Las mujeres de México sufren a manos cobardes

Las mujeres de México sufren a manos cobardes. Matar a una mujer solo por ser mujer es feminicidio. Acosar a una mujer y hacerlas víctimas de violencia física, política, psicológica, sexual, patrimonial, verbal, es igualmente, cobardía.

Los misterios de la vida que aún no tienen respuesta, entre muchas, es que ignoramos de donde hemos llegado y me refiero a la fórmula más prístina del conocimiento que ha escapado al humano; igualmente, no sabemos  qué hacemos o deberíamos hacer en este mundo, pues matar o robar seguramente no es nuestro fin y cuando las funciones vitales se detienen, es decir, lo que conocemos como muerte, tampoco sabemos a donde vamos. Solo la fe queda.

De cualquier manera la humanidad se ha deshumanizado, todo en torno de lo material y aferrados a ello ponemos precio, hasta la vida. Nada de  lo que tengamos en esta vida partirá con nosotros; sin embargo, hasta matar se ha convertido en la noticia de cada día, disminuyendo nuestra capacidad de indignación y de asombro.

El ansia de tener más de todo, queriendo controlar a los demás a costa de lo que sea, incluso la vida ajena, ha trastocado nuestro entorno y en la ausencia total de valores, de quienes matan por lo que sea, es que se ha lastimando a las personas sin ningún tipo de consideración, pero igualmente sin ningún castigo que abone al abatimiento de la impunidad.

Desgraciadamente el silencio y desconfianza social ha crecido ante la indiferencia colectiva y solo cuando sucede algo a nuestra persona o allegados es cuando queremos que todos nos presten atención.

Las mujeres no escapan a esta violencia creciente que indigna y ante la indiferencia de muchos, la saña en contra de ellas no se detiene. El sufrimiento no para y no se trata de nuestras familiares, madre, hermana, tías, etcétera. Se trata de las mujeres, todas que sufren por sujetos impunes y descastados.

Los últimos acontecimientos de feminicidios de verdad duelen, dan vergüenza y no hemos sido capaces de crear un entorno seguro para ellas en todo México, tampoco se ha tenido la intención de escucharlas cuando existen signos de alerta, igualmente ignoramos que se debe hacer, cuando un acontecimiento de esta naturaleza ocurre, pues existen formas muy precisas de actuar.

La violencia que viven las mujeres en nuestro país es de tal magnitud que atrae la atención internacional. El avance  de este crimen no se detiene en las edades de las víctimas, crece tanto que sufren niñas a manos de asesinos desnaturalizados, por decir lo menos que arrebatan la vida de seres humanos en el inicio de sus vidas.

Complicado, y mucho, es hablar del tema, lo hago desde la indignación, queriendo tocar conciencias para terminar con este flagelo que lastima a mujeres mexicanas, pero quedarse callado es el peor de los caminos que describen a los cobardes.

Importante es la campaña de empresarios que han iniciado en nuestro México, tratando de allegar ayuda a mujeres en situación de peligro, pero también importantes será escuchar a personas calificadas en el tema, para crear protocolos de prevención, involucrándose todos y todas en un solo sentido para realmente hacer acciones preventivas, conducidas por profesionales que nos ayuden a salvar vidas.

El reclamo general en nuestro país es que tiene que cambiar, pero nada cambiará si no lo hacemos desde nuestra persona.

@jaimechalita

JAIME CHALITA ZARUR / Espacio de reflexión / San Luis Potosí, S.L.P. / Enero 9 de 2019.