El gandallismo mexicano

“Eso les pasa por delincuentes”, “para qué andan robando”, “es culpa del presidente”, etcétera, además de gandallas, somos especialistas en encontrar culpables de nuestra situación y de nuestros actos, somos personas poco compasivas.

Nos hemos vuelto personas que ven las noticias y ya nada les impacta, hemos normalizado todas las violencias y todas las deficiencias que tenemos como sociedad; somos gandallas y mientras sigamos siéndolo difícilmente saldremos de los problemas que tenemos, por qué estos problemas son de toda la gente y no solo de algunas personas.

Es una tragedia lo que pasó en Hidalgo, una que fue causada no por la falta de gasolina, sino (a mi parecer) por la histeria colectiva y el gandallismo. No es problema del presidente, tampoco era problema de las personas que desgraciadamente murieron, es un problema que va más a fondo, que viene desde la raíz y para mi la raíz de todo problema en México, es la educación.

La educación tiene distintas formas, está la que se da en la escuela y la que se da desde casa; en ambas fallamos. En este caso, la educación que hemos dado desde casa, es la que cree que encontrarse una moneda o un billete es de “buena suerte”, la que si ves algo olvidado en la calle lo tomas sin pensarlo creyendo que “te tocaba”, en la que si te fuiste a la “villa”, perdiste tu silla. Así que no es de sorprender que si encuentras gasolina, pienses que está bien tomarla.

En el budismo, si encuentras dinero en la calle, lo dejas ahí, donde lo encontraste. ¿Por qué? Pues resulta que la persona que perdió ese dinero probablemente regrese a buscarlo a ese lugar. Tiene bastante lógica, pues cuando pierdes algo, recorres todos los lugares donde pudiste perderlo desesperadamente y la mayoría de las veces no encuentras nada. Yo comencé esta práctica desde hace algunos años y la verdad que me ha resultado bien, pues creo que cuando das, se te regresa.

Creo que nuestra sociedad tiene la capacidad de adaptarse a los cambios, lo hemos demostrado a lo largo de la historia, desde que adoptamos otras culturas y otras costumbres. Creo que debemos de dejar la histeria colectiva a un lado (en cuestión de la gasolina), no ha pasado ni un mes de que esta situación empezó y pareciera que tuvieramos un año sin gasolina y que el apocalipsis llegó. Encontremos alternativas, adaptémonos.

No necesitamos más caos o más catástrofes, dejemos de alegrarnos por las tragedias de otras personas, porque no nos son ajenas, al contrario son nuestras. Si nos alegramos por el sufrimiento de alguien mas, seguramente hay algo mal en nuestro interior.

Dejemos de ser gandallas y de querer tomar ventaja en cada momento, somos más, mucho más que eso. Unamos nuestras voces y nuestras manos no solo para ayudar al convaleciente, si no también para ser mejores personas, difícilmente el país mejorará si seguimos pensando egoistamente en chiquito, si seguimos buscando culpables, pues todas y todos somos culpables de todo lo que pasa, somos cómplices de cada mal acto y de cada mal gobierno.

Dejemos de normalizar todo tipo de acto de gandallismo, de violencia y de corrupción. No es normal y nunca lo será.

No necesitas ser budista para respetar a la persona de alado o para no tomar el dinero que no es tuyo, solo necesitas dejar de ser gandalla, egoísta e indiferente.

Twitter: @danielaolro

DANIELA OLVERA / Sociedad Volátil / San Luis Potosí, S.L.P. / Enero 21 de 2019-

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