esta parte, es necesario implementar programas de reeducación y de prevención en los agentes de la violencia de género contra las mujeres, los cuales en su mayoría son hombres.

*La campaña reconoce el problema de la sociedad potosina, ese que se conoce como el «potosinazo». Resulta que nos hemos acostumbrado a no voltear a ver a la persona que está a un lado, a aquella que no conoces y a aquella que sí; lo mismo hemos hecho con las violencias, pues creemos que no nos incumbe y que no es nuestro problema, nos hemos hecho de oidos sordos cuando escuchamos que alguna vecina esta en problemas o cuando en la calle vemos alguna pelea, en veces hasta la celebramos o nos reímos de la situación. De no ser así, nos apoyaríamos y nos cuidaríamos en todo momento y no estaríamos en la espera de empresas que nos pudieran dar acompañamiento, pues cualquier persona lo podría dar.

Puedo concluir, quiero comentar que no estoy segura del impacto de esta campaña a la que las empresas se han sumado, se que de alguna manera suma porque se visibiliza a las mujeres que están diciendo constantemente violentadas por razón de su sexo, pero también se que pudiéramos encontrar otras formas de visibilizar el verdadero problema, de tal manera que no se normalizara esta situación. Espero que estas acciones sean temporales, pues como medida de sororidad o solidaridad son buenas, pero que pueden caer en el paternalismo y ahí, si salimos perdiendo. Si estuviéramos en 2 o 5 años haciendo lo mismo, sería algo verdaderamente preocupante para nuestra sociedad.

Urge que la educación sea integral, una educación con perspectiva de género y de derechos humanos, creo firmemente que esta sería la verdadera solución a muchos de nuestros problemas actuales y sobre todo para detener la violencia de género.